España participará como interlocutora en las conversaciones entre Colombia y el grupo criminal Clan del Golfo

Las negociaciones, llevadas a cabo en Doha, comenzaron en septiembre, cuando se logró firmar una hoja de ruta donde se comprometían al desescalamiento de la violencia

Guardar
Imagen de archivo de la
Imagen de archivo de la ministra de Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, durante una reunión ministerial de la CELAC (EuropaPress)

El gobierno de Colombia mantiene desde septiembre un diálogo con el Clan del Golfo, el mayor grupo criminal de narcotráfico del país latinoamericano, con el que negocia en un terreno neutral, una sala de Doha, a la que tendrá acceso -en el siguiente encuentro- una delegada española, que se sumará al equipo mediador integrado por Suiza, Noruega y Qatar.

El papel de España como mediadora entre Colombia y sus organizaciones terroristas -que brotaron en facciones territoriales tras la disolución de Las FARC en 2016- no es nuevo, puesto que ya integró la mesa de negociación entre el gobierno de Gustavo Petro y el ELN en 2022, aunque estas conversaciones se encuentran suspendidas desde hace más de un año tras el ataque de la guerrilla en el noreste del país, donde dejó casi 100 muertos y obligó a desplazarse a 60.000 campesinos.

Con las elecciones en marzo de 2026, el gobierno de Petro acelera las negociaciones con la voluntad de llegar a un acuerdo de alto el fuego con al menos una de las organizaciones criminales con las que tiene diálogos abiertos desde que comenzó su legislatura. “El Ejecutivo ha definido que no puede tener mesas indefinidas para hablar y no concretar nada, por eso se han suspendido los diálogos con otros grupos armados, porque sentarse es que tengan voluntad de querer negociar y llegar a acuerdos y no ha habido manifestación ni evidencia de querer negociar”, explicó la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, el 19 de noviembre en una conferencia en Casa América (Madrid).

Una cuerdo antes de que finalice el mandato de Petro

Según la canciller, la estrategia del gobierno colombiano, con muchas mesas abiertas, ha cambiado hacia una en la que solo hablarán con “grupos que tengan otra valoración del tiempo” y con los que se pueda llegar a acuerdos en un menor lapso. “El Clan del Golfo ha demostrado hasta ahora voluntad. No ha vuelto a actuar. Tenían un control muy fuerte en el Darién, sobre todo por el tráfico de personas, un negocio que podría ser mayor que el de cocaína y eso se ha suspendido”, señaló.

Declaraciones del brigadier general Eduardo Alberto Arias Rojas, comandante Décima Primera Brigada del Ejército Nacional - crédito Ejército Nacional

Villavicencio destacó además que es posible que “antes de que termine el gobierno pueda haber ese acuerdo para desactivar toda la actividad ilegal y entrar en un acuerdo concreto, que por supuesto para ellos debe significar la reincorporación a la vida civil, programas de reincorporación y otra serie de programas que les permita recomponer su vida y tener una inclusión en la sociedad”.

Las negociaciones en Qatar comenzaron en septiembre, tras negarse el grupo criminal a seguir dialogando con el gobierno dentro de las fronteras de Colombia. En esa primera reunión en el extranjero, se firmó una hoja de ruta donde se comprometían al desescalamiento de la violencia en el noreste del país, en una región que conecta el Caribe con el Darién y muy frecuentada por las organizaciones de narcotraficantes. Entre las prioridades del acuerdo destaca terminar con el reclutamiento infantil por parte del Clan.

El Clan del Golfo estaba presente en España

Este no será el primer encuentro entre España y el Clan del golfo. A comienzos de octubre, la Guardia Civil, en una operación conjunta con las autoridades de Colombia y el apoyo de Interpol, logró desmantelar una red internacional de lavado de dinero vinculada a esta organización, que canalizaba el dinero ilícito en sociedades de papel y una red de inversiones en sectores diversos como el inmobiliario, el tecnológico y la construcción, además de transferencias a bancos y billeteras virtuales.

Los principales responsables, los hermanos Pablo Felipe y Santiago Prada Moriones, conocidos como “Black Jack” y “Marcos” fueron detenidos en Ibiza, donde llevaban una vida discreta. Junto a ellos también fue detenido en España Carlos Ariel Zuluaga Lema, alias Cejas. Según la Guardia Civil, el esquema de lavado de dinero se basaba en la construcción de empresas ficticias que otorgaban apariencia de legalidad a los recursos provenientes del narcotráfico.