Almería, 23 may (EFE).- El entrenador del Almería, Joan Francesc Ferrer 'Rubi', calificó como "el partido más importante del año" el de este domingo en el campo del Mirandés, un rival que se juega el ascenso directo frente al reto de los almerienses de disputar la promoción, y aseguró que su equipo irá "a ganar, pero sabiendo lo que hay en juego".
"Quedan seis puntos, pero ahora sí que se acaban los márgenes de error", aseveró este viernes en rueda de prensa el técnico de la U.D. Almería, conjunto que es sexto con 65 puntos, 6 menos que los burgaleses, y al que sólo le vale vencer en Miranda de Ebro para depender de sí mismo hasta el final.
En cualquier caso, el técnico catalán quiso ahuyentar los nervios e insuflar tranquilidad a su equipo al afirmar que "empatar no sería un desastre", pues seguirían dependiendo de sí mismos en la última jornada en casa ante el ya descendido Tenerife.
En su análisis sobre el Mirandés, Rubi fue tan elogioso como tajante, ya que indicó que es un equipo que "transmite algo especial, un grupo muy unido", algo que "se ve desde fuera" y en el que consideró que "el cuerpo técnico ha tenido mucho que ver", pues "son un bloque desde el primer día, no han regalado nada”.
"Más allá de si juegan bien o no, que también, es lo que transmiten. Son un equipo. Me da miedo oír hablar de que uno se juega más que otro. No es verdad que el Mirandés se juegue más que nosotros, nos jugamos lo mismo. Ya hemos cargado todo el año con el cartel de superequipo y eso nos ha perjudicado. Lo dejo claro: el Almería se juega tanto como el Mirandés", recalcó”.
Sobre el sistema del rival, indicó que "ese 5-3-2 o 5-4-1 que utilizan les está funcionando", algo que dijo que no le ocurre a equipos que lo han probado sin éxito, aunque ellos "han visto que les da resultados y han seguido", una circunstancia que para el Almería "no cambia mucho", pues "hay que jugar igual, conociendo sus matices”.
El respeto del técnico del cuadro almeriense hacia los rojillos es total. “Aquí en casa nos costó mucho. Hicimos una buena primera parte, pero en la segunda ellos nos complicaron. Fue uno de los días que menos tiramos a puerta. Tuvimos que tirar de oficio para ganar”, recordó, aparte de que "nadie ha ganado al Mirandés sin picar piedra, nadie”.
Rubi admitió que el escenario de Miranda es poco propicio y “quizá no sea el mejor momento para ir allí". "Solo han perdido un partido en casa, pero nosotros también llegamos bien. Llevamos semanas compitiendo al nivel que exige un 'play-off's y este partido lo es. Incluso si no ganan, puede que nos volvamos a cruzar, pero hay que ir allí a competir al máximo”, recalcó. EFE
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