Aragón refuerza las restricciones a la caza en zonas del Pirineo tras el aumento de la presencia de osos

El primer osezno nacido en Aragón en 50 años impulsa un cambio en la gestión de la caza

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Aragón limita la caza en
Aragón limita la caza en zonas del Pirineo tras el aumento de la presencia de osos. (Adobe Stock)

Aragón vive un periodo de bonanza biológica. En junio de 2025, el Gobierno aragonés confirmó el primer nacimiento de un osezno 50 años después en los valles occidentales. La presencia de osos se ha hecho notable y el gobierno de Aragón ha introducido limitaciones a la caza en varias zonas del Pirineo para prevenir incidentes durante las batidas de jabalí.

El objetivo es garantizar la convivencia entre la conservación de oso pardo y las actividades cinegéticas tradicionales, según ha informado el Departamento de Medio Ambiente y Turismo. Actualmente, se ha confirmado la presencia de cinco ejemplares en los valles del Pirineo aragonés: la osa Claverina con su cría, dos subadultos nacidos en 2021 y un joven de 2023. En la zona oriental solo se ha detectado un ejemplar adulto de manera esporádica.

Además, las restricciones han sido consensuadas con la Federación de Caza y los municipios afectados, entre los que se encuentran Ansó, Hecho, Aragüés del Puerto, Aísa, Borau, Gistaín, San Juan de Plan, Sahún, Benasque y Montanuy.

Zonas prohibidas de caza y áreas críticas

La nueva normativa distingue entre dos áreas principales. Una zona de caza prohibida, donde se incluyen los territorios donde se encuentran una hembra con su cría o las zonas de hibernación. En estas áreas no se permiten batidas ni caza al salto para evitar daños o situaciones de riesgo.

Y unas áreas críticas por presencia habitual de osos. Las batidas en estos casos solo pueden desarrollarse usando perros equipados con collares electrónicos de adiestramiento que permitan controlar su comportamiento y evitar el acoso accidental a los osos. Asimismo, todos los perros empleados deben estar identificados mediante documento oficial que certifique que no son considerados potencialmente peligrosos.

Si durante una batida en cualquier terreno de Aragón se detecta un oso, la actividad cinegética debe suspenderse inmediatamente durante al menos seis días y notificarse de manera urgente a los Agentes para la Protección de la Naturaleza. La cartografía de las áreas críticas está disponible en la Infraestructura de Conocimiento Espacial (ICE) de Aragón. Esta regulación tendrá vigencia máxima de un año o hasta la entrada en vigor del próximo Plan General de Caza 2026-2027.

Oso pardo en el bosque.
Oso pardo en el bosque. (Freepik)

Medidas recientes para la prevención y conservación

En los últimos meses, el Gobierno de Aragón ha desplegado diversas acciones para compatibilizar la biodiversidad, la presencia del oso pardo y las actividades tradicionales. En septiembre de 2024 se constituyó la Mesa del Oso, un órgano que reúne a administraciones, ganaderos, cazadores y agentes locales para coordinar actuaciones y asegurar la coexistencia con comunidades rurales, cumpliendo con el mandato legal de proteger una especie catalogada como “en peligro de extinción”.

Entre las medidas adoptadas en los Valles Occidentales, único territorio donde se han registrado ataques, destacan la reparación de pistas y casetas, instalación de doble vallado de protección en el puerto de Segarra (Ansó), construcción de una nueva pista en Calveira y traslado en helicóptero de una caseta de vigilancia. También se han contratado dos pastores para la custodia de rebaños en el Valle de Hecho y se han evaluado nuevos accesos en zonas con restricciones dentro del área del PORN.

Un orso pardo. (Alejandro Martínez
Un orso pardo. (Alejandro Martínez Vélez/Europa Press)

El Gobierno autonómico dispone además de dos Patrullas Oso, formadas por cinco personas (tres en el Pirineo Occidental y dos en el Oriental) encargadas del seguimiento poblacional, la vigilancia frente al furtivismo, el peritaje de daños y la atención a ganaderos. Gracias a estas acciones, durante 2025 se han registrado solo ocho ataques en Ansó, con ocho ovejas muertas, lo que representa una reducción del 75% respecto al año anterior, cuando hubo 33 ataques y 46 muertas.

De manera complementaria, el Departamento de Agricultura convoca anualmente ayudas por un total de 592.779 euros destinadas a apoyar medidas de prevención frente a osos y lobos, reforzando la coexistencia entre la fauna salvaje y las actividades tradicionales del Pirineo.