El inspector general del Ejército ve el 2026 como una "encrucijada estratégica" para las FF.AA.

El teniente general Manuel Busquier alertó sobre el aumento de la incertidumbre mundial, señalando que la adaptación tecnológica, el fortalecimiento en la digitalización y el avance hacia el proyecto Ejército 2035 se perfilan como prioridades esenciales

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El teniente general Manuel Busquier señaló que el Ejército de Tierra sigue adelante con un proceso de transformación digital cuya finalidad es optimizar procedimientos, integrar información y elevar la eficiencia dentro de la institución. En su intervención durante la celebración de la Pascua Militar, celebrada en el Salón del Trono del Palacio de la Capitanía General en Barcelona, Busquier destacó que la modernización de las Fuerzas Armadas se ha vuelto más relevante ante el escenario mundial actual, caracterizado por una inestabilidad geopolítica creciente. Según reportó el medio, Busquier identificó como claves para las Fuerzas Armadas la adaptación tecnológica, el fortalecimiento de la digitalización y la consolidación de iniciativas como el proyecto Ejército 2035.

Durante su discurso, el inspector general del Ejército calificó el año 2026 como una "encrucijada estratégica" para las Fuerzas Armadas, subrayando que los retos globales, como la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza y la situación en la región del Sahel, obligan a priorizar la innovación y la adaptación. Según informó el medio, Busquier hizo hincapié en la necesidad de actualizar los sistemas de telecomunicaciones e información, al tiempo que defendió la importancia de reforzar las operaciones vinculadas al ciberespacio y las actividades electromagnéticas.

Respecto a la planificación en Cataluña para el 2025, el representante institucional de las Fuerzas Armadas en Cataluña, La Rioja, Aragón y Navarra enumeró diversas actividades orientadas a fortalecer la visibilidad de las Fuerzas Armadas en la sociedad. Según detalló el medio, entre estas actividades figuran la presencia del Ejército en el Saló de l'Ensenyament y en la Feria de Orientación Educativa de Badalona, ambas en Barcelona. Además, Busquier reconoció el papel desempeñado por la Unidad Militar de Emergencias (UME) durante episodios meteorológicos adversos y en la respuesta a incendios forestales en los meses estivales.

El inspector general indicó que los lineamientos para 2026 continuarán con la línea de trabajo actual, fundamentados en el compromiso con la ciudadanía y la ambición de consolidar un Ejército ágil, sostenible y eficaz. Busquier se refirió expresamente a la importancia de consolidar el proyecto Ejército 2035 y continuar con la adquisición, mejora y modernización de capacidades en todas las áreas de actuación, siempre buscando la mayor autonomía tecnológica posible en los casos donde sea viable, según consignó el medio.

A la ceremonia asistieron diversas autoridades, incluidas la consellera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat, Núria Parlon; el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; el tercer teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle; el fiscal superior de Catalunya, Francisco Bañeres; y el delegado del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, Pere Navarro. El acto también contó con la presencia de mandos militares, así como de representantes de la Guardia Civil, la Policía Nacional, los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana de Barcelona y otras policías locales, según detalló el medio.

En su balance anual, Busquier subrayó que la proyección y la visibilidad pública de las Fuerzas Armadas en Cataluña es un objetivo prioritario, por lo que el Ejército participa activamente en eventos relacionados con la educación y la orientación profesional. Destacó el valor de la cooperación con instituciones civiles y la respuesta efectiva a emergencias locales como elementos fundamentales para fortalecer la relación con los ciudadanos y promover una imagen moderna y eficiente de las Fuerzas Armadas.

La intervención de Busquier también mencionó que el contexto internacional, dominado por conflictos y tensiones en varias regiones del mundo, exige una revisión constante de los procedimientos y capacidades de las Fuerzas Armadas. Según informó el medio, el teniente general puntualizó que la adaptación tecnológica no solo representa una ventaja competitiva, sino también una necesidad para garantizar la operatividad y la autonomía en escenarios cada vez más complejos.

El enfoque llamado Ejército 2035 establece un marco estratégico para la evolución del Ejército de Tierra hacia una estructura más tecnológica, flexible y sostenible, con el objetivo de responder a las demandas cambiantes del entorno de seguridad. Según lo publicado por el medio, el proyecto abarca la adquisición de nuevas capacidades, la mejora de las ya existentes y una integración plena de la digitalización en todos los niveles operativos y logísticos.

Busquier remarcó que, ante el panorama global caracterizado por “creciente inestabilidad e incertidumbre geopolítica”, las Fuerzas Armadas españolas deben acelerar sus procesos de modernización. Describió la transformación digital como un eje básico para integrar flujos de información y adaptar la estructura y los procedimientos del Ejército a las nuevas exigencias de la defensa nacional e internacional, según señaló el medio en su cobertura del acto.