Un coleccionista demanda a Christie’s por venderle un Picasso que perteneció a una persona condenada por tráfico de drogas

Un curioso caso que pone de manifiesto cómo la procedencia de las obras de arte pueden afectar a su valoración en el mercado

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El cuadro de Picasso que
El cuadro de Picasso que perteneció a un narcotraficante en una foto de la Galeria Christie's

El reclamo de un coleccionista de arte no solo pone en entredicho la transparencia de las grandes casas de subastas, sino que también revela cómo el pasado de una obra puede afectar su valor en el mercado internacional del arte.

De esta forma, el británico Sasan Ghandehari exige la devolución de 5,5 millones de euros ya entregados como anticipo y la anulación del contrato con Christie’s, tras descubrir que el cuadro de Picasso que adquirió había pertenecido a un empresario condenado por tráfico de drogas.

Noticias del día 18 de agosto del 2025.

La casa de subastas, por su parte, sostiene que cumplió con sus obligaciones informativas y espera recibir la totalidad de los más de 16 millones de euros pactados por la venta. La controversia gira en torno a la pintura Femme dans un rocking-chair (Jaqueline), fechada en 1956, que fue ofrecida en subasta por Christie’s en febrero de 2023.

Una venta millonaria controvertida

Al no encontrar comprador durante el evento, Ghandehari, a través de su empresa Brewer Management, se vio forzado a adquirir la obra debido a una “garantía de subasta” previamente firmada.

Este mecanismo obliga al garante a comprar la pieza a un precio acordado si no se vende, aunque le otorga una comisión si la adquiere un tercero. Ghandehari había aceptado este compromiso, atraído por los incentivos económicos que suelen acompañar este tipo de acuerdos.

El núcleo del litigio reside en la procedencia del cuadro. Según la demanda presentada por Ghandehari, la obra pertenecía a José Mestre Sr., un empresario español que fue condenado en 2014 después de que la policía hallara 202 kilogramos de cocaína en una de las embarcaciones de su compañía naviera.

Una imagen de la mítica
Una imagen de la mítica casa de subastas Christie's

Los abogados del coleccionista argumentan que Christie’s omitió deliberadamente informar sobre este antecedente durante la transacción, lo que, a su juicio, ha generado un perjuicio económico. El vínculo con Mestre, sostienen, podría depreciar el valor de la pintura y dificultar su futura venta en el mercado secundario.

Una demanda que podría sentar precedente

La posición de Christie’s es diametralmente opuesta. La casa de subastas afirma haber proporcionado toda la información relevante a Ghandehari y mantiene su confianza en que podrá cobrar la suma total estipulada en el contrato.

Lo cierto es que, en la página oficial de Christie’s sí se dice dónde estuvo la pintura hasta 1958, en la Galería Louise Leiris (Daniel-Henry Kahnweiler), en Paris, pero no se menciona al que había sido el actual propietario de la obra hasta ese momento.

Sede de Christie's
Sede de Christie's

Este enfrentamiento judicial pone de relieve la importancia de la trazabilidad y la transparencia en las operaciones de arte de alto valor, donde la historia de una pieza puede ser tan determinante como su autoría o estado de conservación.

El caso ilustra cómo los mecanismos contractuales y las obligaciones de información pueden convertirse en el centro de disputas millonarias en el sector del arte. La demanda de Ghandehari no solo busca la restitución del anticipo, sino que también pretende sentar un precedente sobre la responsabilidad de las casas de subastas en la divulgación de antecedentes que puedan afectar la reputación y el valor de las obras que comercializan.