
En el Oriente antioqueño, la preocupación por la contaminación con mercurio en los ríos Calderas y San Carlos se ha intensificado luego de los recientes resultados de un estudio técnico realizado por la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare).
Esta investigación surgió tras reiteradas quejas de las comunidades sobre posible contaminación resultante de la minería ilegal de oro, práctica que se ha expandido y consolidado en la región, y que alteran el equilibrio ecológico y generando riesgos para la salud pública y ambiental.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El estudio de Cornare, citado por el diario antioqueño El Colombiano, indica que las muestras, tomadas durante julio de 2025 en varias localizaciones estratégicas, evidenciaron que en algunos puntos del río Calderas, como el Puente Calderas y el caserío El Porvenir, las concentraciones de mercurio disuelto alcanzaron 9,50 μg/L y 6,98 μg/L, respectivamente.

En detalle, estos valores superan en hasta tres veces el límite permitido para cuerpos de agua, que según la regulación ambiental en Colombia es de 2,0 μg/L.
Tal como precisó la autoridad ambiental, “estos resultados representan un riesgo potencial para la salud pública, ya que el mercurio es un contaminante de alta toxicidad que puede generar afectaciones, incluso a bajas concentraciones”.
PUBLICIDAD
El informe además consideró prioritaria la urgencia de identificar y controlar las fuentes directas o difusas de mercurio, con el fin de evitar su ingreso a la cadena alimentaria y proteger a las comunidades ribereñas que dependen de estos ríos para su subsistencia.
Otro río, el San Carlos, muestra niveles del metal en menor cantidad, pero hay riesgos
En contraste, los análisis realizados en el río San Carlos arrojaron datos menos alarmantes: en tres puntos de muestreo, el nivel de mercurio fue tan bajo que resultó no cuantificable según la sensibilidad de los laboratorios ambientales, y el resto de los parámetros fisicoquímicos permanecieron dentro de los rangos considerados normales para calidad del agua.
Sin embargo, la tranquilidad en esta zona no es suficiente para minimizar la alerta general, puesto que persistiría un riesgo de dispersión y acumulación de contaminantes a medida que la actividad minera ilegal se expanda.
PUBLICIDAD

El impacto sobre el ecosistema acuático es grave. El mercurio, reconocido por su alta toxicidad, no sólo plantea peligros inmediatos para mujeres gestantes y niños, sino que se bioacumula en los organismos acuáticos como peces y aves, alterando la cadena alimentaria y amenazando la seguridad alimentaria de las poblaciones locales.
Además, el daño ambiental se agrava con la deforestación, el desvío de cauces y la transformación del paisaje, observable mediante imágenes satelitales recientes de grandes zonas minadas a cielo abierto dentro de la cuenca.
Las denuncias de la población
A nivel social, los líderes comunitarios han denunciado la llegada de grupos armados y redes criminales a la zona, señalando que la minería ilegal no solo devasta el entorno natural, sino que también introduce situaciones de violencia y control territorial sobre las veredas, llegando incluso a intimidar a la población y obstaculizar intervenciones técnicas o de control ambiental.
PUBLICIDAD
El fenómeno, previamente relegado a zonas como el Bajo Cauca, acelera ahora su presencia en el Oriente antioqueño, incrementando la vulnerabilidad social y ambiental de municipios como Granada y San Carlos.

En cuanto a la respuesta institucional, la corporación ambiental reiteró su compromiso con el seguimiento, articulación y la atención a las denuncias ciudadanas, participando en operativos junto con la Policía, el Ejército y la Gobernación departamental para valorar y mitigar daños, aunque recalcando que “la competencia directa para ejercer control sobre estas actividades recae en las alcaldías municipales, quienes son la primera autoridad minera en sus territorios”.
PUBLICIDAD
No obstante, se ha señalado la falta de respuestas concretas de parte de algunas autoridades locales o departamentales, lo que ha dificultado la implementación de medidas integrales para frenar la minería ilegal y controlar la contaminación.
La situación requiere la cooperación efectiva de las instituciones y el acompañamiento diligente de la fuerza pública para garantizar la seguridad tanto de las comunidades como de los funcionarios ambientales que realizan monitoreos y rescates ecológicos en zonas de alta conflictividad.
Más Noticias
Iron Maiden en Colombia: este sería el ‘setlist’ de la legendaria agrupación de heavy metal en el Vive Claro de Bogotá
Los británicos hacen su regreso al país con su gira ‘Run for Your Lives World Tour’, centrada principalmente en sus canciones más destacadas de los años 70 y 80
Confederación General de Trabajadores no participará en las marchas convocadas por Petro contra el Gobierno De la Espriella: esto pidió a sus afiliados
La central sindical aseguró que no encuentra elementos suficientes para respaldar las protestas y sostuvo que su posición frente al Ejecutivo se fundamenta en una evaluación de las decisiones gubernamentales

Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez fue ratificado como director técnico de El Salvador: la federación le salvó el puesto, pero con una condición
El entrenador colombiano venía de fracasar en la Nations League, en la que descendió a la Liga B, y ahora jugará el Play-In para acceder a la Copa Oro de la Concacaf

Asocapitales y PNUD presentaron una hoja de ruta para que 32 capitales de Colombia puedan anticipar riesgos por el fenómeno de El Niño
La herramienta propone medidas para proteger el agua, garantizar la operación de hospitales y servicios esenciales, y responder ante incendios y otros impactos climáticos

Rock al Parque 2026: horarios del lunes 12 de octubre, con Ministry, Editors, Los Bunkers y Rata Blanca
El festival celebra sus 30 años en Bogotá, con más de 60 artistas de América Latina, Europa, Estados Unidos y Japón en el Parque Metropolitano Simón Bolívar


