Si te gustan los dramas delicados, no te pierdas esta película que acaba de aterrizar en Prime Video: la historia de una niña en la Irlanda de los años 80

La plataforma recupera esta producción hablada en gaélico basada en la novela ‘Tres luces’, de Claire Keegan

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En la Irlanda rural de 1981, Cáit, una niña de nueve años, vive retraída entre su familia numerosa y hostil. Sus padres la envían a pasar el verano a casa de unos parientes más adinerados, donde el misterioso silencio de Cáit se encontrará con el calor de un hogar y con paisajes idílicos.

Aterriza en Prime Video una preciosa película que en 2022 fue nominada a los Oscar en la categoría internacional representando a Irlanda, ya que principalmente estaba hablada en gaélico.

Ambientada en la Irlanda rural de 1981, la cinta narra la historia de Cáit, una niña de nueve años que, tras vivir en un entorno familiar marcado por la hostilidad y el abandono, es enviada a pasar el verano con unos parientes más acomodados. Esta experiencia supondrá para la protagonista un descubrimiento inesperado del afecto y la protección, elementos que hasta entonces le habían resultado ajenos.

La película utiliza el silencio como una poderosa herramienta narrativa, logrando transmitir serenidad, represión, soledad, miedo y vergüenza con una elocuencia poco habitual.

El director Colm Bairéad, en su primer largometraje, optó por una aproximación minimalista y rigurosa, componiendo cada plano con una precisión y una honestidad que refuerzan la perspectiva de la niña.

Basada en la novela corta de una gran escritora irlandesa

La historia, basada en la novela corta Tres luces de Claire Keegan, se desarrolla a través de la mirada de Cáit, interpretada por Catherine Clinch, cuya actuación resulta memorable, de forma que su profunda mirada nos acompaña a lo largo de toda la película, tanto en su miserable ámbito familiar como el escolar, donde la indiferencia y el rechazo son constantes.

El relato se adentra en la transformación que experimenta Cáit al convivir con Eibhlín y Seán, interpretados por Carrie Crowley y Andrew Bennett, respectivamente. En este nuevo hogar, la niña encontrará una calidez desconocida, aunque la atmósfera de misterio y dolor que envuelve a la familia adoptiva añade complejidad a la trama.

La escritora irlandesa Claire Keegan
La escritora irlandesa Claire Keegan y su novela 'Tres luces'

Bairéad supo plasmar esta dinámica con paciencia y sensibilidad, permitiendo que las revelaciones sobre secretos y mentiras familiares emerjan de forma gradual. Así, la película avanza con un ritmo pausado, donde las composiciones visuales y las actividades cotidianas, como pelar patatas o correr por el campo, adquieren un significado simbólico y comunican el efecto reparador de los pequeños gestos de bondad.

Una película que habla a través de sus silencios

La singularidad de The Quiet Girl reside también en su uso del idioma irlandés, lo que constituye una rareza en el cine contemporáneo. Sin embargo, la fuerza de la película no se encuentra en los diálogos, sino en los silencios y en la capacidad de sugerir emociones profundas a través de la observación y la planificación formal.

La película destaca por su honestidad e inteligencia, apostando por una sensibilidad genuina y una exploración bella del trauma y la supervivencia frente al desamparo.

Un fotograma de la película
Un fotograma de la película 'The Quiet Girl'

El trabajo de dirección, fotografía y diseño de arte, junto con las interpretaciones del reparto, contribuyeron a una exploración sensible y emotiva del universo infantil. Aunque la película no pretenda ofrecer certezas sobre el futuro de Cáit, sí transmite la convicción de que la protagonista ha adquirido los recursos necesarios para adaptarse a cualquier circunstancia.

The Quiet Girl es una obra que utiliza los susurros para expresar emociones contundentes, destacando por su delicadeza, ausencia de afectación y profundidad ‘empática’. La película, distribuida en España por La Aventura y estrenada el 24 de febrero de 2023, fue reconocida por su capacidad para emocionar a través de la aparente sencillez y sutileza.