Un ex Boca perdió todo por el temporal en Bahía Blanca: “Todavía estoy sacando barro, es un desastre”

Juan Carlos Nani, que también jugó en Lanús y el fútbol español, sufrió las consecuencias de las inundaciones. Su duro testimonio

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Nani en sus épocas de
Nani en sus épocas de Boca. Perdió todo por el temporal en Bahía Blanca

El temporal que afectó a Bahía Blanca en los primeros días de marzo provocó un desastre sin precedentes. Dejó un saldo trágico de 16 muertos, miles de evacuados y pérdidas millonarias. Entre los afectados se encuentra Juan Carlos Nani, ex jugador de Boca, Argentinos Juniors y Lanús, quien lo perdió todo. “Perdí todo lo de mi negocio y de mi casa. Perdimos colchones, camas, heladeras, fotos y todas mis camisetas. Todavía tengo que sacar barro de las habitaciones. Es un desastre todo”, revela el ex mediocampista.

A sus 75 años, con una jubilación mínima de 300 mil pesos, sumado a sus problemas de salud, recientemente operado del riñón, con varios stents en su corazón y con complicaciones en la rodilla, enfrenta la difícil tarea de volver a empezar. “Sí mi hija no me hubiera ayudado, no sé qué hubiese pasado. Estuve viviendo una semana en lo de mi nieta, a cuatro o cinco kilómetros de mi casa y dije ‘bueno, dejo la casa sola, que me roben todo, no me puedo quedar acá', porque la heladera andaba flotando, también los colchones y la ropa”, cuenta el ex futbolista.

Nani nació en Bahía Blanca el 9 de septiembre de 1950. Con 24 años, debutó en la primera división de Puerto Comercial de esa ciudad bonaerense y en la temporada siguiente llegó a Boca, donde compartió plantel con Alberto Tarantini, Vicente Pernía, Roberto Mouzo, Marcelo Trobbiani, Jorge Chino Benítez y Carlos María García Cambón, entre otros. En 1975, con la camiseta boquense jugó 13 partidos, de los cuales dos lo hizo como titular. “Me costó mucho la adaptación y la preparación física más que nada”, recuerda en diálogo con Infobae.

Nani tuvo un buen paso
Nani tuvo un buen paso por Lanús

Posteriormente, continuó su carrera en Argentinos Juniors, Lanús junto a Ángel Clemente Rojas, Celta de Vigo de España, Gimnasia y Esgrima La Plata, Banfield, Chacarita Juniors, Defensores Unidos de Zárate, Puerto Comercial y Huracán de Ingeniero White, donde se retiró en 1989. “Perdí todas camisetas que tenía, no me quedó ninguna. Tenía muchas del Celta de Vigo, de Gimnasia, de Lanús, de Chacarita, de Boca. No me quedó nada. Gracias a Dios, la gente en Argentina es muy solidaria”, remarca.

- ¿Qué es de su vida, Juan?

- Hoy integró en Bahía Blanca una comisión del club Puerto Comercial, a una cuadra de mi casa. Colaboramos en todo lo que podemos para ayudar, porque acá plata no hay. Estuve dirigiendo en la zona. Hace unos años, me agarró una enfermedad y paré de trabajar.

- ¿Qué enfermedad padece?

-Primero me había agarrado COVID de manera muy, muy fuerte, muy fuerte, la saqué barata. Cuando tengo los pulmones tapados, no puedo respirar. Me operé de los riñones y del estómago. Ahora, tengo el corazón con varios stents y me tienen que poner más. Me cuesta mucho respirar. Estoy hecho un desastre y no puedo caminar, ni hacer nada más. Encima, con este temporal que nos agarró hace un mes, todavía tengo que sacar agua y mucha humedad en las paredes de mi casa. También, he perdido camas, colchones, heladeras, pero son cosas materiales, porque primero debo sacar la humedad.

- ¿Qué más perdió?

- Perdí casi todo en mi casa y de mi negocio. Teníamos un almacén con mi señora, y nos manteníamos económicamente, pero perdí una heladera más, ya son seis en total que no me funcionan más, y no puedo trabajar. Todavía me falta sacar barro de una pieza del local porque con mi señora, sinceramente, no tenemos fuerza para hacerlo. Fue una cosa de locos. Yo sufrí tres inundaciones en el Boulevard Juan B. Justo, pero como esta última, no hubo otra. El último tornado que hubo se me llevó todo y me dejó todo lleno de barro, es un desastre. Le pasó a gente humilde, muy laburadora, viste, hay bastante gente grande, muchos chicos también; y les está costando mucho salir adelante. Las máquinas recién están empezando a limpiar todo lo que es la basura, los muebles y las camionetas de los municipios. Así que todavía la estamos peleando.

El ex futbolista jugó en
El ex futbolista jugó en España, en el Celta de Vigo

- ¿La pasó muy mal durante los primeros días?

- Sí, porque yo me levanté ese día y vi que estaba lloviendo desde el techo. Entonces, se me inundó la casa y empezamos a sacar agua, agua y más agua. Cada vez me llovía más, y me entraba más agua, casi un metro de agua en todos los ambientes, una barbaridad. Aparte, la bañera se me llenó hasta el tope, el inodoro, las cloacas colapsaron, y empezaron a largar todo y entraba a mi la casa: todavía estamos limpiando. No solo yo, sino también el resto de la gente de Bahía Blanca. Tengo 75 años, y si mi hija no me hubiera ayudado, no sé qué hubiese pasado. Estuve viviendo una semana en lo de mi nieta, a cuatro o cinco kilómetros de mi casa y dije ‘bueno, dejo la casa sola, que me roben todo, no me puedo quedar acá', porque la heladera andaba flotando, también los colchones y la ropa. Perdí todo, tenía camisetas y fotos. Tenía una bolsa llena de fotos con exjugadores y mías de cuando debuté en Gimnasia y Esgrima La Plata en 1975. Tenía una foto hermosa en colores.

- ¿Desde la provincia de Buenos Aires, no se acercaron a colaborar con ustedes?

- En La Pampa sí. Casualmente, anoche me llamó uno que está bien posicionado y me transfirió 100 mil pesos, con el recibo y todo. Vienen camionetas o camiones con botas de mercadería. Toda la gente se amontona y agarra lo que puede, pero guarda que no fue el último temporal.

- ¿Por qué lo dice?

-Una mujer que sabe sobre el tema me dijo que “algo peor va a pasar”, porque no están las condiciones dadas de estructuras para que mejore todo.

- ¿Cuáles son las donaciones que más recibió?

- Acá entregaron de todo, como comida, colchones y ropa. ¿Y de los clubes donde jugué? De Lanús me llamó el otro día una chica que está en la comunidad. Le dije que no tengo heladera ni cocina ni lavarropa, todo eso se me rompió. ¿Y ahora con qué voy a comprar todo lo que necesito? Con 300.000 mil pesos que gano por mes de jubilación no me alcanza. ¿Qué puedo comprar con eso? Nada, por ahora nada. A veces le digo a mi señora que yo tengo que comer pescado por la enfermedad que tengo, porque no puedo comer harina, ni nada de eso. Yo gasto entre siete mil pesos y ocho mil por día. Integro un grupo de WhatsApp con ex compañeros de Lanús que me ayudaron mucho como Osvaldo Clausi, Ángel Rojas y Eduardo Pachamé, entre otros. Enseguida se pusieron en contacto conmigo. Hablaron con Nicola Russo (presidente de Lanús) para ver si pueden mandar algo. Con tantas cosas que yo les dejé al club, como no van a hacerlo.

Nani, por estos días
Nani, por estos días

- ¿Qué le dejó al club?

- 10.000 dólares me quedaron debiendo en 1977, porque al final nunca me lo pagaron. Es un dinero correspondiente al 15 por ciento de mi pase cuando me vendieron al Celta de Vigo, de España. Fui el único jugador que no le hizo juicio al club. Pero de todos los equipos, alguno me llamó para saber si necesitaba ayuda.

- ¿De Boca quién lo hizo?

- Roberto Mouzo, que es muy amigo. Con Roberto Rogel hablé también. Con Rubén Sánchez, que atajó en Boca, pero de la dirigencia nadie todavía. Vamos a ver si Juan Román Riquelme se acuerda de mí, pero Román es muy chico para saber que yo jugué en Boca. Con Ángel Clemente Rojas jugué en Lanús en 1976. Estuvimos concentrados 31 días en Estancia Chica, cuando logramos el segundo ascenso, ya que habíamos perdido el primero contra Almagro, en cancha de San Lorenzo. Angelito Rojas es un fenómeno.

- ¿Qué recuerda de su paso por Boca?

- Jugué 13 partidos en 1975. Me costó mucho la adaptación y la preparación física más que nada. Acá jugábamos, trabajábamos y jugábamos. Llegué a Boca, luego me fui a Argentinos Juniors y empiezo a hacer goles. Después, pasé a Lanús, donde en seis partidos en el Metropolitano marqué 12 goles y me vendieron al Celta de España. No querían que juegue más partidos por miedo a que me lastimara. Me decían “si te lastimas, no podemos pagarle al resto plantel de 45 jugadores”.

- ¿Por su venta a España le pagaron a todo el plantel?

- No, al final no le pagaron a nadie. Es maravilloso, se comieron la plata. Un día, fuimos a cobrar y nos dieron dos cheques. Yo siendo el goleador del equipo ya no me alegraba por esa situación. Fuimos a cobrar y ya habían cobrado los cheques. No había más plata. Después, nos repartieron algo de dinero, pero teníamos hambre. Íbamos primero en el torneo. Habíamos jugado contra Racing que tenía al Panadero Díaz, Alfio Basile, entre otros.

-Después jugó en Gimnasia también, ¿no?

-Sí, y en Banfield y Chacarita, donde hice amistades con excelentes personas. Luego, tuve un paso por Celta de Vigo, donde ascendimos en 1976. Un año mas tarde, el Celta bajó de categoría.

- ¿Qué figuras había ya en el fútbol español?

- Johan Cruyff. El arquero nuestro era Carlos Fenoit. Había jugado a Newells y fue el primer arquero que empezó a patear penales.

- ¿A qué edad colgó los botines?

- A los 36 años, en Huracán de Ingeniero White, donde salí campeón. Luego, dirigí en La Pampa. Jugábamos torneos provinciales. Después, dirigí en Huracán de Ingeniero White en las divisiones menores. Ya después me cansé.

- ¿Por qué se cansó? ¿No tuvo oportunidades para dirigir en Primera?

- Sí, sí. Yo estaba dirigiendo en Primera de Bahía Blanca. Me iban a llamar de Olimpo de Bahía Blanca, pero yo decidí no ir, porque no me atraía. No me atraía ni dirigir el equipo donde yo jugué, en Puerto Comercial.

- ¿A qué se dedicó cuando dejó el fútbol?

- Tenía un pequeño negocio comercial con mi señora, un almacén, viste, y todo. Vivíamos de eso. No había ningún problema hasta que llegó el último temporal. Yo me iba a La Pampa, me iba el martes a las tres de la tarde y venía el lunes a las 10 de la mañana para dirigir allá. Iba todas las semanas allá, pero bueno ya está.