Tras la fase de clasificación, la Champions ha llevado a cabo el sorteo para conocer los cruces de la fase liguera. Un acto que genera expectación y nervios a partes iguales entre los clubes que disputan el torneo, así como entre sus aficionados. De este todos los clubes, hay uno que por ubicación y la complicada logística que supone jugar en su campo. Se trata de Kairat Almaty, el equipo de Kazajistán que ha conseguido por primera vez clasificarse para la competición europea. Además, lo hará por todo lo alto, dado que uno de sus rivales es el Real Madrid.
La presencia del Kairat Almaty durante esta edición de la Champions League de este año 2025 representa una de las grandes novedades de la temporada, tanto por su histórica clasificación como por los desafíos logísticos que plantea su ubicación, a más de 8.000 kilómetros de Madrid. Este club kazajo, fundado en 1954, logró una gesta continental al eliminar al Celtic de Glasgow, un equipo legendario que fue campeón europeo. Frente al Celtic de Glasgow, el conjunto kazajo soportó 210 minutos sin recibir goles. En el encuentro de vuelta, disputado en Almaty, el tiempo reglamentario y la prórroga no alteraron el empate, lo que condujo a una dramática tanda de penaltis. En ese escenario, Temirlan Anarbekov, arquero suplente del Kairat, se vistiói de héroe para detener tres de los cuatro lanzamientos escoceses, lo que clasificó a su equipo para la competición europea y desató la celebración en el estadio local.
Este triunfo no solo consagra al Kairat Almaty en lo deportivo. La clasificación sitúa al club como el primero de Kazajistán en alcanzar la fase principal de la Champions desde que el Astana lo hiciera en 2015. Pero la novedad no termina allí: el equipo de Almaty se convierte ahora en el representante más oriental en la historia reciente de la competición, obligando a sus rivales a planificar desplazamientos superiores a los 5.000 kilómetros, y en el caso de enfrentamientos con el Real Madrid, superando los 8.000 kilómetros por trayecto.
El club construido a orillas de la cordillera de Transili Alatau ha sido protagonista del fútbol local desde la época soviética. En ese periodo, fue el único equipo kazajo que participó en la Soviet Top Liga, la máxima categoría de la entonces Unión Soviética. Además de su antigüedad, suma a su historia dos títulos de la liga kazaja y cinco Copas nacionales, lo que le ha valido un estatus emblemático en el país. La plantilla, identificada con los colores negro y amarillo, afianza ese protagonismo con una base de seguidores fiel y un arraigo en la ciudad que le da nombre. Stepan Vorotnikov dirige actualmente al Kairat, un equipo que ha apostado por la combinación de talentos locales y futbolistas extranjeros, consciente de la envergadura del reto europeo. “Nuestro logro tiene un valor incalculable para la ciudad y para Kazajistán”, declaró el técnico tras eliminar al Celtic.
A 340 kilómetros de la frontera occidental de China
La ciudad de Almaty, con casi dos millones de habitantes y situada a tan solo 340 kilómetros de la frontera occidental de China, se prepara para recibir el foco mediático del fútbol europeo. El estadio del Kairat será escenario de partidos ante los clubes más grandes del continente, y su ubicación, tan distante de las capitales tradicionales del fútbol, añade un componente singular al calendario de competiciones de la UEFA. La clasificación del Kairat ha desatado el entusiasmo en su afición. Para una generación acostumbrada a ver los grandes torneos por televisión, la posibilidad de rivalizar en casa contra equipos como el Real Madrid despierta orgullo y expectación. Al margen del aspecto deportivo, la llegada de la Champions supone un impulso económico y social para Almaty y su entorno inmediato, ya que prevé la llegada de visitantes internacionales y la repercusión mundial de los eventos futbolísticos.
En el ámbito logístico, la participación del Kairat plantea retos inéditos. Según datos de la propia UEFA, el viaje desde Madrid hasta Almaty supera los 8.000 kilómetros, lo que exigirá a los clubes visitantes gestionar traslados, aclimatación y cambios de horario poco habituales en el entorno europeo. Por tierra, aire y huso horario, la presencia kazaja obligará a un esfuerzo organizativo significativo, muy lejos de lo habitual en la mayoría de las ligas occidentales.
El Real Madrid será uno de los que sufran esta distancia, dado que deberán viajar a Kazajistán para afrontar este duelo. Hasta el momento todavía no se conoce cuándo se llevará a cabo, debido a que todavía no se ha publicado el calendario de la competición europea.