El mejor método para guardar las patatas, según una frutera: “Nada de bolsas de plástico”

Es el tubérculo más famoso sin ninguna duda, pero su conservación todavía hace dudar a muchos. Por ello, seguir estos consejos es fundamental para poder disfrutarlo más tiempo

Guardar
Las patatas mal conservadas se
Las patatas mal conservadas se vuelven de color verde por la acción de la solanina (Adobe Stock)

Las patatas llevan siendo un producto fundamental de la alimentación humana desde el siglo XVI. Desde entonces, han sido las protagonistas de muchos de nuestros platos, debido a su versatilidad y su sabor. Desde cocidas o fritas hasta asadas o guisadas; se pueden comer de múltiples formas y todavía no encontramos una en la que estén malas. Es por esto, por lo que encontrar la manera en que puedan conservarse más tiempo es necesario para no tener que cambiarlas cada poco.

Para conocer dónde se puede guardar este tubérculo sin que se estropee rápidamente y sin que germine, una frutera da una serie de consejos a través de su cuenta de TikTok. Se hace llamar @frutasflorez y comienza diciendo: “Si tus patatas se ponen blandas o les sale un guaño rápidamente, lo más seguro es que las estés guardando de manera equivocada”. A partir de aquí, procede a enumerar todo lo necesario para que esto no suceda.

Cómo guardar las patatas para que duren más

Los restaurantes de España que hacen las mejores tortillas de patatas, según la Guía Michelin.

El primer consejo que comparte es evitar las bolsas de plástico, uno de los errores más extendidos. “Primer truco: nada de bolsas de plástico. Las patatas necesitan respirar, por tanto, guárdalas en cajas o en bolsas de tela”, explica en el vídeo. Este punto coincide con lo que señalan especialistas en conservación alimentaria: la patata es un vegetal vivo que sigue respirando tras su recolección, por lo que el exceso de humedad o la falta de ventilación aceleran su deterioro.

El segundo punto hace referencia a la exposición a la luz. “Segundo consejo: guárdalas en un sitio oscuro, porque la luz hace que se pongan verdes y amargas”, añade la frutera. Esta observación también cuenta con respaldo técnico: la luz activa la producción de clorofila y glicoalcaloides, sustancias que afectan al sabor y pueden resultar tóxicas en grandes cantidades.

Pero el consejo que más vidas puede estar salvado es su advertencia respecto al frigorífico, una práctica común que muchos creían correcta. “Tercer consejo: por favor, las patatas en la nevera no. Las estropean y cambian el sabor”, sentencia la tiktoker antes de concluir con un mensaje directo a los consumidores: “Así que ya sabes, sigue estos consejos si quieres que tus patatas aguanten más tiempo”.

Lo que dice la gastronomía especializada

Patatas
Patatas

Curiosamente, los consejos de esta frutera coinciden en gran medida con las recomendaciones del portal gastronómico Directo al Paladar, que publicó una guía detallada sobre la conservación de este tubérculo. El medio recuerda que su versatilidad la ha convertido en “uno de los pilares básicos de la alimentación de buena parte del planeta”. Además de su valor culinario, destacan sus beneficios nutricionales: prácticamente libres de grasa, ricas en carbohidratos complejos, fibra, vitamina C, vitaminas del grupo B y potasio, además de ser naturalmente libres de gluten.

Según el medio especializado en gastronomía, uno de los primeros pasos tras llegar a casa con una bolsa de patatas es cambiar su envase, especialmente si vienen en plástico. Recomiendan emplear bolsas de tela, de rejilla con perforaciones o cajas de madera con rendijas y papel de periódico, favoreciendo así la transpiración.

El portal también coincide con la frutera en que la temperatura habitual de los hogares, cercana a los 20ºC, no es ideal. A esas condiciones, explican, las patatas tienden a perder agua, oxidarse y brotar. Tampoco recomiendan la nevera, ya que el frío extremo transforma sus almidones en azúcares, oscureciendo el interior y alterando su sabor.

La temperatura óptima se sitúa entre 7ºC y 11ºC, preferiblemente en un espacio fresco, ligeramente iluminado —la oscuridad absoluta tampoco es beneficiosa— y bien ventilado. Otro error común es almacenarlas junto a cebollas, algo que Directo al Paladar desaconseja: las cebollas liberan compuestos que aceleran el deterioro de la patata.