Un hombre invierte 85 euros donde le aconsejó ChatGPT y acaba perdiendo una empresa de 25.000

A los pocos meses de empezar, su nueva empresa había captado 1.378,84 dólares en ingresos

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Un hombre invierte menos de
Un hombre invierte menos de 100 euros donde le dijo ChatGPT (Pexels)

En 2023, un usuario de internet decidió probar si la inteligencia artificial podría proporcionarle oportunidades rápidas y económicas. Para ello, entregó 100 dólares (85 euros) a ChatGPT para que los invirtiera en algo que le hiciese ganar dinero. Sin embargo, tras seguir las indicaciones del sistema, acabó perdiendo una empresa valorada en más de 200.000 euros; pero, ¿cómo llegó hasta este punto?

El hombre, llamado Jackson, empleó la plataforma de X (@JazzFall) hace dos años para relatar su hazaña. El plan era sencillo: la IA debía trabajar bajo dos condiciones. Concretamente, las indicaciones que le trasladó al programa fueron: “Tienes $100 y tu objetivo es ganar la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible sin hacer nada ilegal. Haré todo lo que me pidas y te mantendré al tanto del saldo de tu cuenta. No requiere trabajo físico”.

“Pensaba que era lo peor que me había pasado”

Tal y como ha detallado Mein-MMO, los primeros pasos indicados por ChatGPT consistieron en comprar un nombre de dominio por unos 10 dólares y contratar un plan de alojamiento web por 5 dólares mensuales. El resto del presupuesto, 85 dólares, debía destinarse al diseño y desarrollo del sitio. La sugerencia fundamental era crear un portal de productos ecológicos y sostenibles, bajo un modelo de afiliación, es decir, promocionar mercancía sostenible a cambio de comisiones por venta.

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Un hombre invierte menos de 100 euros donde le dijo ChatGPT (Pexels)

La estrategia incluía además la creación de una imagen corporativa y contenido visual para la tienda, tareas que Jackson completó con apoyo de DALL-E 2, la herramienta de generación de imágenes de OpenAI. En pocos días, el sitio “Green Gadget Guru” se encontraba operativo, con un programa de afiliados dirigido a la venta de pajitas metálicas reutilizables y artículos similares, sin necesidad de adquirirlos físicamente. Como parte del plan sugerido por la IA, la promoción se realizó a través de redes sociales y anuncios en línea.

Las primeras jornadas del experimento arrojaron resultados llamativos. Por ello, hacia mediados de marzo de 2023, Jackson comunicó en X que su nueva empresa había captado 1.378,84 dólares en ingresos y fue valorada en 25.000 dólares por terceros interesados. Su rápido crecimiento tuvo un gran atractivo mediático y sus publicaciones acumulaban miles de interacciones. Así, Jackson, en un post en marzo de 2025, expresó: “Hace exactamente dos años, publiqué una publicación que se volvió tan viral que cambió mi vida para siempre. Recibí más de 25 millones de visitas y más de 100.000 nuevos seguidores en tan solo unos días turbulentos, y hasta hace poco, pensaba que era lo peor que me había pasado”.

No obstante, tras unos meses de funcionamiento, la empresa cerró. Después de varias dudas planteadas por potenciales inversores y la escasez de productos reales en la plataforma, Green Gadget Guru fue desactivada de manera definitiva. El creador anunció públicamente su retirada del proyecto para volcarse a construir una comunidad digital paralela en Discord.

Más tarde, en marzo de 2025, el usuario reflexionó sobre el alcance personal del experimento. En su declaración, enfatizó que la viralización del proyecto no solo alteró su situación profesional, sino que “mirando hacia atrás, es posible que incluso me haya salvado la vida”. Según el mismo testimonio, el protagonista había atravesado durante años una complicada adicción y un periodo vital oscuro que hizo que pasase bastante tiempo “ocultándose”.

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Tras el cierre de la empresa, Jackson logró mantener la sobriedad durante más de 500 días y atribuyó ese cambio al episodio viral de 2023. Aunque la iniciativa empresarial fracasó en términos económicos, el impacto subjetivo y las consecuencias personales del experimento han ocupado el centro de su relato en redes sociales desde entonces.