¿Precios más bajos y mayor oferta de importados?: qué pasará con el mercado automotor si se concretan los anuncios de Milei

Entre las barreras arancelarias y la carga impositiva que pesa sobre la producción y la importación, fabricantes e importadores de autos se reparten beneficios y preocupaciones luego del discurso del Presidente, a un año de asumir el Gobierno

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La baja de impuestos y
La baja de impuestos y la intención de reducir el arancel de importación tendrían impacto en todo el sector automotor, con autos más baratos y con mayor oferta de importados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se cumplió un año de gobierno de Javier Milei y la industria automotriz lo transitó con un fuerte retroceso en los primeros seis meses y una progresiva y consistente mejora en la segunda mitad de 2024.

La recuperación llegó de la mano de medidas técnicas que tomó el Gobierno a partir del primer día de gestión, como fue la apertura irrestricta de las importaciones, que incluye autos pero especialmente insumos. Luego se diseñaron los bonos BOPREAL como seguro de compromiso de pago para las deudas al exterior acumuladas durante 2023; se redujeron los plazos de pagos al exterior, que pasaron de 180 días hasta los actuales 30; y se aplicó una baja de diez puntos del impuesto PAIS en septiembre, que se completará el 23 de este mes con la eliminación total del tributo.

En su discurso de este martes, luego del balance del primer año de gestión, el Presidente anunció que en 2025 se levantará el CEPO cambiario y se reducirán un 90% la cantidad de impuestos nacionales. También anunció que en materia de comercio internacional, se buscará eliminar trabas arancelarias dentro del Mercosur, reducir el arancel externo común y concretar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.

De concretarse estas últimas medidas, el impacto de las decisiones ya no será sólo para los industriales sino para el sector automotor en general, ya que involucra las operaciones de los importadores. En teoría, todas las medidas deberían permitir que los autos bajen de precio en Argentina, pero el camino para conseguirlo no será inmediato y dependerá de varias situaciones que se deben resolver previamente.

Los importadores de autos podrían
Los importadores de autos podrían bajar sus precios sin el arancel del 35% para los vehículos que llegan de extra zona. "Es más dañino el impuesto interno que el arancel de importación", dijo Ernesto Cavicchioli, de Hyundai Argentina

Baja de arancel externo común

Se trata del 35% de impuesto a la importación que se cobra a los automóviles que tienen su país de procedencia fuera de la región, es decir Europa, Asia y Estados Unidos, y que es el máximo admitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Pero para que eso sea posible debería contarse con el acuerdo de los países que integran el Mercosur, especialmente Brasil, que es el principal socio económico de la Argentina y con el que existe un Acuerdo de Complementación Económica de arancel 0% para importaciones y exportaciones (ACE14), que vence en junio de 2029. Argentina podría hacer un acuerdo nuevo como el ACE18, que grava con el 20% a las importaciones de extrazona.

Si no hubiera acuerdo para poder cambiar el arancel a las importaciones y para hacer tratados individuales con otros países, la única opción para concretarlas sería romper el bloque común.

“Por supuesto que una baja del arancel común exterior nos beneficia porque vamos a poder traer autos importados sin pagar el 35% actual. Entonces los autos van a bajar el precio y el mix tendrá más autos extra zona y menos Mercosur. Pero esa medida requiere acuerdo con Brasil y por eso es una propuesta y no una decisión que se puede tomar unilateralmente”, señaló Ernesto Cavicchioli, presidente de Hyundai Argentina.

El precio de los autos
El precio de los autos podría bajar sensiblemente si se bajan los impuestos a la producción y se trasladan a la comercialización

Reducción de impuestos a la producción

Si bien la eventual baja del arancel de importación podría tomarse como un obstáculo para la industria automotriz local, estaría complementada con la fuerte reducción de impuestos a la producción, que es el mayor reclamo de los fabricantes de autos de la Argentina en cada reunión con el Gobierno, y que, a decir de todos los empresarios del sector, “es algo que los funcionarios saben y se han comprometido a hacer en la medida que la macro se ordene y se siga bajando la inflación”.

“Hoy la Argentina exporta entre un 20% y un 23% de impuestos, mientras que Brasil exporta 11% y México, 0%. Ese es el próximo desafío”, dijo hace una semana Pablo Sibilla, presidente y CEO de Renault Argentina. “Todavía exportamos ingresos brutos. Si no queremos perder recaudación, en una primera etapa se podría convertir ingresos brutos en un impuesto a la venta y sacarlo de la producción. El modelo que creemos que tenemos que seguir es el modelo mexicano, que grava con impuestos a las ventas y no a la producción”, completó.

“Estamos en una situación muy difícil por el costo argentino, y no es sólo impositivo sino que hay un fuerte contenido de costos estructurales y de infraestructura. Pero a nivel impositivo, la carga vinculada a la importación y a la exportación que tenemos termina jugando muy en contra. Pagar impuestos a la exportación es algo que no existe en ningún lugar del mundo”, señaló unos días antes Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina.

Las exportaciones sostienen la industria
Las exportaciones sostienen la industria automotriz nacional, pero requieren una baja de impuestos que permita competir en igualdad de condiciones con Brasil y México

Implementación diferida o simultánea

En general, el discurso del presidente Milei estuvo cargado de anuncios positivos que parecen darle “la derecha” a todas las partes. Sin embargo, para quienes fabrican y exportan, hay algunas inquietudes que sólo se podrán despejar cuando el discurso se convierta en resoluciones concretas.

Según los ejecutivos de la industria, mejorar la competitividad gracias a una reducción de impuestos recién podría percibirse en plazos que oscilan entre los 60 y los 180 días, según el caso. Varias fuentes señalan que se producen partes y se importan insumos con mucha antelación, por lo que antes de poder hacerlo con menores costos hay que consumir el stock existente que ya pagó muchos impuestos.

“La velocidad con la que se implementa un cambio de aranceles de importación no se condice con el tiempo que demanda ganar competitividad para un fabricante. Sería bueno que una medida venga después de la otra, de modo tal que ambas impacten en fabricantes e importadores al mismo tiempo. Si eso no ocurre, habría una asimetría de condiciones que favorece a quién no tiene una inversión de magnitud en el país y perjudica a los que le dan trabajo a miles de personas directa e indirectamente”, señalaron desde una terminal.

Una baja del arancel de
Una baja del arancel de importación podría permitir que la industria automotriz china llegue con embarques muy voluminosos como ocurrió en Brasil. REUTERS

Otras miradas

“Si se quieren bajar impuestos, el primero que habría que tocar es el impuesto interno, y también el IVA adicional que te cobran en la Aduana. Hoy, afecta más el impuesto interno que el arancel externo”, señaló Cavicchioli a Infobae, al tiempo que planteó que “hay mucha gente a la que le sirve el impuesto interno, entonces nadie dice nada. Sobre todo los que venden pick-ups”.

Pero esa no sería la única traba que podría plantearse de parte de los distintos actores del sector automotor. Bajar el arancel de importación actual del 35% le abriría la puerta a las marcas chinas que actualmente están recibiendo arancelamientos muy fuertes en Europa y en Estados Unidos, lo que los ha impulsado a apostar en nuevos mercados, entre los que está Latinoamérica.

“La preocupación la tenemos que tener porque tienen costos muy difíciles de igualar para nuestra industria, y sabemos que es parte de una política gubernamental. En Estados Unidos ya tienen casi el 100% de arancelamiento porque al 35% máximo que admite la Organización Mundial de Comercio (OMC), se le aplica el arancel antidumping. En Europa sucede algo similar. Nosotros podríamos pedir una investigación antidumping si se diera la situación por la cual lleguen productos chinos con precios contra los que no podemos competir, pero esas investigaciones demoran casi dos años, y mientras tanto nos veríamos muy perjudicados”, dijo un alto ejecutivo regional de una empresa proveedora de la industria automotriz.