El precio del dólar se mueve sin fuerza en Colombia y confirma su fragilidad: así cerró en la jornada del 23 de enero

De acuerdo con la plataforma Set-FX, se negociaron más de USD1.680 millones en 2.032 transacciones

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El precio del dólar en
El precio del dólar en Colombia cerró el 23 de enero con una subida de $7,83 frente a la TRM oficial - crédito Dado Ruvic/REUTERS

El precio del dólar estadounidense en Colombia cerró la jornada del 23 de enero en un promedio de $3.638,16. Esto significó una subida de $7,83 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.630,33.

La divisa norteamericana tuvo un precio de apertura de $3.605,00, tocó un máximo de $3.673,90 y un mínimo de $3.590,88. Además, durante el día, de acuerdo con la plataforma Set-FX, se negociaron más de USD1.680 millones en 2.032 transacciones.

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Durante la jornada, el dólar
Durante la jornada, el dólar en Colombia registró un mínimo de $3.590,88 y un máximo de $3.673,90 - crédito iStock

Con relación a los últimos siete días, el dólar estadounidense anota una disminución 1,37%, por lo que en términos interanuales aún conserva un descenso del 12,92%.

En cuanto a los cambios de este día respecto de días previos, acumuló tres sesiones consecutivas en cifras negativas. La cifra de la volatilidad es inferior a los datos logrados para el último año (13,71%), mostrándose como un valor con menos variaciones de lo previsible últimamente.

Narrativa de mercado

El dólar estadounidense atraviesa un momento de fragilidad que no responde a un deterioro abrupto de los fundamentos macroeconómicos de Estados Unidos, sino a un cambio más profundo en la forma en que el mercado interpreta esos fundamentos. Tras una corrección semanal cercana al 1%, el billete verde permanece consolidado por debajo del nivel de 98,50 puntos, reflejando que la solidez de los datos duros, empleo, actividad y consumo, ya no se traduce automáticamente en fortaleza cambiaria. La narrativa dominante ha mutado, con la Reserva Federal anclada a un escenario de tasas estables en el corto plazo, el dólar perdió uno de sus principales catalizadores direccionales.

En este nuevo contexto, el foco de los inversionistas se desplazó hacia el aumento de la prima de riesgo geopolítica e institucional. Las tensiones comerciales y diplomáticas entre Estados Unidos y Europa reactivaron una lógica que el mercado había comenzado a descontar semanas atrás, el llamado sell America trade. Bajo este esquema, el dólar deja de operar como refugio incuestionable y pasa a comportarse de manera más táctica, con movimientos sensibles a indicadores de alta frecuencia, como los PMIs, pero sin una convicción estructural clara. Mientras persista la percepción de erosión en el liderazgo global estadounidense, el sesgo del dólar seguirá siendo vulnerable, incluso en presencia de cifras macroeconómicas razonablemente sólidas.

La volatilidad del dólar ha
La volatilidad del dólar ha disminuido en comparación con su promedio anual, mostrando menores variaciones cambiarias - crédito Dado Ruvic/REUTERS

Este entorno se refleja en el comportamiento del índice DXY, que inicia la jornada contenido, sin señales claras de reversión y moviéndose en rangos estrechos. La estabilidad funcional del dólar global convive con una evidente falta de impulso, en la medida en que el apetito por riesgo gana terreno y los flujos comienzan a rotar hacia activos fuera de Estados Unidos. El mercado, en ese sentido, parece más dispuesto a penalizar los riesgos políticos e institucionales que a premiar la inercia positiva de la economía norteamericana.

Para el peso colombiano, este escenario externo actúa como un telón de fondo favorable, pero insuficiente para explicar por sí solo la magnitud de los movimientos recientes. La apreciación del COP, que llevó al USD/COP a romper mínimos de varios años, estuvo impulsada principalmente por factores domésticos, en especial por una dinámica de flujos locales extraordinariamente positiva. La elevada oferta de dólares, concentrada en el participante extranjero, encontró un mercado con escasa resistencia compradora, lo que aceleró la perforación de soportes técnicos clave.

El resultado fue un movimiento rápido y profundo que excede el comportamiento observado en otros pares regionales, confirmando que el peso colombiano sigue respondiendo con alta elasticidad a choques de flujo más que a cambios graduales en la narrativa global. Si bien el contexto internacional, con un DXY lateral y sin repuntes de volatilidad, sigue operando como un marco habilitante para las monedas emergentes, no constituye el motor central de la dinámica cambiaria local.

En los últimos siete días,
En los últimos siete días, el dólar estadounidense acumuló una baja del 1,37% frente al peso colombiano - crédito Dado Ruvic/REUTERS

De cara al muy corto plazo, el comportamiento del USD/COP continuará condicionado por la persistencia o el agotamiento de estos flujos, así como por señales técnicas en un mercado que empieza a mostrar un balance riesgo–retorno más asimétrico tras la fuerte extensión bajista. El sesgo sigue siendo negativo, aunque con menor margen para movimientos unidireccionales abruptos.