¿Cómo no va a estar Maradona contra Inglaterra?

¿Cómo Diego se va perder este partido a 40 años de convertirse en leyenda? Hablale a Messi al oído. Explicale cómo te convertiste en barrilete cósmico

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Diego Maradona y Lionel Messi abrazados en un campo de fútbol con público borroso, Maradona con camiseta azul y Messi con camiseta oscura.
Maradona y Messi, con la casaca alternativa de Argentina en el 86 y en 2026. El talismán volverá a estar presente ante Inglaterra (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sos el ausente más presente de todos, Diego. La frase la soltó una noche Valdano, lo habrás imaginado, si ya le decías “el intelectual” cuando fueron campeones del mundo. Se te ve a cada paso. Hay trapos con tu cara en la cancha, en los banderazos. La foto puede ser con la Copa en el 86, suplicando piedad en Italia 90, o la famosa imagen fumando un habano. Es un fenómeno moderno. Una misa futbolera previa a los partidos. En Kansas, en Dallas, ni hablar en Miami, o en Atlanta. Una forma orgullosa de transmitir argentinidad. Allí se comprueba que el traspaso generacional está bien hecho: los pibes no te olvidan. Hay ruido, entonces, porque nos encanta hacernos escuchar. Como a vos, el fiel exponente del argentino. Acá, quizá lo espiaste en el grupo de WhatsApp, tus compañeros del póster van de cancha en cancha. El Gringo Giusti, ya con el pelo blanco, en todas sus entrevistas cuenta que te extraña. El Cabezón Ruggeri repite que no puede entender que no estés disfrutando de tu gloria. Es tal cual. ¿Cómo te vas a morir? Es mentira. Maradona no muere. Confesalo de una vez: fuiste vos el que le explicó a Julián Alvarez cómo soltar por fin el pie para hacer el golazo que rescató a la Selección contra Suiza. Fue la primera vez en modo Araña. Querías jugar contra Inglaterra. Saltar con todos en la tribuna. Robarle a un ladrón, como dice la canción. Y ahora no te podés escapar. Es una cuestión de honor contarle a Messi cómo se les gana los ingleses. ¿Cómo te vas a perder este partido a 40 años de convertirte en leyenda? ¿Cómo no va a estar Maradona?

La gente llora en las tribunas. Le emoción es infinita. Te va a sorprender, pero se abraza un argentino de Burzaco con un chinito con la camiseta de Argentina. Entendés que un Mundial es distinto a todo. Hay gente que tarjetea sin pudor y hay hinchas que hipotecan su futuro para pagar una entrada. Es un fenómeno cultural, social. Por eso sabés que Inglaterra no es un partido más. No es una guerra, como avisaste antes de dejar despatarrado a Peter Shilton en el Azteca. Pero los clásicos se ganan. Hablando del arquero con cara de malo: acaba de participar de una película sobre ese partido y todavía está en llamas por La Mano de Dios… No te rías. Son días con mucha tensión. No hay forma de estar hecho aunque la Selección haya llegado a la semi otra vez. Está en juego el orgullo. Como anticipaste, Diego, hoy el fútbol en Estados Unidos tiene cuatro cuartos tipo la NBA. No te rebeles esta vez: hubo momentos en los ese parate le sirvió a Scaloni para acomodar al equipo. Porque le falta juego a Argentina. Aunque te deja tranquilo que tiene el sentido de pertenencia que les enseñaste a todos desde los tiempos que te pagabas un avión para jugar con la camiseta celeste y blanca. A la Selección la defiende el corazón. Y sabés bien ese valor. De todos modos, ya que nunca te gustó caretearla, aceptás que los argentinos nos transformamos en sufridores seriales en esos tres partidos. Quizá esa pizca de fortuna fue un guiño tuyo. Messi fue al rescate con tu camiseta 10 contra Egipto...

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Tal vez porque todo lleva a tus tiempos, la película hasta ahora trae recuerdos de Italia 90. No, tranquilo, nadie silba el Himno. Estados Unidos compitió solo un rato y Messi no tiene al Norte en su contra. Está repleto de hinchas de la Selección que no son argentinos. El punto de contacto es que se llegó con varios campeones del mundo lesionados. En la primera ronda se desfiló, fue aún mejor que en Qatar 2022. El problema es que en los mata-mata se sufrió con Cabo Verde, Egipto y Suiza. Y ellos no son aquel Brasil. En ese entretiempo, Bilardo casi no habló. Apenas lo hizo cuando se iban hacia la cancha de nuevo. “Si se la siguen dando a los de amarillo vamos a perder”, lanzó para despertarlos. Ahí llegó tu apilada con el tobillo como una pelota de tenis y la definición fantástica de Caniggia. La Selección estaba 1-0 rápido por una jugada preparada en la que Alexis Mac Allister fue al primer palo como le pidió Walter Samuel. Después, pese a que el gol debió ordenar al equipo, se perdió la posesión. Ustedes tenían varios muchachos grandes. Acá no recuperan su nivel esos experimentados como De Paul, y tampoco están en su mejor versión pibes maduros como Enzo Fernández. El mediocampo no consigue hasta ahora recuperar a las flechas del pasado glorioso, aun cuando Paredes lo mejoró. Vos tenías al Cani. La sensación es que Messi extraña a Di María, el crack que podía resolver cuando él no estaba inspirado como contra Suiza. Hablale al oído, como cuando eras su DT y el único que le decías Lío a Leo. Repetile que ganarle a Inglaterra es un campeonato aunque no haya vuelta olímpica. Justo para él, que es tan rosarino que jamás lo podrías escuchar hablando en inglés. Explicale cómo te convertiste en barrilete cósmico.

A Scaloni también hay que ayudarlo. Vas a decir que en su momento fuiste crítico. Pero seguro que si te ve, te escucha y te abraza. Imaginate caer en la conferencia de prensa como Palermo... Vos sos Diego y tu imán es único. También porque el otro Lionel supo ganar. Jamás buscó revancha. Aprovechó para potenciar sus virtudes, para respaldar con hechos su conducción jugadorista. En la final contra Suiza se vio perfecto su diálogo táctico con Paredes. Allí decidió poner a Otamendi. Sabés que tiene agallas, aun cuando elegirías otra palabra más coloquial. Mirá que hay que sacar al subcapitán un par de horas antes del debut mundialista. Ahí ganó Scaloni otra vez: Licha Martínez está en el podio de los 3 mejores argentinos de la competencia hasta ahora. Igual algunos temas podés hablar con él, sin que nadie se entere. Ver por qué no hace más cambios al percibir que el equipo no está, que el medio de a ratos parece fundido. Incluso las modificaciones con el partido iniciado suelen ser las mismas, con Nico González y Lautaro adentro. Se dirá que con Suiza terminó con tres centrodelanteros, cuando sumó al Flaco López, pero era lógico por la urgencia del gol. En el lateral derecho tampoco hay roles fijos, un rato Molina y otro Montiel. En Qatar se la jugó por los pibes y le respondieron. Desde Enzo, hasta Julián y Mac Allister. Más allá de que parece haber dueños del juego, no estaría nada mal darle más minutos a Nico Paz, a un Simeone en el carril derecho cuando reina el agotamiento, buscar fundamentalmente que Thiago Almada sea la versión que llevó a ofertar millones a River. Para derrotar a Inglaterra hay que jugar muchísimo mejor. Cambiar algo. O que Messi se gambetee a todos como lo hiciste en el 86… Vos hoy también vivís en su zurda. Dale: todo un país necesita que bajes un ratito a jugar contra Inglaterra. ¿Cómo lo vas a mirar de lejos? Si hay muchos Maradona, como describió alguna vez el genial Cherquis Bialo, es momento que vuelva el Diego del 86. Pase, Maestro, lo estamos esperando.

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