Carme Noguera con 111 años se convierte en la persona más longeva de España

La supercentenaria fue enfermera durante la Guerra Civil y atendió a numerosos pacientes con tuberculosis

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Carme Noguera con 111 años
Carme Noguera con 111 años se convierte en la persona más longeva de España (ONCE)

Carme Noguera Falguera, residente en Taradell (Barcelona), se ha convertido en la persona más longeva de España con 111 años, debido al fallecimiento reciente de Angelina Torres Vallbona, que tenía 112 años, según ha confirmado EFE. El hito coloca a Noguera al frente del ranking elaborado por LongeviQuest, portal de referencia global que monitorea los supercentenarios en todo el mundo.

Nacida en Olot, Girona, el 22 de agosto de 1914, Carme Noguera pasó su infancia en la planta baja de un hospital, un entorno que determinó su futura vocación. “Fui al colegio, estudié para ser enfermera, trabajé como enfermera hasta que me casé, tuve hijos, tengo nietas y eso es todo", relató en una entrevista ccon la ONCE el pasado mes de agosto. En aquel momento, aseguraba que “he tenido y aún tengo una vida muy normal y tranquila, pero siempre he intentado ser muy feliz”, afirmaba la mujer a la institución, cuando se conoció que era la afiliada de mayor edad.

Carme Noguera con 111 años
Carme Noguera con 111 años se convierte en la persona más longeva de España (Ayuntamiento de Taradell)

“Tengo mucha suerte”

“No tengo ningún secreto”, respondió la supercentenaria en conversación telefónica con EFE al preguntarla sobre la fórmula para alcanzar esa longevidad. Actualmente, vive en Taradell con Dolors Solà -su hija-, “que me cuida muy bien, y estoy siempre acompañada y muy bien atendida. Tengo mucha suerte de tenerla”, afirmó la supercentenaria. Además, sus amigas del pueblo suelen visitarla y juntas comparten extensas charlas.

Durante las celebraciones por su 111 aniversario, el pasado mes de agosto, Carme estuvo acompañada por su hija y su yerno, Francesc Codina. La jornada fue descrita como emotiva por los asistentes, entre quienes se encontraban representantes de la ONCE, el Ayuntamiento de Taradell y también del de Vic, que le entregaron varios ramos de flores y le realizaron un homenaje.

Carme indicó para la ONCE que, a pesar de la degeneración macular que reduce su visibilidad, reserva su voz para asistir semanalmente a los ensayos de la coral de la residencia. Algo que también ha confirmado su hija para EFE: al parecer, salvo por una infección bacteriana reciente, de la que se recupera, permanece activa dentro de las limitaciones físicas propias de su edad.

En el mes de agosto, durante el homenaje de su cumpleaños, la supercentenaria recibió muestras de afecto no solo de familiares y amigos, sino también de las instituciones a las que permanece vinculada. El acto, según informó el Ayuntamiento de Taradell, estuvo marcado por un profundo sentido de reconocimiento. De hecho, la alcaldesa Mercè Cabanas utilizó el pregón municipal de este año para poner en valor la trayectoria de Carme como reflejo de fortaleza y adaptación, aludiendo a la suerte de contar con una vecina tan longeva y apreciada dentro del municipio.

Faltan enfermeras y las tenemos en el paro: más de 17.000 especialistas esperan para trabajar en atención primaria.

Tuvo que abandonar su profesión para el cuidado de su familia

A lo largo de su trayecto profesional y personal, Carme Noguera se caracteriza por su compromiso con la enfermería. En su juventud, mientras residía con su familia en el hospital, su padre colaboraba con el personal médico y la animó a inscribirse en la Escuela de Enfermería de la Generalitat cuando tenía 19 años. La propia Noguera recordó en una entrevista con Anna Ramió, para el proyecto Preservem la memòria, que a los 16 años surgió la posibilidad de estudiar enfermería en Santander, pero su madre no le permitió irse al considerar que era demasiado joven.

Más adelante, completó las prácticas en el Hospital Clínic de Barcelona, donde trabajó mano a mano con figuras históricas como Moisès Broggi y los hermanos Trias Pujol, principalmente en tareas relacionadas con la tuberculosis. Poco después, al estallar la Guerra Civil, Noguera permaneció en el Clínic y atendió a numerosos pacientes con tuberculosis. Finalizado ese periodo, regresó a Olot, dedicándose a cuidar enfermos y asistir a partos.

No obstante, una vez casada con su pareja, Manel Solà, se mudó a Vic en 1951 y allí, debió abandonar su profesión, ya que no se admitía a mujeres casadas como enfermeras en la época y su marido también prefería que se dedicara a la familia. A lo largo de más de un siglo de vida, Carme ha presenciado transformaciones profundas en la sociedad y ha dejado una huella indeleble en las comunidades donde ha residido.