Correos quiere que 150 carteros empiecen a trabajar con patinetes eléctricos y los trabajadores denuncian que asumen un riesgo “mortal”

La empresa pública se ha gastado un millón de euros en ellos y los ha distribuido en 50 provincias, aunque todavía no han empezado a funcionar. CCOO denuncia que usarlos es una gran “irresponsabilidad”

Guardar
Los carritos de reparto comprados
Los carritos de reparto comprados por Correos

Correos quiere que sus carteros empiecen a trabajar con patinetes eléctricos. La empresa pública compró 150 unidades a finales de 2024 y como explican fuentes de la compañía los ha “comenzado a distribuir” en algunos centros de trabajo que forman parte de “una prueba a gran escala para mejorar el servicio al cliente, facilitar las condiciones del reparto a los trabajadores y trabajadoras y seguir avanzando en la sostenibilidad de la última milla”. Para CCOO, en cambio, la empresa postal pretende “obligar al personal de reparto a pie a conducir patinetes eléctricos con un carro incorporado. Este nuevo equipo de trabajo es a todos los efectos legales un vehículo de movilidad personal (VMP), que por ley está obligado a circular por la calzada junto con el resto del tráfico rodado, asumiendo un riesgo grave de sufrir accidentes graves, e incluso mortales”.

El sindicato mayoritario en Correos también “denuncia la irresponsabilidad de los directivos de la empresa, que están precarizando las condiciones laborales y la seguridad del personal, cuando, además, la decisión se impone despreciando los posicionamientos en contra de todas las organizaciones sindicales”. Un portavoz de la empresa pública asegura a Infobae España que estos “carritos asistidos” todavía no se han comenzado a utilizar, “ya que se está en fase de definición de zonas concretas de uso y condiciones más adecuadas para ello”. Es decir, no hay fecha de cuando empezarán a funcionar. El objetivo era llevar 13 a Barcelona, 6 a Madrid, 9 a Murcia, 9 a Álava, 8 a Cádiz y el resto a otras 45 provincias.

Correos formalizó en febrero de 2025 la compra de estos 150 carros con la empresa Mooevo Green SL, una ‘joint venture’ creada entre Sacyr y Mooevo con el objetivo de desarrollar y comercializar vehículos eléctricos que contribuyan a que el transporte de mercancías. Correos pagó por ellos (y por el servicio de mantenimiento durante tres años) 1.088.517 euros. “Los vehículos eléctricos contribuyen a la descarbonización de la flota de Correos y, por tanto, a la disminución de emisiones contaminantes”, señalaba el pliego de condiciones. “Este modelo de carro de reparto asistido ya ha sido homologado por la DGT como VMP dedicado al transporte de mercancías y cumplen las normativas europea y española”, matiza el portavoz de Correos.

Un cartero con su tradicional
Un cartero con su tradicional carrito

Ningún correo público europeo utiliza VMP en tareas de reparto por su peligrosidad y falta de eficacia en las labores de reparto a pie, explican desde CCOO, “siendo sus únicos usuarios el personal de reparto de algunas plataformas de ‘riders’ que, lamentablemente, padecen una situación de precariedad laboral”. Por ese motivo el sindicato consiguió paralizar la introducción de los VMP en Correos pretendida por el anterior presidente de la compañía, Juan Manuel Serrano, y “sorprende que su actual presidente, Pedro Saura, contra toda lógica, ignore los argumentos preventivos y de seguridad para imponer su uso, buscando publicitar una falsa imagen de modernidad".

14.000 vehículos

CCOO denuncia que con esta decisión, la empresa postal pública, “no solo pone en riesgo la seguridad de sus trabajadores y trabajadoras, sino que busca precarizar las condiciones laborales, ya que los patinetes se facilitan al personal de reparto a pie sin pagarles por ello el complemento de peligrosidad que cobran por convenio miles de personas repartidoras que utilizan motocicletas y vehículos de cuatro ruedas". Correos dispone de casi 14.000 vehículos de dos y cuatro ruedas, la mayoría ecológicos, que garantizan medidas de seguridad para circular por la calzada.

“El supuesto carro asistido híbrido que implanta Correos es incluso más peligroso al añadirse de manera forzada al patinete un carro sobrecargado que dificulta su conducción. Los datos confirman la gran irresponsabilidad que supone la decisión, porque los accidentes de VMP en España con daños a la persona conductora aumentaron un 23% el pasado año: 396 siniestros, 240 heridos y 14 fallecidos, y desde 2020 han crecido más de un 400%, superando a los accidentes de ciclomotores”, aseguran desde el sindicato.

Un camión de reparto postal
Un camión de reparto postal de Correos (Jesús Hellín - Europa Press)

Los carros asistidos que ha comprado Correos tienen una plataforma sobre la que el operario se mantiene en pie durante los desplazamientos. Esta plataforma de apoyo de los pies garantiza la colocación de los dos pies sobre la plataforma y máxima estabilidad. Esta plataforma sobre la que opera el cartero puede abatirse de forma que el operario puede caminar sin que esta suponga un obstáculo. En esta modalidad, el operario seguirá teniendo acceso a los mandos del dispositivo. También tienen un doble sistema de freno, sistema de inmovilización, luces, espejos retrovisores y una velocidad limitada a 25 kilómetros por hora.