Carmen Lomana pone una cifra a su ingente patrimonio: “Tengo más de 8 millones de euros”

La socialité ha participado en un pódcast junto al periodista Nacho Gay en el que habla largo y tendido sobre su situación financiera

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Carmen Lomana. (Europa Press)
Carmen Lomana. (Europa Press)

Carmen Lomana es una de las mujeres más conocidas de España y es que, sin dedicarse específicamente a nada, pues es una mujer polifacética, es capaz de aportar a cualquier conversación.

Así lo ha demostrado en el pódcast de Vanitatis, en el que entre muchas cosas ha hablado de su relación con Tita Cervera, su amiga de quien dice que “lo único que se merece es muchísimo respeto, muchísimo cariño de todos los españoles”. También de dos de sus archienemigas, Isabel Preysler, de quien se pregunta que “¿por qué es famosa?”, y de Ágatha Ruiz de la Prada, con quien sí ha tenido enfrentamientos, dice que “estuvo ganando bastante dinero hablando de mí en los platós“.

Más allá de eso, Lomana, ha confesado a Nacho Gay en qué basa su millonario. Cuando la conversación se centra en el dinero, Carmen no se esconde: responde con naturalidad, sin alardes, pero sin evitar el asunto. “Tengo suficiente”, asegura, mostrando que su tranquilidad económica no es fruto de la casualidad ni de la suerte, sino de años de trabajo y de decisiones acertadas junto a su marido, el desaparecido Guillermo Capdevila. Al recordar su llegada a Madrid, deja claro que ella ya contaba con recursos propios: “Yo entonces tenía mucho más dinero que él, porque ya empezaba a trabajar en el Banco de Santander, vivía en una casa maravillosa, en un flat en Chelsea, en Londres, y tenía una situación económica y social mucho más importante que Guillermo”, explica con honestidad.

Lejos de lo que algunos podrían pensar, su fortuna no es herencia ni regalo. “Jamás he sido una mujer pedigüeña. Yo siempre he trabajado antes, durante y después de casada y de quedarme viuda”, cuenta. La clave ha estado en invertir bien y rodearse de buenos profesionales. “Ganó mucho dinero trabajando, no pintando la mona. Lo invirtió bien, lo invertimos bien”, dice sobre Capdevila.

La realidad es que, aunque se le proponga una cifra concreta, como 8 millones de euros en patrimonio inmobiliario, Lomana responde contundente: “Más”. Cuando el entrevistador intenta sacarle un número exacto, ella bromea y se mantiene firme: “¿A ti qué te importa?… Yo no lo voy a decir porque a nadie le importa. Pero tengo lo suficiente para vivir”.

Hacienda vigila el dinero que se dona de padres a hijos: este es el máximo para no ser investigado.

Sus inversiones inmobiliarias son, según sus propias palabras, “muy buenas”, con edificios y pisos en “ubicaciones singulares”, resumido en ese “Location, location, location” que repite convencida. Pero el patrimonio de Lomana abarca mucho más que ladrillos. También posee piezas exclusivas de moda y arte. Contó en el podcast el percance en su armario, cuando se arruinaron prendas de grandes firmas como Chanel y Prada en una inundación doméstica, sin que el seguro se hiciera cargo: “Mucho”, repite al ser preguntada sobre el valor perdido.

A nivel fiscal, asegura no temer inspecciones y se muestra tranquila gracias a una firme disciplina financiera y a la ayuda de un reconocido despacho: “Trabajo con Garrido, que son de lo mejor que hay”, cuenta. “Siempre te hacen revisiones y tal, pero no, yo esto… No pasa nada”. Destaca, además, que, lejos de acomodarse, sigue trabajando y no concibe la vida sin estar activa: “Prefiero sumar que restar”.