Lo que sigue en el caso de Valeria Afanador, cuya desaparición y posterior muerte fue registrada día a día en el país

La actuación de la institución educativa y las autoridades ha sido objeto de controversia y análisis tras el trágico desenlace

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La necropsia del cuerpo de
La necropsia del cuerpo de Valeria Afanador determinará cuánto tiempo estuvo sumergida en el río - crédito Bomberos Cundinamarca y redes sociales/X

La desaparición y posterior hallazgo sin vida de Valeria Afanador, una niña de diez años en Cajicá, Cundinamarca, ha causado una profunda conmoción en Colombia. Tras dieciocho días de búsqueda, su cuerpo fue encontrado a orillas del río Frío, cerca del Colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, donde fue vista por última vez. El caso, que ha movilizado a la sociedad y a las autoridades, se investiga como una presunta desaparición forzada, mientras la familia y la opinión pública exigen respuestas y justicia.

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Paso a paso de una búsqueda con dramático desenlace

La cronología de los hechos comenzó el martes 12 de agosto, cuando Valeria desapareció durante la mañana. Cámaras de seguridad registraron cómo la menor entraba y salía por una abertura en la reja trasera del colegio, un área cubierta por vegetación y que separa la institución del río y las canchas deportivas.

Cerca de las 10:30, se observó a Valeria salir por ese punto, pero no regresó. Al notar su ausencia tras el descanso, el colegio activó un protocolo de búsqueda interna, que resultó infructuoso. Ante la falta de resultados, la rectora y las directivas contactaron a las autoridades y a los padres de la menor, Manuel Afanador y Luisa Cárdenas, quienes desde ese momento vivieron una angustia constante.

El cuerpo de Valeria Afanador
El cuerpo de Valeria Afanador fue hallado por un campesino en el río Frío, donde las autoridades ya habían llevado a cabo múltiples búsquedas - crédito @anibalgaviria/X y @MiltonArdila5/X

La búsqueda de Valeria movilizó a más de doscientas personas, entre bomberos, policías, miembros de la Cruz Roja, brigadistas y voluntarios. El padre de la niña lideró parte de las labores, revisando el cauce del río, que no era profundo, y explorando la zona con la esperanza de encontrar alguna pista. Durante los primeros cinco días, no se hallaron indicios ni rastros de la menor. La recompensa por información aumentó de $50 millones a $70 millones, y la Interpol emitió una circular amarilla para alertar en aeropuertos, terminales y puertos, ante la posibilidad de que Valeria pudiera ser sacada del país. El abogado de la familia, Julián Quintana, destacó la importancia de estas alertas internacionales para ampliar el alcance de la búsqueda.

El cuerpo de Valeria Afanador
El cuerpo de Valeria Afanador fue hallado por un campesino en el río Frío, donde las autoridades ya habían llevado a cabo múltiples búsquedas - crédito @anibalgaviria/X y Google Maps

Mientras avanzaban las labores de rastreo, las autoridades y los investigadores privados de la familia descartaron la posibilidad de un accidente. El padre de Valeria afirmó que a su hija no le gustaba el agua y que no solía alejarse de las zonas seguras sin compañía. Además, la menor requería cuidados especiales y era considerada indefensa por sus padres. Quintana, tras visitar el lugar, señaló la ausencia de objetos personales de Valeria en la escena, como sus moños y su saco azul, lo que reforzó la hipótesis de que la niña no pudo abandonar el área por sus propios medios. Estos elementos llevaron a que, el 25 de agosto, el caso se considerara oficialmente como una presunta desaparición forzada.

El hallazgo del cuerpo de Valeria, confirmado por el gobernador Jorge Emilio Rey, añadió nuevas interrogantes. El funcionario expresó que resultaba poco probable que el cuerpo hubiera permanecido en el lugar desde el día de la desaparición, sugiriendo que pudo haber sido colocado allí recientemente. Mientras la Fiscalía y Medicina Legal preparan los primeros informes forenses, el gobernador aseguró que el caso no quedará impune.

La investigación ha estado marcada por la controversia y la crítica hacia el manejo de la escena del crimen. La familia y su abogado manifestaron su inconformidad con la actuación del colegio y su rectora. Tras la desaparición, el área por donde se presume que Valeria salió fue modificada: se rellenó el hueco con piedra y cemento y se reforzó la reja, lo que, según Quintana, perjudicó la investigación al alterar la escena del delito. El abogado subrayó que preservar el lugar es fundamental en estos casos y lamentó que no se hubiera respetado este principio.

Tras conocerse el hallazgo del
Tras conocerse el hallazgo del cuerpo de la menor en zona rural de Cajicá, las redes sociales se volcaron exigiendo justicia - crédito redes sociales/X

A la polémica se sumaron las declaraciones de la rectora del colegio, que en una reunión de padres sugirió la existencia de un enemigo, un extrabajador que podría estar implicado en el caso. Esta afirmación, que no había sido comunicada previamente a las autoridades, generó inquietud y fue registrada en video. Posteriormente, la rectora aclaró que sus palabras habían sido malinterpretadas y que hacía referencia a una hipótesis de la Fiscalía, negando la existencia de un enemigo y denunciando supuestos actos de acoso hacia ella y las directivas de la institución.

Hipótesis, investigación y pasos a seguir

En la actualidad, la investigación continúa bajo la hipótesis de desaparición forzada. Los investigadores esperan los resultados de los análisis forenses y examinan nuevos elementos, como un dibujo realizado por Valeria que muestra tres rostros, nubes y una canoa con una persona. Se intenta determinar si este dibujo guarda relación con su desaparición y muerte.

Mientras la familia y la sociedad esperan respuestas, el abogado Julián Quintana ha señalado que solo se pronunciará públicamente cuando disponga de todos los detalles del caso, reflejando la cautela y la expectativa que rodean la resolución de este trágico suceso.