Diez años dan para mucho. Uno puede cambiar de trabajo, de hogar, de pareja, de aficiones o incluso de aspecto. Para Ingrid García-Jonsson, diez años son los que separan Berserker, una de sus primeras películas, de Una ballena, la que ahora presenta y en la que vuelve a coincidir con el director Pablo Hernando tanto tiempo después. Por el camino, la actriz de origen sueco y criada en Sevilla ha dado vida a una militar en tierra hostil, a una aspirante a bailarina en la España de los 70, a una turista viviendo un infierno en Venecia o incluso a una guerrera vikinga.
“Llevaba apenas dos años en Madrid y había hecho algunas cosillas cuando conocí a Pablo, que me había visto en Todos tus secretos de Manuel Bartual. Recuerdo que quedamos en la cafetería de La Casa Encendida y me cayó muy bien, me pareció muy gracioso. Siempre estoy muy a gusto en películas así, de un corte más independiente”, recuerda la sevillana en su entrevista con Infobae España, vestida con una resplandeciente camisola amarilla ribeteada en cuadros de vichy negro. Un look muy moderno que contrasta en gran medida con el de su personaje en la película, una mujer sin apenas color y con una inquietante mirada perdida que le hace parecer uno de los androides de Blade Runner.
“Ella es una persona, pero era importante que se viese que está perdiendo su humanidad, que tiene poderes, pero en realidad más que poderes es una maldición. Me interesaba que hubiera algo animal en la mirada, en los ojos que tiene, que son muy característicos, lo que la delata”, explica García-Jonsson, quien en la película da vida a una asesina a sueldo de enigmático pasado y arriesgado futuro que llega a un pueblo del norte, donde es contratada por un jefe local para realizar un encargo del que solo ella se puede ocupar con la suficiente eficacia y discreción. Aunque por momentos esta asesina —de nombre Ingrid para más señas— puede recordar al Alain Delon de El silencio de un hombre —mirada penetrante, proceder frío y una característica gabardina, aquí convertida en chubasquero bilbaíno—, lo cierto es que tuvo otra inspiración más directa.
Trabajé mucho con documentales de fondos abisales, de ballenas y de pulpos, que son un poco más expresivos que las ballenas

Una preparación olímpica
“La peli Le Samouraï es una referencia muy clara, pero no me gusta mucho trabajar con pelis que he visto porque creo que puedes caer en un cliché. Trabajé con fuentes más animales y sobre todo mucho documental de fondos abisales, de ballenas y de pulpos, que son un poco más expresivos que las ballenas”, confiesa la actriz, quien revela que durante el rodaje acostumbraba a imaginarse como una sombra negra o pensar directamente cómo se comportaría un calamar en su situación. Acompañada de Ramón Barea como el hombre de negocios de dudosa ética —y de nombre Melville, en alusión tanto al director de Le Samouraï como al autor de la novela más famosa sobre una ballena—, la actriz nominada al Goya por Hermosa juventud encontró otro gran desafío en la atlética preparación que demandaba el papel.
“Había mucha composición física. Tenía que estar en forma porque la última semana las escenas eran en una piscina, 12 horas nadando cansa a cualquiera. También otras bajo el agua en las que había que tener mucha capacidad pulmonar”, detalla la sevillana, quien para esta película ha tenido que volver a empuñar un arma y explica la dificultad que estas entrañan. “Lo difícil no es disparar, sino que al hacerlo no pestañees ni muevas el brazo. La idea era disparar como hacen los disparadores olímpicos, buscar un poco la técnica de ellos e imitar eso más que los disparos al uso que vemos en las películas”, explica.
“Cuando (el director) me dijo que necesitaba una actriz con aspecto sobrenatural le dije ‘¿pero quién hay en este país con más cara de elfo que yo?”
En su todavía joven pero prolífica carrera, Ingrid García-Jonsson ha pasado por todo tipo de papeles, aunque el de Una ballena supone su acercamiento más directo al género de la ciencia ficción o directamente la fantasía, por estos enigmáticos poderes con los que cuenta la asesina. “Me gusta mucho este género. Es guay cuando se te presentan personajes con los que puedes trabajar con materiales diferentes a los que estás acostumbrado. A mí me enriquece como actriz y es lo que me interesa, ponerme a prueba siempre”, reconoce, revelando que le atraen tanto este tipo de papeles que incluso cuestionó al director que no hubiera pensado en ella en primer lugar. “Cuando me dijo que necesitaba una actriz con aspecto sobrenatural le dije ’¿pero quién hay en este país con más cara de elfo que yo?”, relata entre risas.

Un cambio de acento, un cambio de registro
De ese aspecto nórdico se ha beneficiado el personaje para construir su característica identidad, y con ella un extraño acento. “Estuvimos dándole bastantes vueltas porque el acento noruego es muy gracioso y no pegaba mucho, entonces había que buscar elementos de que pudiéramos aplicar. Tengo varios coaches y además un profesor de sueco particular para no perder el contacto con esa parte de mi vida, así que le di el guion para que lo leyese, lo grabé y luego se lo llevé al director para quitarle capas y capas hasta que llegásemos a algo que nos funcionase.
Tras Una ballena, Ingrid García-Jonsson tendrá que volver a cambiar su acento y su aspecto hacia un personaje completamente distinto, el de la cantante Tamara Seisdedos, más conocida como Yurena, en la serie de Nacho Vigalondo para Netflix, Superestar. “He tenido mucha suerte y estos proyectos han venido a mí, porque estoy segura de que otras actrices también quieren hacer personajes así, tan distintos. Creo que como empecé un poco en los márgenes me es fácil imaginarme en obras fuera de lo más mainstream. Una directora de casting me dijo una vez que siempre que ve una cosa rara me llama a mí, y me hace mucha ilusión. Me gustaría seguir haciendo muchos más personajes lo más raros posibles, porque me estimula, me paso mucho tiempo en mi casa esperando a que alguien me llame”.
A la espera de que podamos ver cómo de diferente está en Superestar con respecto a Una ballena, la actriz reflexiona sobre cómo ha cambiado también a nivel personal y profesional desde sus inicios. “Creo que hace diez años no tenía todavía ni idea de lo que estaba haciendo, ni sabía muy bien lo que era la profesión. Tenía muchas ganas, el mismo arrojo que tengo ahora, sin duda, pero ahora me he hecho más dueña de mi curro y de mí, lo cual me da mucha tranquilidad porque ya sé que no dependo de que una persona que está al otro lado de la cámara me mire y me guíe bien. Creo que yo misma puedo dar un resultado no sublime, pero sí correcto”. Bailarina, vikinga, asesina o cantante, con Ingrid García-Jonsson lo único seguro es que siempre hay una gran sorpresa esperando.
Últimas Noticias
El anuncio que lanzó Leire Martínez el día que conoció el regreso definitivo de Amaia Montero a ‘La Oreja de Van Gogh’
La cantante va a lanzar un sencillo y anuncia su primer álbum en solitario

La sorprendente relación de Nacho Cano con el compositor Hans Zimmer: de tocar juntos hasta ayudarle a salir de las drogas
El reconocido compositor de bandas sonoras, premiado con múltiples galardones, fue teclista de Mecano en Segovia en 1984

De qué va ‘Devil May Cry’, el último anime de Netflix que se inspira en el mítico videojuego de Capcom
Se estrena una nueva versión de este ‘hack and slack’ (juego de batalla) que se ha convertido en clásico dentro de la comunidad ‘gamer’

Sylvester Stallone habla sobre el momento más duro de su vida: “Fue una situación terrible y no recuerdo haber sentido el mismo dolor”
El actor ha recordado en una entrevista uno de los episodios más complicados en su ya de por sí compleja carrera

Glen Powell revela el consejo que le dio Tom Cruise y cambió su carrera: “No pareces tan guay como te crees”
El joven actor, que coincidió con la estrella en ‘Top Gun: Maverick’, se encuentra presentando ‘The Running Man’, su próxima película
