Las esculturas de hielo transforman parques del Bronx y Queens

La reciente aparición de figuras de hielo confeccionadas por creadores locales generó una nueva dinámica para las comunidades, promoviendo la interacción social y atrayendo a numerosos visitantes durante la temporada fría en la ciudad

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Un artista trabaja una escultura
Un artista trabaja una escultura de hielo iluminada durante una jornada nocturna en un parque del Bronx, donde el arte efímero se integra al paisaje invernal y convoca a vecinos y visitantes pese a las bajas temperaturas.

Durante los meses más fríos, las esculturas de hielo creadas por artistas locales han convertido parques del Bronx y Queens en singulares destinos invernales, atrayendo a familias, visitantes y generando nuevos rituales urbanos allí donde el invierno suele reducir la actividad al aire libre. Estas obras efímeras no solo revitalizan los espacios públicos durante la temporada baja, sino que reconfiguran la identidad cultural de los barrios, afianzando el orgullo comunitario y potenciando la vida social, como detalla el reporte de NY1.

Las instalaciones, pensadas para recorridos visuales y puntos de fotografía, se destacan por su carácter gratuito y accesible, permitiendo que un amplio público disfrute del arte sin restricciones económicas ni geográficas. El fenómeno se vio amplificado por su difusión en redes sociales, donde la viralidad de las imágenes motivó la afluencia de familias y generó experiencias intergeneracionales en torno al parque. Como consecuencia, comercios y cafés cercanos percibieron un impacto económico positivo, según señala NY1.

Una fuente parcialmente congelada se
Una fuente parcialmente congelada se transforma en una instalación natural durante el invierno en Queens, combinando arquitectura, hielo y luces nocturnas en uno de los espacios públicos más transitados del distrito.

El atractivo singular de estas esculturas reside en la fugacidad propia del hielo: la experiencia se transforma permanentemente con el clima, y cada visita resulta irrepetible. Un artista participante resumió el espíritu de la propuesta en NY1: “Trabajar con hielo es aceptar que la obra va a desaparecer”. Esta actitud hacia lo transitorio invita a los visitantes a vivir intensamente el momento y resignifica el sentido de las instalaciones artísticas al aire libre en invierno.

Las esculturas presentan riqueza temática, desde formas urbanas y naturales hasta abstracciones, y fueron concebidas para interacción visual directa con el público. La programación priorizó horarios diurnos y actividades para toda la familia, facilitando el acceso y reforzando la dimensión comunitaria. Rosa, vecina de Queens, contó a NY1: “Mis hijos nunca habían visto esculturas de hielo en el parque”. Miguel, del Bronx, coincidió: “Es un plan distinto y gratuito para el invierno”.

Una escultura de nieve de
Una escultura de nieve de gran escala, creada de manera colaborativa, se impone en un parque de Queens y refleja cómo el invierno impulsa formas espontáneas de creatividad ciudadana en los espacios verdes de Nueva York.

Esta iniciativa también descentraliza la oferta cultural de la ciudad al instalar eventos de alcance masivo fuera de Manhattan, recuperando el valor de los barrios en el escenario artístico neoyorquino. Inspiradas en experiencias similares de ciudades como Montreal y Chicago, las esculturas de hielo de Nueva York consolidan una tendencia que podría convertirse en política cultural estacional.

El arte efímero, como demuestra esta propuesta, democratiza el acceso a la creación y fortalece el tejido social del Bronx y Queens, donde la reactivación de la vida en los parques y el protagonismo de los artistas locales marcan una nueva pauta para el invierno urbano.