Ferrol (A Coruña), 3 ene (EFE).- Javier Manjarín, que este viernes ejerció como entrenador del Racing de Ferrol por la sanción de Cristóbal Parralo, admitió este viernes, tras la derrota (1-3) contra el Rayo Vallecano que dejado al equipo verde fuera de la Copa del Rey, que al conjunto naval le "faltó concretar un poco más las jugadas para hacer daño".
Sostuvo que el cuadro ferrolano "entró bien" al encuentro, en cuyo arranque sus futbolistas fueron "capaces de llegar cerca de portería", pero reconoció los problemas para "poder finalizar" y el golpe anímico que supuso el primer tanto madrileño.
"Cuando estábamos bien, recibimos el primer gol; no habían hecho prácticamente nada", estimó el preparador, que remarcó que el rival tiene "jugadores importantes que pueden finalizar jugadas".
Manjarín incidió en que, pese al 0-1, "las sensaciones no eran malas" y que su equipo "siguió tirando, empujando e intentado hacer cosas", además de observar que el 0-2 que lució al descanso no dejó a sus jugadores "derrotados ni hundidos".
"El equipo había estado bien con balón, habían marcado dos goles por dos llegadas", puntualizó el técnico, que señaló que el Racing de Ferrol fue capaz de "seguir peleando", pero atribuyó la victoria visitante a que el Rayo Vallecano "fue más efectivo".
En su opinión, el cuadro verde salió "desde el inicio con una mentalidad de buscar al rival, de intentar hacer las cosas bien", pero confesó que la "dinámica" negativa en el campeonato liguero, al ocupar puestos de descenso en la categoría de plata, provoca que todo lo "malo que puede pasar te pasa".
Para Javier Manjarín, los futbolistas racinguistas "asimilaron bien" el golpe por el 0-2 y "no bajaron los brazos", además de demostrar que quieren "luchar hasta el final; tarde o temprano, esta dinámica tiene que cambiar". EFE
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