Cómo quitar las pegatinas de los tarros sin que se quede la marca: sólo necesitas este artículo

Es común reutilizar estos utensilios una y otra vez debido a la larga vida útil del vidrio y a su gran cantidad de aplicaciones

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Los tarros de cristal pueden
Los tarros de cristal pueden usarse para almacenar alimentos. (Schmidt)

En nuestra vida diaria, desde las generaciones más jóvenes hasta las personas más mayores que, quizá, estaban muy acostumbradas a sus hábitos y, en ocasiones, es más complicado para ellas cambiarlos, hemos sabido adoptar el reciclaje en nuestra rutina. Aunque todavía queda mucho camino por recorrer y a pesar de que el estilo de vida que mantenemos hoy en día no es lo suficientemente responsable con el medioambiente para frenar los visibles efectos del cambio climático, no hay tampoco duda de que el mensaje de la importancia de reciclar ha calado en cierta forma en nuestra sociedad.

Es un hecho que en el hogar, hemos aprendido a reutilizar algunos utensilios que, en principio, pensamos usar solo para una ocasión. Ya es universal el ejemplo de las bolsas de la compra. ¿Cuántas veces hemos tenido que pedir una bolsa de plástico en la caja del supermercado porque se nos ha olvidado coger una de las miles de bolsas que guardamos en un mueble para reutilizarlas? Es cierto que tendemos a acumular este tipo de artículos con intención de volver a utilizarlos y, en parte, estamos haciendo un favor al medioambiente si los guardamos en vez de tirarlos al contenedor que no debemos.

Fotografía de archivo de plásticos
Fotografía de archivo de plásticos empaquetados para ser reciclados. (EFE/ Raúl Martínez)

Los tarros, un indispensable muy común en nuestros muebles

Uno de los utensilios que son más comunes de guardar, en este caso, en alguno de los muebles de la cocina, con perspectiva de reutilizarlos una y otra vez son los tarros. En este caso, es indudable que a un objeto tan sencillo como un tarro pueden otorgársele infinidad de utilidades. Los tarros hechos de vidrio tienen la gran ventaja de que tan solo es necesario lavarlos para reutilizarlos, por lo que su vida útil es tan larga como queramos que lo sea, a no ser que se rompan en un descuido.

Algunas de las aplicaciones más útiles de los tarros son, en la cocina, guardar ingredientes, ya sean en crudo para antes de cocinar, especias e, incluso, comidas ya preparadas. Muchas otras personas también los utilizan para almacenar las comidas en la nevera o en el congelador, o también para hacer salsas o vinagretas tan solo cerrando el tarro con los ingredientes dentro y agitando sin parar. Incluso, otros los utilizan como vasos o, también, para hacer velas que puedan taparse.

Restos de pegamento en los
Restos de pegamento en los tarros de cristal. (Pinterest)

Retirar los adhesivos de los tarros con aire caliente

Sin embargo, es seguro que algo que molesta a todas estas personas asiduas a utilizar los tarros para diferentes cosas es el pegamento residual que queda en el vidrio al retirar el adhesivo que está pegado en el tarro. Normalmente, un tarro reciclado es en origen el recipiente de alimentos en conserva u otras comidas que ya se han consumido. Al aprovechar este tarro, la pegatina de la marca de alimentación queda en el recipiente y, al intentar retirarla, aparece la frustración al comprobar que siempre quedan restos de pegamento.

Son muchos los consejos y productos que pueden utilizarse para lidiar con este molesto problema: frotar con agua caliente y jabón, aceites vegetales, vinagre blanco, alcohol, limón... Sin embargo, uno de los más eficaces es aplicar calor directo sobre el adhesivo para calentar el pegamento y retirar más fácilmente la pegatina. Para ello, una de las formas más sencillas es usando un secador. Después, si aún quedan restos de pegamento, volvemos a aplicar aire caliente para seguir derritiéndolo y retiramos el resto con un paño suave.