Avianca y Latam Colombia ya no podrán viajar a Venezuela: esta es la decisión que tomó el régimen de Maduro

El régimen venezolano suspendió operaciones de Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, decisión que profundiza el aislamiento aéreo de ese país

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El régimen de Nicolás Maduro
El régimen de Nicolás Maduro revoca los permisos de vuelo a seis aerolíneas internacionales, profundizando el aislamiento aéreo de Venezuela - crédito Gaby Oraa/Reuters

El espacio aéreo venezolano experimenta una transformación abrupta tras la decisión del régimen de Nicolás Maduro de revocar los permisos de vuelo a seis aerolíneas internacionales, entre ellas, Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol.

Esta medida, anunciada luego del vencimiento de un ultimátum de 48 horas, deja a Venezuela aún más aislada en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y militares en la región.

La revocación de las concesiones fue comunicada por el Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac), que acusan a las compañías afectadas de “sumarse a las acciones de terrorismo de Estado promovido por el Gobierno de Estados Unidos” y de suspender sus operaciones “de manera unilateral” hacia y desde Venezuela.

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El ministro de Interior, Diosdado Cabello, subrayó la postura oficial al declarar en su programa televisivo que “el Gobierno de mi país decide quién vuela y quién no. El Gobierno se reserva el derecho de admisión”.

Además, enfatizó: “Si en 48 horas ustedes no reanudan los vuelos, no los reanuden más. Quédense ustedes con sus aviones y nosotros nos quedamos con nuestra dignidad y listo, no hay problema”.

La suspensión de vuelos afecta
La suspensión de vuelos afecta a Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, tras acusaciones de sumarse a acciones de Estados Unidos - crédito Leonardo Fernández Viloria/Reuters

La decisión se produce después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera una advertencia el viernes anterior, recomendando a las aerolíneas comerciales “extremar la precaución” al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe debido a una “situación potencialmente peligrosa en la región”. Tras este aviso, varias compañías internacionales suspendieron sus rutas hacia Caracas y otros destinos venezolanos, lo que desencadenó la reacción del Ejecutivo chavista.

El impacto de la medida se extiende más allá de las aerolíneas sancionadas. Aunque Air Europa y Plus Ultra también suspendieron sus vuelos, no fueron incluidas en la represalia venezolana, ya que sus cancelaciones respondieron a una recomendación posterior de la Agencia Española de Seguridad Aérea (Aesa).

En la web de Air Europa se informa que “los vuelos a o desde Caracas a partir del 28 de marzo de 2026 están sujetos a aprobación gubernamental”, mientras que Plus Ultra mantiene “cancelados los vuelos hasta el 1 de diciembre siguiendo las pautas del notam enviado de la autoridad aeronáutica española”.

El contexto regional está marcado por el despliegue militar estadounidense en el mar Caribe, con la presencia de decenas de aeronaves, ocho buques y más de 10.000 soldados.

El Gobierno venezolano justifica la
El Gobierno venezolano justifica la medida como defensa de la soberanía nacional ante presiones externas y recomendaciones internacionales - crédito José Cabezas/REUTERS

La administración de Maduro interpreta este movimiento como una amenaza directa para propiciar un cambio de régimen, mientras que Washington sostiene que su objetivo es combatir el narcotráfico procedente de Latinoamérica.

En este escenario, la FAA y la Aesa reforzaron sus advertencias sobre los riesgos de operar en el espacio aéreo venezolano, extendiendo las recomendaciones de precaución hasta febrero en el caso estadounidense y hasta el 1 de diciembre para la agencia española.

El efecto inmediato de la revocación de permisos es el aislamiento aéreo de Venezuela, especialmente en vísperas de la temporada alta de viajes por las fiestas navideñas.

Entre Madrid y Caracas operaban al menos 36 vuelos semanales, con un promedio de 300 pasajeros por vuelo, lo que complica la reorganización de la oferta y afecta a unos seis mil viajeros de Iberia, Air Europa y Plus Ultra solo hasta el 1 de diciembre.

Iberia, que tenía un vuelo diario en cada dirección salvo los viernes y domingos, manifestó su intención de “retomar los vuelos a Venezuela lo antes posible, en cuanto se den condiciones plenas de seguridad”, y ha reiterado que su prioridad es “siempre la seguridad de los pasajeros y de los tripulantes”.

En el ámbito latinoamericano, la suspensión de vuelos de Gol entre Caracas y São Paulo se mantendrá al menos hasta el viernes 28 de noviembre, mientras que Copa, con conexiones desde Panamá y Bogotá, continúa operando, al igual que las aerolíneas nacionales venezolanas.

Las compañías Laser y Estelar, que viajan con los proveedores Plus Ultra e Iberojet, respectivamente, han suspendido sus vuelos a Madrid hasta el 1 de diciembre tras los avisos de la Aesa.

La Aeronáutica Civil de Colombia
La Aeronáutica Civil de Colombia refuerza la vigilancia tras el desvío de rutas aéreas europeas y sudamericanas que evitaban sobrevolar Venezuela - crédito Colprensa

Las autoridades colombianas informaron que al menos 1.500 pasajeros de rutas con Venezuela han resultado afectados por las suspensiones iniciadas el fin de semana anterior. Ante el desvío de rutas aéreas de Europa y Sudamérica que solían sobrevolar Venezuela, la Aeronáutica Civil de Colombia reforzó la vigilancia y los sistemas de comunicación.

El aislamiento aéreo de Venezuela se produce en un momento de máxima tensión geopolítica. La llegada de un avión con 175 migrantes deportados desde Estados Unidos al aeropuerto Internacional Simón Bolívar, y la solicitud de “permisos especiales” por parte de Washington para realizar rutas de repatriación, ilustran la complejidad de la situación.

Mientras tanto, la operación militar estadounidense ‘Lanza del Sur’ continúa en el Caribe, con el uso provisional de dos aeropuertos dominicanos para el transporte de equipo y personal técnico.

En el plano interno, el régimen venezolano insiste en que la decisión de revocar las concesiones responde a la defensa de la soberanía nacional frente a presiones externas. Cabello reiteró que el régimen no aceptará que empresas internacionales ajusten sus operaciones por decisiones de gobiernos extranjeros o recomendaciones de organismos de otros países.

La asociación internacional de aerolíneas Iata advirtió que la retirada de los permisos de vuelo desconectaría a Venezuela del transporte aéreo, y subrayó que la suspensión de operaciones por parte de las aerolíneas es temporal y adoptada “tras rigurosos análisis de riesgo para garantizar la seguridad de pasajeros, tripulaciones y aeronaves, de acuerdo con los estándares internacionales establecidos en los Anexos 6 y 17 del Convenio de Chicago”.