Descubren una alteración genética que reduce las ganas de fumar

La variante podría abrir una puerta a nuevos tratamientos contra la adicción a la nicotina

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FOTO DE ARCHIVO: Un hombre
FOTO DE ARCHIVO: Un hombre sostiene un cigarrillo en sus manos en Londres, Reino Unido. 11 de abril 2023. REUTERS/Maja Smiejkowska/Archivo

Investigadores del Centro de Regeneración Genética de Nueva York (Estados Unidos) han descubierto una que una variante genética rara reduce las ganas de fumar. El análisis, realizado en Ciudad de México y publicado en Nature Communications, ha logrado identificar una alteración genética presente casi exclusivamente en personas de ascendencia indígena mexicana que podría abrir una nueva vía en los tratamientos contra el tabaquismo.

El equipo internacional, encabezado por Veera M. Rajagopal y Giovanni Coppola junto a científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Nuffield Department of Population Health de la Universidad de Oxford, analizó los datos genéticos de más de 150 mil participantes del Estudio Prospectivo de Ciudad de México. Mediante una búsqueda exhaustiva de variantes genéticas (estudio exómico) se evaluaron los genes vinculados al consumo de tabaco. El estudio, además, contó con la participación más de 37 mil fumadores actuales.

La investigación se centró en variantes con impacto funcional, es decir, cambios en el ADN que afectan la función de las proteínas. Estudiaron especialmente el gen CHRNB3, responsable de fabricar la proteína β3 de los receptores de acetilcolina nicotínicos, aquiellos que transmiten el efecto de la nicotina en el cerebro.

De entre todos los participantes, el 1,4% presentaban una variante en este gen (variante p.Glu284Gly en CHRNB3) que reducía significativamente la cantidad de cigarrillos que fumaban al día. En concreto, esta alteración genética disminuye en un 21% el consumo diario de tabaco, llegando al 78% en aquellas personas que recibían el gen de ambos progenitores (portadores homocigotos). En promediom un portador del gen fumaba 4,6 cigarrillos por día, mientras que un no portador consumía 5,6 cigarrillos diarios. “La reducción en el número de cigarrillos diarios por esta variante fue más evidente en los hombres, probablemente por diferencias culturales en los patrones de consumo”, apuntan los autores en el estudio.

Otras variantes también influyen en el tabaquismo

La variante podría abrir una
La variante podría abrir una puerta a nuevos tratamientos contra la adicción a la nicotina.(Freepik)

Al comparar los datos con el biobanco del Reino Unido y el de Japón, los investigadores encontraron variantes distintas que también afectan negativamente la función del mismo gen y generan reducciones comparables en el consumo de tabaco en poblaciones de ascendencia europea y asiática oriental. Por ejemplo, en Japón, un cambio genético específico reduce la cantidad diaria de cigarrillos en un 19%. Estos datos indican que la reducción de función de CHRNB3 es consistente en distintas poblaciones y tiene un efecto protector frente al consumo elevado de tabaco, sostienen los autores.

El descubrimiento de variantes que “desactivan” la función de CHRNB3 y tienen un efecto beneficioso plantea una posible línea de desarrollo de nuevos medicamentos. La proteína β3 parece actuar como modulador del consumo, sin afectar necesariamente la probabilidad de iniciar el hábito, a diferencia de otros genes ligados al inicio del tabaquismo.

Los datos del tabaco en España: más de un 60% de los fumadores se plantea dejarlo.

Una nueva vía contra el tabaquismo

“Nuestros resultados sugieren que la inhibición farmacológica de β3 podría ser una estrategia terapéutica para la adicción a la nicotina”, afirman los investigadores. A diferencia de los tratamientos actuales dirigidos a otros receptores, el enfoque sobre β3 podría ser complementario y especialmente útil en fumadores persistentes que buscan reducir su consumo.

De hecho, la magnitud de la reducción estimada supera la de otras variantes genéticas ya conocidas, y en portadores homocigotos, el efecto es aún mayor y “excede lo esperado en un modelo aditivo, lo que sugiere que los portadores dobles podrían funcionar como knockouts humanos de CHRNB3”. Los científicos admiten, no obstante, que el estudio se centró en la cantidad de cigarrillos al día, lo que podría no reflejar otros aspectos de la dependencia a la nicotina. Además, la variabilidad de los efectos genéticos según la herencia y el ambiente, junto a la falta de caracterización funcional en laboratorio de las variantes, deja preguntas abiertas sobre el mecanismo exacto.