Barcelona, 16 dic (EFE).- El Barça, en caída libre después de haber perdido siete de los últimos diez partidos entre todas las competiciones, tratará de reaccionar en la Euroliga este martes (20:30 horas) ante el Fenerbahce Beko Estambul, en un duelo marcado por el reencuentro del entrenador Sarunas Jasikevicius con el Palau Blaugrana.
El técnico lituano pisará el pabellón azulgrana por primera vez desde el 18 de junio de 2023, cuando el Barça ganó el segundo partido (86-85) de la final de la Liga Endesa ante el Real Madrid, que se resolvería a favor de los catalanes en el Wizink Center.
Jasikevicius, quien ya fue un ídolo del Palau Blaugrana durante su etapa como jugador (2000-2003; 2012-2013), dirigió al equipo durante tres campañas (2020-2023), en las que el Barça ganó la Liga Endesa (2021 y 2023) y la Copa del Rey (2021-2022) por partida doble, y encadenó tres participaciones en la Final a Cuatro de la Euroliga.
Pero más allá de los títulos, el técnico lituano fue uno de los emblemas de un proyecto que volvió a conectar con la afición después de unos años de intrascendencia competitiva y de inestabilidad en la sección. Sin embargo, en el verano de 2023 llegaron los recortes y la abrupta salida de 'Saras' por sus discrepancias con el club.
Con todo, es previsible que el Palau Blaugrana viva este martes una jornada emotiva como ya sucedió el viernes pasado con la visita del ala-pívot Nikola Mirotic, la gran estrella de aquel equipo, que fue ovacionado pese a la derrota frente al Armani Milán (81-94).
Tras caer ante el conjunto italiano, el Barça volvió a tropezar el domingo en la Liga Endesa ante el Casademont Zaragoza (108-95). Los dos duelos siguieron un guion parecido: el cuadro catalán mandó en la primera mitad, pero fue superado en el tercer cuarto y ya no tuvo capacidad de reacción.
Llueve sobre mojado en el Palau Blaugrana, pues el equipo dirigido por Joan Peñarroya ha perdido siete de los últimos diez duelos con una media de 94,1 puntos encajados.
Una crisis de resultados que ha relegado a los azulgranas a la undécima posición de la Euroliga (8-7), fuera de los puestos de 'play-in', aunque a una sola victoria de la zona de acceso a las eliminatorias por el título.
Si pretende revertir este mal momento frente al Fenerbahce, que es cuarto (10-5) aunque viene de encajar una clara derrota frente al Mónaco (69-99), el Barça deberá mejorar en todas las facetas del juego, empezando por la solidez defensiva y el control del rebote, pues el cuadro turco es el mejor en esta estadística (36,8 a 33,3).
Otro aspecto a tener en cuenta será la fortaleza mental. En las últimas derrotas, el cuadro azulgrana ha sido incapaz de reaccionar a parciales adversos, se ha desconectado de los partidos con muchos minutos por delante y ha caído a menudo en la frustración, algo que queda patente en la reciente acumulación de técnicas y expulsiones.
Por último, el ataque. Ante el segundo equipo que menos puntos encaja de la Euroliga (78,3), Peñarroya deberá aportar más recursos en estático, pues el Barça tiende a depender en exceso del talento individual del escolta Kevin Punter y el ala-pívot Jabari Parker, sus dos máximos anotadores con una media de 16,4 y 13,6 puntos, respectivamente.
El cuadro azulgrana cuenta con las bajas por lesión de los bases Raul Neto y Nico Laprovittola, y del ala-pívot Chimezie Metu, y se reencontrará con dos jugadores que militaron recientemente en el club catalán: el pívot Sertac Sanli y el alero Nigel Hayes-Davis, convertido en uno de los mejores anotadores de Europa (18,1). EFE