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La triada de eclipses ibéricos, ¿un fenómeno casual?

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Madrid, 1 ago (EFE).- El 12 agosto España será testigo de un eclipse total de sol, una rareza que no se ve en la península ibérica desde 1912, que se repetirá el próximo verano y que no volverá a suceder hasta 2053 pero ¿qué determina la frecuencia de estos eventos?

Un eclipse solar se produce cuando, desde la perspectiva de la Tierra, la Luna pasa por delante del Sol y lo oculta, aunque, dependiendo del lugar del planeta en que se encuentre el observador, puede ser de varios tipos.

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Es total cuando toda la superficie del Sol queda cubierta por la Luna; anular, cuando la Luna no cubre del todo esa superficie y deja visible un anillo solar; y parcial, cuando la Luna solo oculta una parte del Sol.

Estos fenómenos se repiten siguiendo unos patrones bastante regulares: cada año se producen entre 4 y 7 eclipses de Sol y de Luna, pero lo normal es que haya al menos dos eclipses solares y dos lunares que suceden en 'estaciones de eclipses'.

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"Este año han sido en febrero y principios de marzo, y en agosto, pero cada año se van adelantando un poco respecto del siguiente, por eso no tienen lugar siempre en los mismos meses pero siguen un patrón muy regular", explica a EFE el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional Miguel Querejeta.

"Todo esto ya lo identificaron civilizaciones muy tempranas, como las de Mesopotamia o los mayas, que sabían que los eclipses suceden en épocas concretas y que solo pueden ocurrir en luna llena, en el caso de un eclipse lunar, y en luna nueva, en el de un eclipse solar, de manera que las fechas en las que puede ocurrir un eclipse cada año se reducen a unas pocas", dice Querejeta.

Por tanto, "los eclipses siguen un patrón bastante regular", señala el investigador, actualmente en el Observatorio Europeo Austral (ESO), en Múnich (Alemania).

No obstante, como este fenómeno -sobre todo un eclipse total- es el resultado de factores muy específicos, como la órbita de la Luna alrededor de la Tierra y su distancia relativa al Sol, "la periodicidad con la que es visible desde un lugar concreto es mucho más caprichosa", advierte.

En España, el último eclipse anular visible sucedió en 2005, y el último eclipse total se pudo ver en 1959 pero solo en las Islas Canarias, en la península no se ha visto un eclipse total de Sol desde hace más de un siglo.

Al eclipse que el atardecer del 12 de agosto pondrá fin a esta sequía le seguirá otro total (el 2 de agosto de 2027) y uno anular (en enero de 2028), lo que convierte a esta tanda de eclipses ibéricos en un hecho histórico y "bastante casual".

"De promedio, en un lugar concreto se puede ver un eclipse de sol total cada casi 400 años. Así que, que ahora en España vayamos a ver dos eclipses totales de sol en 2 años consecutivos -aunque la banda de totalidad no sea la misma zona del país- es una casualidad considerable", reconoce Querejeta.

"El de este agosto es el primer eclipse solar en Europa continental de este milenio, algo que los astrofísicos y los aficionados a la astronomía llevábamos décadas esperando, y un fenómeno que en España no hay que perderse porque será "una oportunidad histórica que marcará el recuerdo de toda una generación", aconseja el astrónomo español. EFE

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