
Cualquier lavadora ofrece una serie de programas de lavado, adaptadas a las necesidades concretas de cada tejido y prenda que haga falta echar a lavar. Están llenas de opciones, pero en realidad no todas son prácticas y, por pura utilidad y derroche energético, igual lo mejor es evitarlas. Uno de los ciclos más populares, el programa rápido, suele elegirse por ser el que menos tiempo lleva, pero la realidad es que se trata de la alternativa que más recursos consume en la mayoría de lavadoras actuales. Así lo advierte un técnico especializado consultado por el medio francés JVTECH.
El programa rápido, el menos eficiente
Lejos de la creencia extendida de que lavar en menos tiempo supone gastar menos, las lavadoras modernas disponen de ciclos específicos cuyo objetivo es optimizar el consumo tanto de agua como de energía eléctrica. El programa rápido no es de esos: la promesa de una carga limpia en minutos puede ser tentadora, pero, como subraya la experiencia de usuarios y especialistas, este ciclo suele ser el menos eficiente.
Las diferencias en el consumo de los distintos programas pueden comprobarse a simple vista. Muchos modelos actuales muestran en pantalla o en sus aplicaciones móviles una estimación de gasto para cada opción. Al modificar los parámetros de lavado, el aumento de consumo en agua y electricidad del programa rápido resulta evidente. A esto se añade que, por lo general, este ciclo se utiliza para lavar pocas prendas, lo que se traduce en lavar con el tambor medio vacío.
Ante la pregunta de cuál es la mejor alternativa, los especialistas lo tienen claro: priorizar los programas ecológicos. Aunque, en general, se eligen los modos dependiendo del tipo de prenda, algunos ciclos específicos (como sintéticos o algodón) pueden superar incluso al rápido en gasto y no siempre ofrecen mejores resultados. Aquí entra en juego el modo ECO, presente en casi todas las lavadoras modernas, que ajusta la cantidad de agua y reduce la temperatura, prolongando el ciclo el tiempo necesario para asegurar una limpieza a fondo. En realidad, para alargar al máximo la vida útil del electrodoméstico conviene alternar distintos ciclos de lavado, aunque se recomienda priorizar el ecológico en el uso diario.
El sentido común sigue marcando la pauta para mejorar la eficiencia. Reservar el programa rápido para situaciones de verdadera urgencia evita gastos innecesarios. Ni siquiera con ropa poco sucia conviene precipitarse; aprovechar todo el espacio del tambor, llenándolo bien, permite sacar el máximo partido a cada lavado.
La optimización va más allá del ahorro de agua y electricidad. Adoptar una dosificación adecuada de detergentes y suavizantes también marcará la diferencia. Sobredosificar productos genera más espuma, fuerza el motor, incrementa el gasto energético y puede dañar la máquina y la ropa. Atender a las indicaciones del fabricante es clave, y añadir más detergente del recomendado no quiere decir que la ropa vaya a salir más limpia.
Llenar el tambor hasta el límite recomendado también repercute en la factura. Hacer funcionar la lavadora medio vacía dispara los consumos de agua y energía, por lo que conviene esperar a tener una carga completa antes de ponerla en marcha.
Últimas Noticias
El truco para eliminar la cal de la ducha con papel de horno
Las manchas de agua dura suelen deberse a la acumulación de minerales en los herrajes de acero inoxidable. Este producto es ideal para limpiarlas sin usar detergentes agresivos

Triplex de la Once: jugada ganadora y resultado del sorteo 3
Juegos Once anunció la combinación ganadora del Sorteo 3 de las 14:00 horas

El Gobierno de Francia explica cómo será el servicio militar: un salario de 800 euros y una formación de 10 meses
Emmanuel Macron anunció la implementación a finales de 2025, uniéndose a otros países europeos como Bélgica o Alemania

Los 10 podcasts de Spotify en España para engancharse este día
Las producciones de terror y de ficción, como Caso 63, se han posicionado entre los favoritos del público español en Spotify

Un padre logra que la Justicia modifique el uso de la vivienda familiar tras probar con un detective privado que la madre ya no reside allí
El tribunal estableció que el domicilio quedará en copropiedad hasta que los progenitores acuerden su destino y limitó su uso protegido hasta la mayoría de edad del menor


