Los hoteles no ven cambios en el turismo americano pero sí podría afectar al español allí

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Madrid, 5 abr (EFE).- La guerra arancelaria lanzada por la Administración de Donald Trump no parece afectar al interés de los estadounidenses por visitar España, aunque el sector advierte de que sí podría hacerlo a los viajes de españoles a Estados Unidos.

El turismo a EE.UU. puede caer más de lo previsto hace tan solo unas semanas, después de unas subidas de aranceles "más agresivas" de lo esperado, según Oxford Economics; pero no se traduce en cambios en el patrón del turismo americano a España, que crece por encima de la media, según las hoteleras nacionales consultadas por EFE.

Los gravámenes anunciados por Trump podrían impactar negativamente en el turismo receptor, dice la firma de consultoría Oxford Economics, que pronostica una caída del 9,4 % en las llegadas de visitantes internacionales para 2025.

Aunque no hay datos concluyentes que reflejen una ralentización del turismo español hacia EE.UU., las agencias sí avanzan que fluye mejor en escenarios de estabilidad y que puede verse afectado por discursos "subidos de tono", ha dicho a EFE el vicepresidente primero de la patronal CEAV (Confederación Española de Agencias de Viajes), José Manuel Lastra.

El responsable de Turismo de la consultora KPMG Fernando Martínez Comas explica a EFE que, en caso de que los aranceles tuvieran el efecto deseado por Trump (refuerzo de la economía, rebaja de la inflación...), EE.UU se encarecería para los españoles y europeos en general.

No cree que el hecho de que los aranceles estén generando un efecto inverso al buscado vaya a provocar un incremento del turismo hacia Estados Unidos, sobre todo por la incertidumbre "extrema" que hace muy complicado prever adónde va a dirigirse la demanda.

Oxford incorpora también entre los factores negativos la desaceleración económica en Canadá y México (los dos principales emisores de turistas hacia EE.UU., con cerca de 40 millones en 2024), que ya están registrando menores ritmos.

Para CEAV esto podría beneficiar a Europa, donde Reino Unido, Francia, Italia y España son los principales competidores.

Martínez entiende que el previsible descenso del turismo emisor desde Estados Unidos hacia México y el Caribe podría bajar los precios de esos destinos y hacerlos más atractivos para el turista español.

Las últimas cifras de turistas españoles hacia el exterior del INE son del cierre de 2024, por lo que todavía no pueden reflejar ningún efecto de las políticas anunciadas por Trump desde que tomó posesión en enero.

En 2024 la cifra de españoles que visitaron ese país estuvo cerca de los 900.000. España es el emisor número 15, en una lista que encabeza Canadá y México, con unos 20 millones anuales cada uno.

Para España, las cifras de turistas procedentes de EE.UU. son muy positivas, con 4,27 millones de viajeros en 2024 y un crecimiento superior al 11 %, que sube al 16 % en el caso del gasto desembolsado. El ritmo sigue en los dos primeros meses de 2025.

Turespaña resalta el aumento de las conexiones aéreas, con 24 rutas directas en 2024, que este año sumarán una más, de modo que once ciudades estadounidenses estarán conectadas directamente con seis españolas.

Pero lo que destaca por encima de todo es que se trata de un turista que gasta más. Cada estadounidense se deja aquí una media de 2.113 euros en todo el viaje y de 273 euros al día, muy por encima de los 183 euros de la media general.

Se alojan sobre todo en hoteles (casi el 80 %), sus destinos preferidos son Cataluña y Madrid, y un 91 % cuentan con estudios superiores, según las estimaciones de Turespaña basadas en datos de INE.

Se trata, con carácter general, de un viajero mayor de 45 años, con poder adquisitivo alto, que elige grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla; pero que también va a las islas y la Costa del Sol, especialmente Marbella, según el perfil que dibujan las compañías de hoteles.

Las hoteleras españolas consultadas por EFE no perciben descensos en las llegadas de turistas desde allí, e incluso prevén aumentos sobre 2024, al tiempo que las cancelaciones son similares a sus estándares, sin cambios atribuibles a la situación política.

En Meliá, con un hotel en Nueva York y otro en Florida, las reservas de turistas estadounidenses para este 2025 van en aumento y más del 40 % de sus clientes en hoteles de gran lujo en todo el mundo son de esa nacionalidad.

Meliá no tiene previstas nuevas inversiones en el país, pero aspira a aumentar su "huella de marca", sobre todo si surgen oportunidades en ciudades con fuerte componente "bleisure" (un mix de viajes de negocio y ocio) y tradición latina, donde puede tener cierta ventaja competitiva.

Para Riu, el mercado estadounidense es el más importante en términos de volumen de negocio y número de estancias, sobre todo por la relevancia que el turista americano tiene en México y en los destinos del Caribe, como Bahamas, Jamaica, Aruba y República Dominicana.

Desde la hotelera de la familia Riu, con tres hoteles allí (en Chicago, Miami y San Francisco) subrayan que, gracias a la fortaleza del dólar, el turista americano ha comenzado a explorar nuevos destinos, como Madrid, Málaga, Gran Canaria y Mallorca, con un aumento especialmente notable de primavera a otoño.

 Hotusa -con cuatro hoteles en el país- observa también un fuerte dinamismo del turismo estadounidense en España, impulsado por la fortaleza del dólar, la mejora de la conectividad aérea y el atractivo de España como destino cultural, gastronómico y de ocio.

Room Mate no tiene hoteles en Estados Unidos, pero el cliente de esta nacionalidad es el primero por volumen de ingresos (en 2024 representó casi el 15 % de sus ventas) y señala que, de momento, no ha notado cambios en la evolución de reservas.

Los clientes estadounidenses tienen un peso importante en la mayoría de las ciudades en las que opera la compañía que preside Kike Sarasola, que destaca que en el primer trimestre de este año las reservas de estos ciudadanos crecen un 98 % en Ámsterdam y un 51 % en Madrid. EFE