Ya hay fecha para el juicio contra Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, por 32 delitos en Oslo

La investigación sobre el entorno del acusado involucra a figuras públicas y revela una red de relaciones bajo escrutinio judicial

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Marius Borg, en una fotografía
Marius Borg, en una fotografía de Instagram.

El inicio del juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, representa un acontecimiento de gran relevancia para la monarquía escandinava. Acusado de 32 delitos, incluidos cuatro de violación, ya se conoce la fecha en que comenzará el proceso judicial.

El juicio contra el hijastro del príncipe Haakon se celebrará en el Tribunal de Distrito de Oslo entre el 3 de febrero y el 13 de marzo de 2026, según ha confirmado la abogada del joven, Ellen Holager Andenæs, al medio noruego Nettavisen.

El juicio, que se extenderá durante seis semanas, contempla un total de 24 sesiones, con una audiencia programada para cada día, un calendario que fue fijado tras la conclusión de la investigación y la presentación formal de las acusaciones.

Los cargos a los que se enfrenta Marius Borg Høiby abarcan un amplio abanico de delitos. Entre ellos figuran un caso de violación con coito, dos casos de violación sin coito, cuatro delitos de conducta sexual inapropiada, un abuso en relaciones cercanas, dos agresiones físicas, un caso de daño intencionado, un caso de amenazas, cinco violaciones de órdenes de restricción, un abuso sexual cometido por un oficial de policía y cinco infracciones de tráfico. El fiscal estatal Sturla Henriksbø subrayó la gravedad de los hechos y advirtió que la pena acumulada podría alcanzar hasta diez años de prisión. Henriksbø también recalcó que la investigación se desarrolló con total imparcialidad, sin que la condición de hijo de la princesa Mette-Marit influyera en el trato judicial.

Marius Borg y la princesa
Marius Borg y la princesa Mette-Marit, en una fotografía de archivo. (Lise Åserud / NTB / AFP)

La cronología de los hechos que desembocaron en el juicio revela una sucesión de incidentes que comenzaron el 4 de agosto de 2024, cuando Marius Borg fue arrestado en Oslo tras una denuncia de su entonces pareja por agresión física y psicológica. El propio acusado admitió haber actuado bajo los efectos de cocaína y alcohol. En septiembre, una segunda detención se produjo por la violación de una orden de alejamiento, y dos meses después, un tercer arresto se sumó al expediente, esta vez por una acusación de violación sustentada en vídeos encontrados en su teléfono móvil, que mostraban prácticas sexuales explícitas sin consentimiento. Durante su estancia en prisión preventiva en la cárcel de Hamar, que se prolongó hasta el 27 de noviembre, se añadieron nuevos cargos, incluyendo amenazas, daños y varias agresiones sexuales, todo ello respaldado por pruebas digitales recopiladas durante la investigación.

Testigos clave y repercusión internacional

El listado de testigos que comparecerán ante el tribunal refleja la complejidad y el alcance mediático del caso. Más de 40 personas han sido citadas, entre ellas familiares y amigos tanto de las víctimas como del acusado, así como figuras públicas del entorno noruego. Destacan los nombres de las influencers Sophie Elise Isachsen, Caroline Nitter y Anniken Jørgensen, además del editor Danby Choi y la artista Mia Gundersen. Choi, quien mantiene amistad con Marius Borg y con la también implicada Nora Haukland, declaró a medios noruegos que el testimonio es una función esencial en el Estado de derecho y que comparecerá ante el tribunal en cumplimiento de su deber legal. Además, se prevé la intervención de varios miembros de la Guardia Real y de un psicólogo especialista en trastornos del sueño, lo que apunta a un proceso exhaustivo y multidisciplinar.

Marius Borg el hijo mayor de la princesa de Noruega

La reacción de la familia real noruega ha sido objeto de atención desde que se conocieron las acusaciones. Fuentes cercanas al entorno palaciego describen a los príncipes Haakon y Mette-Marit como profundamente afectados por la situación, aunque han optado por mantener su apoyo al hijo de la princesa. De hecho, la familia compartió unas vacaciones en Portugal durante el verano, en lo que podría haber sido el último periodo de libertad del joven antes del inicio del proceso judicial. La Casa Real, por su parte, ha adoptado una postura de estricta neutralidad, evitando cualquier pronunciamiento que pudiera interpretarse como injerencia en el procedimiento.