Aduanas encuentra 130 kilos de cannabis y 25.000 euros en la autocaravana de un jubilado: “Mi pensión es demasiado pequeña”

Vendedor y capitán de barco en España, tuvo que dejar de trabajar por una grave enfermedad

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Detenido un jubilado con 130
Detenido un jubilado con 130 kilos de cannabis en su autocaravana.

El pasado 31 de agosto, durante un control aduanero rutinario en el norte de Francia, los agentes trabajaron en un caso que sorprendió tanto por la magnitud del hallazgo como por el perfil del implicado. Un jubilado de 71 años, ciudadano británico, fue interceptado mientras circulaba en su autocaravana.

Durante la inspección, los funcionarios detectaron anomalías en el suelo del vehículo y, tras una revisión minuciosa, localizaron un compartimento oculto donde hallaron 133 kilos de resina de cannabis. También incautaron más de 25.000 euros en efectivo y varios dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y navegadores GPS, según informa La Voix du Nord.

En ese momento, los agentes procedieron a la detención del conductor, que fue trasladado a dependencias policiales para continuar con la investigación. El turismo, intervenido de inmediato, representaba el único bien propiedad del detenido, quien aseguró que le servía también como vivienda principal.

Dos años de cárcel, 6.000 euros de multa e inhabilitación para entrar en política por enviar 14 gramos de cannabis a su pareja. Sin embargo, el hombre responsable ha sido absuelto, ya que la actuación policial vulneró ciertos principios. Además, España permite 100 gramos de marihuana para consumo personal

Tráfico a gran escala

El hallazgo de semejante cantidad de droga evidenció, desde los primeros registros, que se trataba de un caso de tráfico a gran escala.

Durante los interrogatorios iniciales, el septuagenario -que no tenía antecedentes penales previos- reconoció los hechos ante las autoridades francesas. Explicó que aceptó realizar el transporte de la droga desde España hasta Hamburgo, en Alemania. Según su propio relato, residía de manera intermitente en territorio español, donde recibió la propuesta.

Por este encargo, le ofrecieron 20.000 euros, cantidad que, según declaró, resultaba sumamente tentadora debido a su delicada situación económica. “La pensión que recibo es demasiado pequeña”, manifestó el acusado ante los agentes e insistió en que no podía cubrir sus gastos básicos.

Bolsa de cannabis. (Canva)
Bolsa de cannabis. (Canva)

Su historia personal

Asumió que el contenido era ilícito: “A la primera olí lo que era”, afirmó durante las diligencias, reconociendo que se dejó llevar por la urgencia económica y la necesidad de un ingreso rápido.

Tras su detención, el caso pasó a la jurisdicción del tribunal de Cambrai, donde se celebró el juicio. Durante la vista, el hombre amplió su testimonio sobre las circunstancias que le llevaron a aceptar el encargo. Relató que, tras una carrera profesional como vendedor y posteriormente como capitán de barco en España, una grave enfermedad le obligó a dejar de trabajar y vivir con una bolsa de colostomía, hecho que agrava su situación médica y personal.

Subrayó ante la sala que no dispone de ninguna otra propiedad ni apoyo estable, y que la autocaravana donde fue interceptado representaba tanto su hogar como su sustento.

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Víctima de una organización criminal

La defensa destacó en el juicio que el acusado carecía de antecedentes judiciales y enfatizó que fue víctima de una organización criminal que se aprovechó de su vulnerabilidad y aislamiento. El abogado argumentó que el perfil del hombre -extranjero de edad avanzada, con problemas de salud graves y en situación de precariedad económica- era el objetivo perfecto para las redes de tráfico, que buscan personas con pocas alternativas y muchas necesidades.

Hizo hincapié en que el británico no tuvo participación alguna en la organización del transporte, limitándose a seguir las instrucciones que le dieron para trasladar el cargamento en el itinerario especificado.

En el juicio, el propio acusado confirmó que no conocía la identidad de quienes recibirían la droga en Hamburgo y que simplemente se limitó a ejecutar el traslado. Relató también el temor que sintió durante todo el viaje, tanto a ser descubierto por las fuerzas de seguridad como a posibles represalias por parte de los organizadores si no cumplía con el cometido.

Una jueza dicta sentencia en
Una jueza dicta sentencia en un juicio. (Canva)

La sentencia

La sentencia del tribunal francés tuvo en cuenta múltiples factores: la edad del acusado, el grave estado de salud, la ausencia de antecedentes penales y la situación económica límite en la que se encontraba. Todo ello pesó sobre la decisión de imponer una condena de 18 meses de prisión, inferior a la media habitual en otros casos de tráfico de esta magnitud.

La sala consideró, como expuso la defensa, que el condenado había sido explotado como “intermediario” por la red criminal.

La incautación de la autocaravana, que constituía su único patrimonio y refugio, ha dejado ahora en el aire su futuro inmediato, mientras las investigaciones tratan de identificar a los organizadores del entramado y determinar si existen otros casos similares en los que se haya instrumentalizado a personas vulnerables en condiciones análogas.