Javier Herrero.
Madrid, 11 dic (EFE).- Aunque no sean sus fiestas preferidas, Iván Ferreiro regresa esta Navidad saltándose una vez más los guiones con regalos no esperados: su primer disco en directo en 13 años y un villancico, versión de un famoso tema de The Pogues, con el que ha vuelto a verse la cara con algunos "fundamentalistas".
"Lo de la aristocracia musical y creerse mejor porque sabes de música tiene que ver con una frase que se usa mucho de la música de ahora, que es toda una mierda, lo cual es una falacia", ha opinado el artista en una entrevista con EFE tras recordar que esa es la opinión que defiende su colega Dani Martín en su último disco.
Aporta en primer lugar un argumento matemático: "Alguien me dijo que a día de hoy se publican en un día tantas canciones como todas las que se publicaron en 1989. ¿Cómo saber si la música de hoy es una mierda o no, si no nos da tiempo a descubrir toda la música que hay?".
"Por otro lado, en España nos metemos con la música para adolescentes, mientras que en Inglaterra se apoya a muerte al músico que la hace, porque hacer música para un adolescente que se enamora de la música significa tener compradores adultos dentro de unos años", razona tras haber sido víctima él mismo de juicios de valor anclados en la costumbre.
El motivo ha sido 'Cuento de hadas en Madrid', versión del clásico de The Pogues 'Fairytale in New York' que tanto le había gustado siempre a Ferreiro. "No es que sea de mis canciones de Navidad favoritas, sino de mis canciones en general favoritas", subraya.
"Hubo un momento en que pensé que no lo íbamos a conseguir. Me parecía muy ambicioso, porque es una canción muy mítica y complicada, pero se fue dando poco a poco", relata sobre la traslación a nuestro idioma junto a su hermano Amaro.
Por su cercana amistad con Guadi Galego y su conocimiento del "folk", quiso que ella le diera la réplica al micrófono. "Y un día hablándolo con Leiva, me dijo que quería tocar la batería, pero entonces ya había que meter a todos los demás", rememora sobre cómo terminó contando con amigos como Pablo López al piano, Rozalén a la bandurria, Mikel Erenxun a la guitarra y Santi Balmes y Vega entre los coristas.
El resultado de esta reunión de altura, no obstante, no ha sido del gusto de todos. "Hay quienes están enfadados con la versión, fans de The Pogues a los que les parece que es un tema intocable y les entiendo. Yo también fui un niño fundamentalista al que le pareció fatal cuando Mikel hizo la versión de The Smiths de 'There Is a Light That Never Goes Out'", cuenta con humor antes de confesar que llamó a Erentxun precisamente "para resarcir" a aquel niño.
"Me río bastante del fundamentalista musical. Es un personaje que que insulta mucho y se cree que sabe mucho. ¿Por escuchar muchos discos crees que sientes más la música que un chaval nuevo que acaba de escuchar una canción y le emociona? ¿Es tu emoción mejor o más inteligente? Es lo que yo llamo la aristocracia musical", reflexiona.
Titulado 'Puede que Madrid sea una trinchera pop', haciendo un juego de palabras con el nombre de su último disco de estudio, la Navidad ha traído además su primer disco en directo en 13 años desde 'Confesiones de un artista de mierda' (2011), aprovechando el concierto que ofreció en enero de este año en el Wizink Center de Madrid.
"Ese día estaba pensando que era cuando más gente había metido en mi vida en un concierto, 8.000 personas, que para mí son muchísimas, pero fue maravilloso", señala ante una cita que tuvo una gran energía, que contó con Santi Balmes, Zahara y Martí Perarnau y que, aprovechando que graban el audio de todos sus "shows", se decidió editar "a posteriori".
A pesar de sus muchos años en la profesión, desde sus inicios a principios de los 90 con Los Piratas, no hay cinismo en sus palabras ante ese salto cuantitativo en su carrera. "Aún con la edad yo disfruto de las cosas y sigue apretándome la responsabilidad ante un bolo. Sigo emocionándome de la misma manera y sigo flipando cuando entro en mi estudio ante la idea de que sea mío", añade.
"Soy muy consciente de la suerte que tengo en la vida, aunque tenga días de depresión donde todo me parece una mierda, en el fondo porque me da rabia estar deprimido sabiendo de esa suerte", apunta sobre la causa por la que sigue experimentándolo todo intensamente y confiesa que se tomará con calma darle continuidad a 'Trinchera pop' (2023). EFE
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