Alba Flores, en ‘La Revuelta’, explica que quiso “pedir permiso para vivir más” que su padre cuando cumplió 33 años

La cantante, hija de Antonio Flores, asiste al programa de Brocano para mostrar su proceso creativo y de sanación que ha supuesto participar en el documental ‘Flores para Antonio’

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Alba Flores, hija de Antonio
Alba Flores, hija de Antonio Flores, acude al programa de David Broncano en RTVE para hablar sobre el documental a su padre, 'Flores para Antonio'. / Captura de pantalla de Instagram de La Revuelta

La estirpe de las Flores regresa a La Revuelta una semana después de que lo hiciese una de las hijas de la matriarca. Lolita, descendiente de la gran Lola Flores, visitó a David Broncano en la televisión pública el martes pasado. Este miércoles, ha sido el turno de Alba Flores, quien relata el proceso de sanación que ha supuesto participar en el documental Flores para Antonio, dedicado a su padre. Además, ha revelado detalles familiares como su ritual al cumplir 33 años, la misma edad que tenía Antonio Flores al morir, cuando quiso “pedir permiso para vivir más”.

Tráiler 'Flores para Antonio'

En esta ocasión, la familia musical regresa al programa de RTVE a lo grande: en homenaje a Antonio Flores, el cantante y compositor que prometió nunca más usar la violencia. Quien lo acompaña en recuerdo encima del escenario es Alba Flores, su única hija. La también cantante, además de actriz, visita el programa por segunda vez este 2025 para promocionar el documental Flores para Antonio, con el que, junto a su familia, ha podido revisar materiales personales y profesionales que permanecían guardados bajo la cama de la infancia de Alba.

La actriz ha compartido en La Revuelta algunos detalles inéditos sobre el proceso personal y familiar que ha vivido durante la realización del documental, dedicado a la figura de su padre. La intérprete ha relatado cómo este proyecto ha supuesto para ella y su familia un camino de duelo y sanación, permitiéndoles resignificar su historia y celebrar la vida de Antonio Flores más allá de su trágica muerte.

La actriz lidia con la ausencia de su padre en ‘Flores para Antonio’

En los primeros compases de la conversación, Alba Flores ha destacado la dificultad de realizar un documental sobre alguien ausente. “Es difícil hacer una película de alguien que no está, no le puedes preguntar cuánto quieres que cuente de ti”, afirma. Sin embargo, Flores ha celebrado que las imágenes de archivo reflejan la autenticidad de su familia: “Es bonito ver que no hay mucha diferencia entre cómo somos en casa y cómo somos en público”.

Los directores Isaki Lacuesta y Elena Molina dirigen el documental Flores para Antonio, que se estrena en Movistar Plus el 28 de noviembre. Según ha explicado la propia Alba Flores en su entrevista con David Broncano, la película aborda conversaciones familiares pendientes y muestra la naturalidad tanto de su entorno como de su faceta pública.

El proceso de creación ha tenido un impacto directo en la faceta musical de Alba Flores. La actriz ha reconocido que, hasta ahora, cantar canciones de su padre o interpretar como ella misma le suponía un bloqueo. “Tengo mucha dificultad para cantar”, ha admitido, aunque ha conseguido superar este obstáculo gracias a la colaboración de Silvia Pérez Cruz, con quien ha completado la canción que interpreta en los créditos finales. “Si hubiese terminado esta canción de pequeña, probablemente no habría hecho la película”, ha confesado, señalando que este trabajo le ha permitido cerrar un círculo personal y artístico.

El ritual para superar la edad de su padre

Al cumplir 33 años, la misma edad con la que falleció Antonio Flores en 1995, Alba Flores ha sentido la necesidad de realizar un ritual junto a su familia para “pedir permiso para vivir más que mi padre”. Según ha relatado en La Revuelta, este momento fue crucial para ella y marcó el inicio de una nueva etapa en su vida. “Necesitaba soplar las velas con todas para que me acompañaran y me dieran permiso para vivir más que él”, ha explicado la actriz, quien ha añadido que, a partir de entonces, ha comenzado a ver tanto a su padre como su propia historia con mayor madurez.

La implicación de la familia Flores en el proyecto ha sido total. Alba ha contado que sus tías, Rosario y Lolita Flores, la recibieron “con mucha necesidad, estaban esperando a tener esa conversación conmigo cuando yo estuviese preparada”. La actriz ha subrayado que, en una familia donde “el público siempre ha formado parte”, abrir las puertas de su intimidad era imprescindible para devolver la historia a quienes la han seguido durante décadas.

La herencia artística y la memoria familiar

La abundancia de material audiovisual y anécdotas familiares ha supuesto un reto a la hora de seleccionar los contenidos para el documental. Alba Flores ha recordado la figura de su abuela, Lola Flores, a quien ha definido como “la que manejaba el show”. Ha compartido la anécdota de un espectador sobre un encuentro entre ‘La Faraona’ y su padre en Buenos Aires, cuando Antonio tenía solo diez años y sufría las secuelas de la poliomielitis: “Le dio mucha ternura cómo tenía la pierna”.

Durante la entrevista, Alba Flores ha optado por no responder a las preguntas clásicas del programa, pero sí ha recuperado la cuestión alguna vez expresada por Broncano sobre si la invitada es más machista o racista. Antes de posicionarse al respecto, la cantante bromeaba: “Aunque los payos los tolero, diría que soy más racista, porque a los payos genocidas no los tolero”.

Alba Flores ha insistido en que no quería que el documental fuese excesivamente autorreferencial, sino que aspiraba a que la historia resultase universal y útil para el público. Según ha explicado en La Revuelta, muchas personas se han acercado a ella para compartir sus propias historias familiares, silencios y duelos, lo que le ha hecho sentirse “muy contenta de haber hecho esto”.