Inmaculada Tapia
Madrid, 16 feb (EFE).- De Jacob Elordi a Paul Mescal, Chris Pine, Benicio del Toro, Leonardo DiCaprio o Warner Moura han dado una lección de estilo sobre las alfombras rojas durante los primeros premios de cine de 2026, el gran espectáculo de moda abre también para los caballeros la necesidad de incorporar infinidad de matices al clásico esmoquin.
Desde la entrega de los Globos de Oro, las alfombras rojas toman el pulso de los grandes premios, de los Bafta a los Óscar, de los César o los Goya, donde el vestuario de los protagonistas cuenta.
El buen hacer de las grandes casas de moda se filtra en cada detalle en las creaciones femeninas, pero cada vez más los caballeros arriesgan y diversifican su vestuario dentro de las normas que marca la etiqueta.
Actores jóvenes y maduros arriesgan en sus propuestas, que son un referente para hombres de cualquier generación.
Manuel García Madrid, el creador detrás de la firma de moda masculina García Madrid, asegura a EFE que hay una evolución en el hombre que se refleja también en las alfombras rojas con atrevimiento y a veces incluso con un poco de descaro.
"Venimos de unos años en los que la propuesta era la silueta super 'oversize', pero la realidad es que los hombres están volviendo a prendas más entalladas con pantalones más estrechos", una tendencia que también se refleja en el esmoquin.
García Madrid incide en que el vestuario masculino no evoluciona con la misma agilidad que el femenino, salvo por la "onda genderless -sin género- que es muy nicho".
"Se trata de jugar más que con el diseño, con el estilismo", argumenta el creador que incide en que sobre las alfombras rojas conviven distintos ambientes estilísticos sobre la misma prenda de sastrería, lo que se traduce en solapas más grandes, o bien redondeadas.
En general se vuelve al esmoquin clásico con la chaqueta cruzada con solapa de raso, "es muy contemporánea y ofrece mucha personalidad" aunque en ocasiones la pajarita se sustituye por la corbata o por un lazo para dar "un rollo más desenfadado, rayando lo casual", como hizo el actor Walton Goggins que se ha atrevido con una camisa de lamé dorado y una lazada.
Algunos como el actor Paul Mescal optan en las galas por la ausencia de cualquiera de las tres opciones y acudió a los Globos de Oro con el cuello descubierto. Nada que ver con Nick Jonas que eligió el clasicismo o con un Orlando Bloom que optó por un favorecedor azul de solapa estrecha con pajarita negra.
En el otro extremo, García Madrid reseña que también hay caballeros que apuestan por "ese rollo casual que está acercándose al grunge", sustituyendo la camisa por un suéter de cuello alto o una sencilla camiseta.
El terciopelo es adecuado para las galas de invierno y si es de seda multiplica la sensación de lujo y el esmoquin crudo o blanco roto, con el que cada vez se atreven más caballeros, está al alza, como han demostrado Hudson Williams o Wagner Moura.
El diseñador toledano indica que las piezas de joyería sobre la solapa, habitualmente la izquierda, son una gran apuesta. "La joyería se está incorporando en forma de broches", incluso Colman Domingo se ha atrevido a lucir una solapa desde el hombro a la botonadura cuajada de estrellas.
Sin embargo, para García Madrid, especialista en sastrería contemporánea masculina, "nada como una camisa de satén blanco, con pecherín y cuello de esmoquin", un clásico con el que nunca se falla". EFE
(Recursos de archivo en EFEServicios: 8023259833-8023259836-8023263753-80232637479)

