Berlín, 9 dic (EFECOM).- El canciller alemán, Olaf Scholz, reafirmó este lunes tras una reunión con representantes de la dirección y de los trabajadores de las grandes empresas de la industria siderúrgica el apoyo de su Ejecutivo a un sector que llamó "de relevancia geoestratégica".
Scholz, tras reunirse con los presidentes de media docena de grandes compañías del sector, los máximos responsables de sus comités de empresas y representantes del sindicato IG Metall -la mayor del ámbito industrial-, mostró su compromiso para que, entre otras cosas, esas firmas paguen menos costes energéticos.
"El Gobierno Federal quiere financiar parte de los costes de las redes de transmisión y garantizar que las tarifas de las redes de transmisión no aumenten en 2025", señaló la Cancillería Federal en un comunicado, en el que se planteó la relevancia de que los "costes de la electricidad sean competitivos a corto plazo".
"El canciller quiere limitar por ley a 3 céntimos los costes del transporte de electricidad en las redes de transmisión", añadió el Gobierno alemán.
Para Scholz, "la industria del metal en Alemania es de relevancia geoestratégica" dado que "es un gran empleador" que ofrece "buenos puestos de trabajo".
Scholz también dio cuenta de que su Gobierno será "pragmático" ante la transformación energética que asume el sector, un proceso que incluye la sustitución del gas natural por hidrógeno, de manera que "siempre sea posible el rendimiento económico" de las empresas del sector.
Además, en Europa, donde el jefe del Gobierno germano dijo querer organizar próximamente una reunión a nivel europeo para abordar la situación del sector, Scholz manifestó que su Ejecutivo presiona para que la Comisión Europea mantenga o mejore las medidas de ayuda a esta industria para que pueda, entre otras cosas, asumir los costes de la electricidad.
Respecto a la competición internacional, el canciller puso de relieve su petición a que se actúe de forma decidida en Bruselas frente a "distorsiones de la competencia causadas por el 'dumping' y las subvenciones que distorsionan el mercado".
La reunión de Scholz de este lunes se produjo en una jornada en la que los representantes de los trabajadores de ThyssenKrupp, el mayor grupo siderúrgico alemán, advirtieron del debilitamiento de la empresa como consecuencia de los recortes previstos por el consejo de administración de la compañía.
Los representantes de ThyssenKrupp y del resto de compañías en la cita con Scholz, junto con los responsables de los comités de empresa y de IG Metall, pidieron al líder del Ejecutivo germano que permitiera prolongar a dos años el uso de medidas como la reducción de jornada obligatoria por motivos económicos, lo que se conoce en Alemania como el 'Kurzarbeitsgeld'.
La legislación actual limita a doce meses el uso de esa medida, sobre la que Scholz ha pedido a su ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Hubertus Heil, que tome "las medidas oportunas", según el comunicado de la Cancillería Federal.
En declaraciones a los medios del grupo Funke este fin de semana, Scholz no descartó la posibilidad de un rescate de la división acerera de la siderúrgica Thyssenkrupp, que anunció el mes pasado su intención de recortar o deslocalizar, de aquí a 2030, 11.000 de un total de 27.000 puestos de trabajo y el cierre de la planta de Kreuztal-Eichen. EFECOM
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