
Durante una intervención en San Sebastián, Cuca Gamarra, dirigente del Partido Popular, hizo hincapié en que la sociedad española ha atravesado una semana difícil debido a los recientes accidentes ferroviarios, destacando la solidaridad de los jóvenes que prestaron ayuda inmediata en Adamuz. Al mismo tiempo, aprovechó el acto de clausura de la IV edición de la Escuela Gregorio Ordóñez para abogar por una reforma política profunda, reclamando limitar la presencia de EH Bildu en cargos públicos y prohibir homenajes a presos vinculados con el terrorismo. Según reportó Europa Press, la vicesecretaria de regeneración institucional del PP subrayó la necesidad de evitar que la política penitenciaria se utilice como herramienta de intercambio de favores entre partidos.
El evento, organizado por Nuevas Generaciones del PP en San Sebastián, contó también con las intervenciones de Muriel Larrea, presidenta del PP en Guipúzcoa, y Javier De Andrés, presidente del PP vasco. De acuerdo con Europa Press, Gamarra denunció que tanto el PNV como Pedro Sánchez comparten un enfoque centrado en la permanencia en el poder, advirtiendo sobre la existencia de una “obsesión” con mantener el control político. La dirigente popular remarcó la importancia de promover un proceso de “regeneración democrática”, que incluya impedir que EH Bildu forme parte de gobiernos y la derogación de normativas que, en su opinión, favorecen a esta formación.
Gamarra planteó la urgencia de transformar la política desde las propias instituciones, incrementando la representación popular en los ayuntamientos para transformar las políticas públicas. Insistió, según consignó Europa Press, en que la regeneración debe alcanzar todos los aspectos del sistema, desde la legislación electoral hasta la educación, con el objetivo de recuperar los valores democráticos y erradicar la manipulación de la memoria histórica. Defendió, en este sentido, un sistema educativo que priorice el conocimiento verídico de la historia reciente de España.
Durante su discurso, la dirigente del PP argumentó que las reformas legales deberían impedir la presencia de quienes hayan diseñado las llamadas “leyes de Bildu” en posiciones de influencia institucional. En su intervención, también reclamó que el sistema político prohíba con claridad cualquier homenaje a condenados por terrorismo, y que la política penitenciaria se aleje de los intereses partidistas.
Por otra parte, Javier De Andrés abordó la situación socioeconómica del País Vasco, refiriéndose a un modelo de “clientelismo” que, a su juicio, ha predominado en la administración vasca. El presidente del PP vasco denunció, según detalló Europa Press, la existencia de adjudicaciones directas de contratos por más de 19,5 millones de euros, y cuestionó la continuidad en el cargo de Edurne Egaña tras dichas adjudicaciones en la Consejería correspondiente. También criticó la designación de Miren Arzalluz, hija de Xabier Arzalluz, como directora del Museo Guggenheim, vinculando este hecho con prácticas de nepotismo en el Gobierno vasco compuesto por el PNV y el PSE-EE.
En otro tramo de su intervención, De Andrés se refirió a la polémica en torno a un palacete en Getxo, donde tres concejales estarían implicados junto a técnicos municipales en la obtención de ventajas personales. Según afirmó el representante popular, este episodio ha puesto de manifiesto una “tolerancia” entre las principales fuerzas, incluyendo al PNV, PSE-EE y EH Bildu, a quienes acusó de excluir al Partido Popular de la negociación del nuevo Estatuto vasco. Señaló que la exclusión de los populares supone privar de representación a 100.000 ciudadanos vascos y al principal partido de España en un acuerdo que considera debe involucrar a toda la sociedad.
De Andrés también analizó los problemas demográficos y la escasez de vivienda en Euskadi, describiendo un estancamiento derivado de la anteposición de proyectos políticos a las demandas ciudadanas y del fenómeno de “fuga de talento”. Recalcó que cuarenta años de políticas centradas en intereses partidistas han contribuido, según sus palabras recogidas por Europa Press, al declive de la región. A ello sumó duras críticas a la labor de PNV, PSE-EE y EH Bildu, considerando que han priorizado intereses particulares sobre el servicio público.
Por su parte, Muriel Larrea propuso que la única manera de abordar desafíos como la vivienda pasa por la participación directa de políticos que mantengan un contacto estrecho con la ciudadanía. Según publicó Europa Press, Larrea sostuvo que ni EH Bildu, ni el PNV, ni el PSE-EE resolverán los problemas sociales después de tantos años en el poder y justificó su argumento al afirmar que la prioridad de dichos partidos se ha basado en favorecer a sus propios miembros o en disputas por la hegemonía institucional. También acusó al actual lehendakari, Imanol Pradales, de distanciarse de las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos.
El acto rindió homenaje a la figura de Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA, cuya trayectoria fue destacada por Gamarra como ejemplo moral de firmeza en las convicciones y de dedicación al servicio ciudadano. A lo largo del evento, la dirigente popular insistió en que el Partido Popular representa, en su visión, una alternativa basada en principios éticos y morales. Según Europa Press, defendió el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo en la promoción de una regeneración institucional que abarque desde la lucha contra distintos tipos de corrupción hasta la recuperación de una memoria democrática “verdadera”.
Durante la jornada, los representantes populares insistieron en una política local enfocada en el cambio y en la participación activa en las instituciones para transformar la realidad social y política del País Vasco. Recalcaron la exigencia de un mayor nivel de responsabilidad y la necesidad de reivindicar soluciones a cuestiones como la vivienda y el declive demográfico, criticando la gestión del Gobierno vasco y reclamando una mayor ambición en el enfoque hacia el futuro de la región. La IV edición de la Escuela Gregorio Ordóñez sirvió de plataforma para demandar, según reiteró Europa Press, reformas profundas y el inicio de un proceso de renovación política, tanto a nivel institucional como en la propia cultura democrática del país.


