
El 77% de los actores ingresa al año una cantidad inferior a los 12.000 euros. Este dato, arrojado por un informe elaborado por la Fundación AISGE en 2024, ilustra la complicada situación que viven muchos profesionales de la interpretación cuando no logran triunfar en la gran pantalla.
Durante mucho tiempo, Luis Zahera sufrió en sus propias carnes esta falta de sustento con la que era su pasión. Este actor de 58 años es a día de hoy muy reconocido por aparecer en películas como Celda 211 (2009), El Reino (El Reino) y As bestas (2022), logrando dos Goyas por el camino. Sin embargo, lo cierto es que solo a finales de la década de los 90, cuando ya había superado los 30, Zahera logró conseguir la estabilidad suficiente como para poder vivir solo de la interpretación.
Un actor en Nueva York
A pesar de que José Luis de Castro Zaera -nombre oficial- apareció ya en pantalla en 1987 participando en películas como Divinas palabras, de José Luis García Sánchez, no lograría afianzar su carrera. Por este motivo, a principios de los 90 tomó la decisión de emigrar a Nueva York. Allí, con 25 años, tuvo diferentes profesiones: pintor, albañil de construcción, empleado de un guardarropa de un lujoso restaurante. “Ahí estaba yo, entre abrigos de visón, pensando qué hacía con mi vida”.
Zahera incluso trabajó en las Torres Gemelas del World Trade Center, donde se encargó de recoger escombros. “Hice demolición en las Torres Gemelas”, contaba recientemente en el programa Babylon Show, donde confesó que había estado empleado para una empresa portuguesa que realizaba este tipo de trabajos. "Nos contrataron para la planta 64 de ‘Colgate’ y nos cargamos toda la planta, estuvimos como un mes".
No duró más de un año allí, pero no faltaba mucho para que su carrera como actor empezara a despegar. Su participación en Pratos Combinados, una comedia de la Televisión de Galicia, le valió su entrada en la telenovela Mareas Vivas, un verdadero hit de la televisión autonómica en el año 98.
Su salto a las salas del resto de España
Consagrado ya en su comunidad autónoma, comenzaría a aparecer en otras películas de la cartelera nacional, como Los lunes al sol (2002), con Fernando León de Aranoa, o Concursante (2007), de Rodrigo Cortés, así como la exitosa serie Sin tetas no hay paraíso. Su despegue definitivo se daría en Celda 211, la película de Daniel Monzón convertida en una producción famosa internacionalmente.
En 2016, su camino se cruzaría con el que ha sido en parte responsable de sus éxitos más recientes: Rodrigo Sorogoyen. Junto al director madrileño, Zahera encarnaría a un personaje secundario en Que Dios nos perdone, la primera de tres producciones en las que trabajarían juntos.
Para este 2025, Zahera volverá a llenar las salas de espectadores con Tierra de nadie, un thriller basado en hechos reales que cuenta la historia de tres amigos que se verán involucrados en una compleja y peligrosa trama de narcotráfico, dirigida por Albert Pintó y con guion de Fernando Navarro.
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