Ecologistas en Acción pide a la Junta de Castilla y León que detenga la temporada de caza por los incendios

La organización asegura que las condiciones climáticas adversas “impiden garantizar la protección de la fauna y el control adecuado de la actividad cinegética”

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Dos vecinos ayudan en las
Dos vecinos ayudan en las labores de extinción en uno de los recientes incendios en la provincia de León. (EFE/ Ana F. Barredo)

Ecologistas en Acción ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León que detenga de inmediato la media veda, debido a las actuales condiciones climáticas y la magnitud de los incendios, que han arrasado miles de hectáreas en la región, principalmente en las provincias de León y Zamora, e “impiden garantizar la protección de la fauna y el control adecuado de la actividad cinegética”.

Además de la destrucción inmediata que han generado en zonas naturales, “existen daños sobre el ecosistema que pueden ser aún mayores y pueden afectar especialmente a la fauna, como afecciones sobre la calidad del aire, la disponibilidad de alimento, la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas o la pérdida de hábitat”, advierte la organización en un comunicado. Por ello, el departamento que dirige Juan Carlos Suárez-Quiñones, cuya gestión en materia de incendios ha recibido fuertes críticas, debería “tomar medidas de emergencia para prevenir los daños”, añaden, y prohibir la caza, pues “sin duda es una de esas actividades que afectan directamente a los ecosistemas y la fauna”.

Qué dice la ley

La organización ecologista también indica que la Ley de Caza de Castilla y León establece que la actividad cinegética debe planificarse adecuadamente para asegurar la conservación de las especies y la sostenibilidad de los recursos, en consonancia con los principios de protección del patrimonio natural y la biodiversidad. Por ello sostiene que la media veda “no cumple con estos requisitos y representa un riesgo tanto para las personas como para la naturaleza”.

Asimismo recuerdan que la Ley 3/2009 de Montes de Castilla y León estipula que, tras un incendio, los aprovechamientos cinegéticos deben suspenderse automáticamente y sin derecho a compensación durante cinco años en los terrenos afectados, mientras que la Ley estatal de Patrimonio Natural y Biodiversidad contempla la posibilidad de establecer moratorias a la caza por motivos biológicos, según lo dispuesto en el artículo 65.3.

Drones de la Guardia Civil contra los incendios (Guardia Civil)

La organización exige así que la suspensión de la actividad cinegética se mantenga de forma indefinida hasta que se restablezcan las condiciones mínimas de estabilidad y recuperación, tanto para el personal de los operativos de incendios como para la sociedad civil, la fauna silvestre y los ecosistemas.

Unas 200.000 hectáreas arrasadas

En la mañana de este lunes, Castilla y León ha rebajado a seis los “grandes incendios”, mientras que tiene cinco en nivel de gravedad 1 y siete activas, pero en índice 0. Según recoge la página web de Infocal, en concreto se encuentra en nivel 2 los focos de Fasgar, La Baña, Colinas del Campo de Martín Toro, Garaño y Molinaseca, todos ellos en la provincia de León, y Porto.

El Gobierno autonómico que lidera el popular Alfonso Fernández Mañueco ha incidido en el “avance positivo” de los incendios, donde aprecia “una disminución de la intensidad en diferentes frentes.” No obstante, las estimaciones actuales apuntan a que en esta región han podido arder cerca de 200.000 hectáreas y, aunque León y Zamora se han llevado la peor parte, también han resultado afectadas amplias zonas de Ávila, Palencia y Salamanca.