
Disfrutar de una vida relajada, en medio de hermosas playas, con un clima agradable y a precios accesibles no es un sueño inalcanzable para los jubilados en España. Según una información de OkDiario, Lanzarote, en las Islas Canarias, se consolida como un destino privilegiado donde con apenas 1.000 euros al mes una persona puede vivir con comodidad.
Ventajas de Lanzarote
Mudarse a Lanzarote tras la jubilación supone para muchos pensionistas no solo la posibilidad de cambiar el paisaje urbano por extensas playas de arena y aguas cristalinas, sino también adoptar un ritmo de vida más pausado, acorde con el momento vital.
El clima, con una temperatura media anual de 22 grados Celsius, invita a realizar actividades al aire libre todo el año, convirtiendo a la isla en un lugar donde las personas a partir de 65 años pueden llevar una vida activa sin riesgos climáticos.
Un coste de vida ajustado a la pensión
Mientras en otras ciudades costeras el precio de la vivienda parece no dejar de aumentar -lo que un gran obstáculo para la calidad de vida de los pensionistas-, Lanzarote permite acceder a alquileres a precios mucho más moderados.
En Arrecife, principal municipio y capital de la isla, el alquiler de una vivienda ronda los 600 euros mensuales, mientras que el resto de servicios y productos básicos tienden a ser levemente más baratos que en la península.
Según el medio digital, la razón principal de estos precios moderados radica en la aplicación del impuesto canario en la isla, que está por debajo del IVA peninsular, lo que contribuye a reducir el gasto mensual en comparación a otras zonas de España.
Comodidad sin renunciar a servicios
Vivir en la zona urbana de Arrecife ofrece la ventaja de disfrutar de todas las comodidades de una ciudad sin perder el atractivo de las playas canarias. Los jubilados pueden encontrar allí hospitales, centros de salud, supermercados y conexiones de transporte con el resto de la isla.
Y para aquellos deseen sumergirse en la vida local, destacan lugares como el Charco de San Ginés, la calle Real o los castillos de San Gabriel y San José, puntos de encuentro con la cultura y la historia insulares.
Asimismo, los pensionistas podrán encontrar en Lanzarote lugares emblemáticos como el Parque Natural de Timanfaya o las playas de Papagayo y Famara. El paisaje volcánico y la oferta de actividades, que abarcan desde paseos y fotografía hasta relajarse bajo una sombrilla, hacen que la calidad de vida sea uno de los mayores valores de la isla.
¿Lanzarote o Fuerteventura?
Muchos jubilados dudan, llegado el momento entre Lanzarote o Fuerteventura como destino final. Ambas islas comparten atractivo, clima y precios similares, pero si el objetivo es pasar la etapa de la jubilación en un ambiente más tranquilo, la elección recomendable es Lanzarote.
Un destino accesible
Considerando que la pensión media en España supera los 1.500 euros al mes, los jubilados podrán en la isla permitirse cubrir lo necesario y acceder a pequeños lujos. El entorno natural, la tranquilidad y los servicios convierten a Lanzarote en un auténtico refugio para las personas que decidan disfrutar de su jubilación sin alejarse totalmente de la vida urbana.
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