El boxeo, el deporte que rompe estereotipos y suma cada año más mujeres: “Voy a ir en contra de todo lo que se supone que tengo que ser”

Varias boxeadoras y entrenadoras cuentan a ‘Infobae España’ qué supone para ellas esta disciplina y de qué manera forma parte de sus vidas cotidianas, lejos de las creencias de que “es de hombres”

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Entrevista a la boxeadora Clara Cortés.

El boxeo es uno de los deportes de contacto que más han aumentado su popularidad en los últimos años. Coordinación, fuerza, rapidez e inteligencia son algunos de los factores que constituyen las claves del ‘boom’ que han experimentado los gimnasios.

Según datos de la Federación Española de Boxeo, 2024 fue un año donde no dejaron de crecer las licencias, manteniendo la tendencia ascendente que vive el deporte desde hace más de 20 años. En concreto, se experimentó un aumento de mujeres federadas, una tendencia que, año tras año, y aunque no tan rápidamente como en la categoría masculina, tampoco ha dejado de ascender.

“Es una pasada, yo cuando empecé en el boxeo en 2010 siempre peleábamos las mismas, a lo mejor yo peleaba cinco veces con la misma en uno o dos años”, explica a Infobae España María Perrino, la delegada de Protección y miembro de la junta directiva de la Federación Española de Boxeo.

Ahora, como recoge la Federación, en España hay licenciadas 4.383 mujeres, por lo que la situación ha cambiado drásticamente. Sólo comparando datos de 2017 a 2024, los registros de federadas han aumentado en más del doble en el boxeo practicado por mujeres. No hay una única razón que justifique el aumento de altas de mujeres federadas, pero “ahora las chicas y las niñas tienen referentes internacionales donde pueden ver hasta dónde se puede llegar”, dice Perrino.

Además, la delegada aprovecha para recordar que este año la Federación ha creado un tipo nuevo de licencia, la de entrenamiento. En comparación a los 70 euros anuales de la licencia completa que te permite competir, esta cuesta tan sólo 30 euros anuales.

“Contra todo lo que se suele creer, no hay tantas lesiones en el boxeo como parece”, explica la también entrenadora, que además apunta que la lesión más habitual es la tendinitis de hombro y que la licencia compensa “ya sólo por el seguro médico”.

Madrid, capital del boxeo

Uno los gimnasios federados de España es The Boxer Club, un centro que cuenta con 33 sedes por todo el país y que además es la escuela con mayor número de competidores y galardones de España, según su página web. Uno de sus entrenadores, Carlos Lorenzo, explica a Infobae España que, solo en febrero, de 12 personas que fueron a hacer la prueba gratuita, siete fueron mujeres y seis se dieron de alta.

De hecho, Carlos aclara que el 70% de las pruebas que se registran en el gimnasio donde imparte clase, ubicado en la Puerta del Sol, son de mujeres, algo que el joven entrenador achaca a que “se está eliminando ese cliché de que el boxeo y los deportes de contacto son para hombres”.

Mientras cuenta esto, una de sus alumnas, Virginia López, se acerca para apuntar que, cuando ella empezó, hace unos seis meses, no recibió el apoyo de su padre porque este le decía que era un deporte de hombres. “A mi padre no le gusta nada que llegue con moratones o que esté con tantos hombres. Entonces dice siempre que eso es un deporte de chicos y que mejor me meta en ballet”, dice la joven mientras se quita las vendas tras la clase.

La lucha contra el estereotipo

Otra de las entrenadoras de ese club desde su sede central en Príncipe de Vergara es Clara Cortés, quien destaca que siguen luchando contra el estereotipo de que el boxeo es un deporte de hombres.

“Lo que me atrae del boxeo es la competencia real. No solo el sparring, sino ver hasta qué punto puedo llevar mi sacrificio”, explica. En sus primeros años, era una de las pocas mujeres en el club, y a menudo se encontraba entrenando con hombres, una realidad que era tanto un desafío como una motivación.

La boxeadora Clara Cortés. (Helena
La boxeadora Clara Cortés. (Helena Margarit Cortadellas)

“El boxeo es un deporte que se supone que no está hecho para mujeres, porque siempre se ha dicho es de hombres”, dice la entrenadora y boxeadora, que lleva 16 victorias de 19 peleas desde su debut en 2023.

Cuando Clara empezó a entrenar, con 18 años, nunca imaginó lo que este deporte le depararía. “Me llamó la atención, y al principio probé Muay Thai. Después de dos patadas, me di cuenta de que no era para mí”, confiesa entre risas. Sin embargo, su curiosidad la llevó a cambiar de disciplina y probar el boxeo. Y desde ese momento, el deporte la cautivó. Aunque su trayectoria no fue siempre lineal, con un parón de más de dos años por cuestiones académicas, a los 29 años, ahora lleva más de una década entrenando sin descanso.

Cortés anima a que las mujeres prueben este deporte de contacto como un reto: “Te tienes que decir: ‘Voy a ir en contra de todo lo que se supone que tiene que ser y yo voy a seguir mi camino’”, dice, prometiendo que el boxeo mejora la agilidad, la fuerza y hasta la inteligencia.

Con una carga de 11 horas semanales de entrenamiento, su vida es un equilibrio entre su carrera como boxeadora, entrenadora y gestora, lo que le ha permitido compaginar ambos mundos.

Sobre las diferencias de peso y el sparring con hombres, en su gimnasio intentan motivar a que aquellas que no quieren competir, pero que aun así quieran probar el contacto, puedan hacerlo buscando equilibrio entre las luchadoras: “Yo he pasado por eso, así que intento quitarles ese miedo que tienen de que les vayan a poner a pelear con un chico”.

Las mujeres y el <i>sparring</i>

Una de las barreras que aún enfrenta, no solo ella, sino muchas otras mujeres en el boxeo, es la falta de mujeres dispuestas a probar el sparring.

“Intento convencerlas, pero es difícil”, admite. A pesar de los esfuerzos por crear un entorno seguro y cómodo, algunas chicas siguen sintiendo inseguridad, especialmente cuando deben enfrentarse a hombres más fuertes. Sin embargo, su objetivo es claro: hacer crecer la participación femenina en el deporte y crear un espacio donde las mujeres se sientan cómodas y seguras.

La boxeadora Clara Cortés. (Helena
La boxeadora Clara Cortés. (Helena Margarit Cortadellas)

Dentro del boxeo, el sparring es una práctica fundamental en el entrenamiento que simula situaciones de combate real sin el objetivo de ganar un encuentro. A diferencia de los combates oficiales, el sparring permite a los boxeadores practicar y perfeccionar sus técnicas en un entorno controlado. Es la práctica antes de la competición, pero que cada vez más mujeres desarrollan aunque no vayan a federarse ni subirse al ring en ningún combate oficial.

Las niñas “superan” a los niños

El cambio en la participación femenina no se limita solo a las mujeres, sino que también se está reflejando en las clases para niños y niñas. Hoy en día, en los gimnasios, el número de niñas que practican boxeo está superando al de los niños. “Hace diez años, ni siquiera era común ver a una niña en las clases. Ahora, en algunas de nuestras clases de niños, casi el 60% son niñas”, afirma la boxeadora, emocionada por este crecimiento.

Resulta curioso que, en este deporte que supuestamente está dirigido históricamente por hombres, las generaciones más benjaminas estén protagonizadas por las niñas. “Las mamás y los papás están mucho más abiertos a que los niños compitan también”. Las familias están cada vez más dispuestas a apoyar a sus hijas en el deporte, superando la idea errónea de que el boxeo es un deporte exclusivamente masculino. Para muchas de estas niñas, practicar boxeo no solo les enseña técnicas y disciplina, sino también valores fundamentales como la resiliencia, el respeto y el trabajo en equipo.

En este sentido, el enfoque del club va más allá de la competición. A través de un sistema de grados, se mide la evolución de los más pequeños, ofreciendo a los padres una forma tangible de evaluar el progreso de sus hijos. Para aquellos que decidan competir más adelante, el camino está abierto, pero el deporte les brinda beneficios que van más allá del rendimiento físico: “No es solo sobre competir, es sobre crecer como personas”, destaca.

Este auge de niñas en el boxeo también tiene un impacto en las dinámicas de clase. Las niñas se sienten más cómodas y motivadas al ver a otras de su edad, y muchas veces incluso se superan mutuamente, creando una atmósfera de apoyo y camaradería. Este cambio generacional está sentando las bases para un futuro en el que las mujeres no solo compiten en igualdad de condiciones, sino que son reconocidas como una parte fundamental del mundo del boxeo.

La boxeadora Clara Cortés. (Helena
La boxeadora Clara Cortés. (Helena Margarit Cortadellas)

La presencia olímpica y referentes

Con la reciente inclusión de más mujeres en la selección nacional y la representación de Laura Fuertes en los Juegos Olímpicos, el boxeo femenino está ganando visibilidad. “Es un referente para muchas jóvenes que ven que, si luchas por tus sueños, los puedes alcanzar”, comenta Clara Cortés, reconociendo el impacto que figuras como Laura tienen en el deporte. Aunque el cambio no ha sido inmediato, está convencida de que más niñas se animarán a practicar boxeo gracias a estos ejemplos.

Y eso que, a ella, la falta de referentes femeninos cuando comenzó su carrera la motivó a seguir adelante. “Cuando empecé no había muchas mujeres en el boxeo, y los pocos referentes que había no se destacaban tanto. Ahora estamos trabajando muy duro para que las mujeres tengan la visibilidad que merecen”, explica. Hoy la selección nacional cuenta con una mayor representación femenina que nunca, un avance que resalta la importancia del deporte femenino en España.

Atrás quedan los años en los que las mujeres se tenían que disfrazar de hombres para competir, o en los que los pesos pluma eran considerados como un espectáculo de circo por su pequeño tamaño en comparación a los hombres. Con el boxeo, las mujeres consolidan su posición como dignas competidoras y rostros del deporte.