
La clasificación de la selección Colombia a su primera Copa del Mundo correspondiente a la edición de Chile 1962, llegó contra todo pronóstico y en un ambiente de especial convulsión nacional.
Era apenas la segunda vez que el país participaba en una eliminatoria mundialista —la primera había sido rumbo a Suecia 1958, sumando un solo punto en cuatro partidos disputados ante Uruguay y Paraguay—. Para complicar más las cosas, el sorteo los ubicó para disputar un cupo directo con Perú, rival que históricamente lo superaba.
El técnico argentino Adolfo Pedernera, figura del fútbol sudamericano y recordado por sus actuaciones con el “Ballet Azul” de Millonarios a inicios de los 50, asumió el rol de seleccionador nacional y armó un plantel con jugadores como Efraín “El Caimán” Sánchez, Héctor “El Zipa” González, Antonio Rada, Marino Klinger, Delio “Maravilla” Gamboa, Eusebio “La Locomotora” Escobar y Marcos Coll.
PUBLICIDAD
El 30 de abril de 1961, Colombia venció 1-0 a Perú en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, con gol de Escobar al minuto 27. En la revancha, en el Estadio Nacional de Lima, Perú empató la serie con un penal a los tres minutos, pero el “Zipa” González anotó en el minuto 68 para sellar la clasificación de Colombia por marcador global de 2-1.
Fuera del país, nadie esperaba gran cosa del seleccionado nacional dada su falta de experiencia internacional, sensación que se incrementó al conocer sus rivales en la primera ronda. En el sorteo, Colombia quedó en el Grupo 1 junto a Uruguay (bicampeón del mundo), la Unión Soviética (campeona de la Eurocopa 1960, con Lev Yashin en el arco) y Yugoslavia (subcampeona de la Eurocopa). Curiosamente, los organizadores chilenos, convencidos de que Perú clasificaría, habían designado la ciudad norteña de Arica —fronteriza con Perú— como subsede del grupo.
PUBLICIDAD

Mientras el equipo se preparaba para partir, el hombre que gobernaba el país atravesaba uno de los periodos más tensos de la historia reciente de Colombia. Y es que el presidente Alberto Lleras Camargo encabezaba el primer gobierno del Frente Nacional, coalición bipartidista surgida de los pactos de Benidorm y Sitges, negociados con el líder conservador Laureano Gómez para poner fin a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y superar una década de violencia entre liberales y conservadores.
Lleras Camargo había ganado las elecciones de 1958 con el 80% de los votos, y asumió un gobierno de unidad nacional en el que los dos partidos se alternaban en la presidencia y se repartían los cargos públicos durante 16 años.
PUBLICIDAD
Su administración enfrentó cuatro frentes simultáneos: la violencia, el problema agrario, la crisis económica y la restitución del papel institucional del ejército. En ese contexto Manuel Marulanda Vélez retomó las armas y anunció la República de Marquetalia, el punto de origen de las Farc y antecedente directo del conflicto armado colombiano que protagonizó la segunda mitad del siglo XX.
En el plano internacional, alineó a Colombia con Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría, fue promotor de la Alianza para el Progreso junto al presidente John F. Kennedy y rompió relaciones diplomáticas con Cuba. Esa cercanía con Washington le generó críticas dentro de su propio partido, a tal punto que Alfonso López Michelsen lideró el disidente Movimiento Liberal Revolucionario en rechazo al sistema bipartidista del Frente Nacional.
PUBLICIDAD

Fue en ese contexto —el de un presidente desbordado por las urgencias de la reconstrucción institucional— donde tuvo lugar la despedida del seleccionado. Antes de que el equipo partiera hacia Chile, Lleras Camargo los recibió en la sala presidencial para la ceremonia de entrega de la bandera. Al despedirlos, lo hizo con una frase que dejó perplejos a los jugadores: “Muchachos, que les vaya bien y que anoten muchas canastas”.
El mandatario confundió el fútbol con el baloncesto ante los propios seleccionados, y su despedida pasó a ser un retrato involuntario de la distancia que existía todavía en ese momento entre el poder político y el deporte rey en la Colombia de ese tiempo.
PUBLICIDAD
Lo que vino después en Chile desmintió cualquier pesimismo. El 30 de mayo de 1962, en el Estadio Carlos Dittborn de Arica, Francisco “Cobo” Zuluaga anotó de penal al minuto 19 el primer gol de Colombia en la historia de los Mundiales, en un partido que terminó 2-1 a favor de Uruguay.
Cuatro días más tarde, ante la Unión Soviética, Colombia protagonizó una de las mayores remontadas en la historia de la Copa del Mundo: perdía 1-4, pero logró igualar 4-4. Marcos Coll anotó directamente desde un tiro de esquina al minuto 68, el único gol olímpico en la historia de los Mundiales, ante el propio Yashin. Antonio Rada y Marino Klinger completaron la hazaña.
PUBLICIDAD
Colombia cerró su participación con una derrota 0-5 ante Yugoslavia y quedó en el último lugar del Grupo 1 con un punto. El empate ante la URSS fue celebrado en el país como una victoria y, en plena Guerra Fría, varios líderes políticos lo interpretaron también como un triunfo simbólico sobre el comunismo. De este modo, Lleras Camargo terminó su mandato ese mismo año en que la selección anotó su primer tanto en un Mundial, aunque no precisamente una canasta.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Millonarios vs. Colo-Colo - EN VIVO amistoso internacional: siga el minuto a minuto del partido del “Embajador”
El equipo dirigido por Fabián Bustos tendrá el reto de volver a ser protagonista en la Liga BetPlay

Carlos ‘el Pibe’ Valderrama elogió a Lionel Messi en la previa de la final de Mundial 2026 entre España y Argentina: “Que le den el balón de oro”
La gloria viva del fútbol colombiano ‘le tiró’ flores al astro argentino en la previa del partido final que definirá al camperón de la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos, México y Canadá 2026

EN VIVO|Mercado de fichajes del fútbol colombiano: así se mueven las contrataciones de los equipos hoy, 18 de julio, previo al inicio de la Liga BetPlay
En la actualidad, la mayoría de los conjuntos han oficializado parte de sus movimientos, destacando la llegada de futbolistas provenientes de otras ligas sudamericanas y la promoción de talentos juveniles

Sebastián Montoya habló sobre las sensaciones que dejó la clasificación en el Gran Premio de Bélgica en la Fórmula 2: "Fue bastante difícil"
El colombiano largó desde la pole en el sprint de Spa-Francorchamps, pero la falta de ritmo y la inestabilidad del monoplaza lo hicieron perder posiciones en el relanzamiento final y partirá décimo



