Teresa Díaz
Madrid, 5 abr (EFE).- La Patrulla Águila cumple 40 años en plena transición. Desde su primera exhibición en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 14 de junio de 1985, ha acumulado más de 38.000 horas de vuelo con sus míticos aviones C-101, conocidos coloquialmente como 'culopollo', difundiendo con sus acrobacias la imagen de España por los cielos de medio mundo.
Más de 28.600 misiones, alrededor de 500 exhibiciones, de las cuales 170 se han realizado en el extranjero, y el centenar de pilotos que han pasado por sus filas, la han convertido en una de las patrullas acrobáticas más emblemáticas del mundo, demostrando durante cuatro décadas su habilidad en maniobras complejas y espectaculares.
Para conmemorar su 40 aniversario, el Ejército del Aire y del Espacio celebrará un festival en junio, en San Javier (Murcia), que será la última oportunidad de ver en acción a los 'culopollo', pues a partir de ese momento se inicia la transición al nuevo Pilatus PC-21.
Este avión de turbohélice suizo, que ya ha sustituido al C-101, de fabricación nacional, en la formación de pilotos en la Academia General del Aire, tomará también el relevo en las exhibiciones acrobáticas aunque antes requiere un proceso de aprendizaje y adaptación que no es sencillo.
Por este motivo, es posible que los ciudadanos no puedan disfrutar de los nuevos Pilatus dibujando la bandera de España en los cielos de Madrid el próximo 12 de octubre, durante el desfile de la Fiesta Nacional, según fuentes militares.
"Desde hace cuarenta años la Patrulla Águila ha representado la imagen y el prestigio del Ejército del Aire y de la Marca España por los cielos de todo el mundo, además de difundir la cultura de defensa, tan necesaria en estos tiempos convulsos", dijo, durante la presentación del festival, el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general Francisco Braco.
El JEMA valoró que los C-101 representan el éxito de la industria aeronáutica española y los definió como una "verdadera escuela de vida exigente".
"Hay acrobacias que solo realiza nuestra Patrulla Águila", dijo el general Braco, en referencia al aterrizaje en formación.
El grupo de vuelo español es el único en el mundo en el que sus seis aviones pueden tomar tierra a la vez en una operación que requiere mucha pericia y sincronización.
Y ello teniendo en cuenta que el C-101 no está pensado para ser un avión acrobático, ya que le falta "un poco de motor" en comparación con muchas de las aeronaves de otras patrullas, precisa el teniente Oscar Sanz.
"Aún así nosotros sacamos el máximo partido de nuestro avión para poder estar a su nivel", señala orgulloso este piloto, que ocupa la posición 2 en la Patrulla Águila.
Los días 14 y 15 del próximo mes de junio, la base aérea de San Javier y las playas del mar Menor acogerán el Festival Aire 24, un "merecido homenaje" a la Patrulla Águila, apuntan desde el Ejército del Aire, en el que se podrá disfrutar de exhibiciones de las mejores patrullas acrobáticas de países "amigos".
La Frecce Tricoliri de Italia, la Red Arrows de Gran Bretaña, la Patrulle Suisse de Suiza o la Patrouille de Francia realizarán formarán parte de la celebración.
Por parte española, junto con los 'culopollo', participarán otras unidades acrobáticas del Ejército del Aire: la Patrulla de helicópteros ASPA y la de paracaidismo PAPEA.
Además, se podrán contemplar otras aeronaves como F-18, Eurofighter, A-400, Harrier y helicópteros H135 de la Armada, medios de la Guardia Civil o Tejas de la Fuerza Aérea de India, así como aviones históricos "con alguna sorpresa" que no se ha querido desvelar.
La tarde del 4 de junio de 1985, días antes de la primera exhibición en Jerez, la formación despegó cinco C-101 desde la base área de San Javier. Aquel día nació la Patrulla Águila.
Tras el éxito de este primer vuelo y de las primeras exhibiciones, pronto se sumó un sexto avión y se incorporó el sistema de humos blancos para realizar las acrobacias.
En abril de 1988 ya fueron siete los C-101 que realizaron una exhibición ante los reyes y en 1991 se cambió el diseño de pinturas y se incorporó su lema: "Juntos pero no revueltos".
En julio de 1992 se inauguró el sistema de humos de colores y los aviones pintaron la bandera olímpica en los cielos de Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos.
Ese mismo año, el 12 de octubre de 1992, Día de la Hispanidad, se dibujaron en los cielos de Sevilla los colores de la bandera nacional por primera vez.
En 2003 la Patrulla Águila se desplazó hasta la costa este de Estados Unidos, una hazaña con la que demostró que "los retos más complicados son posibles", destacó el coronel director de la Academia General del Aire, Luis Felipe González Asenjo. EFE
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