Qué puede hacer en caso de inhalar fosfina, el gas tóxico detrás de la tragedia relacionada con una familia en San Andrés

El fallecimiento de una familia en un hotel ha puesto en evidencia los peligros de la exposición a este compuesto, utilizado como fumigante, y la necesidad de actuar rápidamente ante síntomas de intoxicación

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La intoxicación por fosfina en
La intoxicación por fosfina en San Andrés pone en alerta sobre el uso de pesticidas tóxicos - crédito www.camioneros-ba.org.ar

El fallecimiento de una familia de turistas en un hotel de San Andrés ha puesto en el centro de la atención pública los riesgos asociados a la intoxicación por fosfina, un gas empleado en fumigaciones y reconocido por su alta toxicidad.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos calificó este tipo de intoxicación como un fenómeno poco frecuente, pero de consecuencias devastadoras, lo que ha motivado una investigación sobre el uso de este químico y las posibles responsabilidades en el caso.

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La fosfina (PH₃) es un gas incoloro, inflamable y extremadamente tóxico, utilizado principalmente como insecticida y fumigante en silos de granos.

Su eficacia radica en la capacidad de eliminar plagas incluso en concentraciones bajas, pero su manipulación exige protocolos de seguridad rigurosos.

Expertos advierten sobre la alta
Expertos advierten sobre la alta toxicidad de la fosfina y la ausencia de antídoto específico- crédito www.wikiwand.com

La Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades describe su olor como desagradable, similar al del ajo o pescado en descomposición, una característica que coincide con el “olor particular” reportado por la familia afectada antes de su deceso en el Hotel Portobelo.

El compuesto responsable de liberar fosfina es el fosfuro de aluminio (AlP), ampliamente utilizado en países en desarrollo por su bajo costo, efectividad y la ausencia de residuos tóxicos. La intoxicación humana suele producirse por ingestión de AlP, aunque también puede ocurrir por inhalación —como en el caso de San Andrés— o, en raras ocasiones, por absorción cutánea.

Tras la ingestión, el AlP reacciona con el ácido clorhídrico del estómago, liberando gas fosfina, que se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal.

El mecanismo tóxico de la fosfina afecta de manera sistémica al corazón, pulmones, riñones e hígado. Entre los efectos más graves se encuentran arritmias cardíacas severas, shock intratable, acidosis y edema pulmonar.

La tragedia en San Andrés
La tragedia en San Andrés impulsa el debate sobre la regulación y capacitación en el uso de fumigantes - crédito Colprensa/Redes Sociales

Además de su acción corrosiva, la fosfina interfiere en la respiración celular al dañar las mitocondrias, inhibir la citocromo C oxidasa y generar radicales hidroxilo altamente reactivos. También se ha sugerido que la peroxidación lipídica contribuye a la lesión celular.

Las manifestaciones clínicas varían según la gravedad de la intoxicación. En casos leves, los síntomas más comunes incluyen náuseas, vómitos repetidos, diarrea, cefalea, malestar o dolor abdominal y taquicardia, con una recuperación habitual. En situaciones moderadas o graves, los signos iniciales afectan los sistemas gastrointestinal, cardiovascular, respiratorio y nervioso, y pueden evolucionar hacia insuficiencia hepática y renal, así como coagulación intravascular diseminada. La aparición de los síntomas suele ser rápida, presentándose en cuestión de minutos tras la exposición.

El diagnóstico de intoxicación por AlP se fundamenta principalmente en la sospecha clínica y en los antecedentes proporcionados por el paciente o sus acompañantes. Es esencial distinguir las “tabletas de arroz” de AlP de otras elaboradas con productos herbales, ya que el abordaje terapéutico difiere.

Una prueba sencilla y eficaz para confirmar la presencia de fosfina consiste en utilizar papel impregnado con nitrato de plata en el contenido gástrico o en el aliento; si hay fosfina, el papel se torna negro por la formación de fosfato de plata. Métodos adicionales incluyen el uso de papel de acetato de plomo y solución de molibdato de amonio para confirmar y diferenciar de otras sustancias.

El análisis químico de fosfina en sangre u orina no se recomienda, ya que el gas se oxida rápidamente. La cromatografía de gases con detector de nitrógeno-fósforo es la prueba más específica y sensible, utilizada principalmente en muestras recogidas durante la autopsia.

Imagen de referencia. La exposición
Imagen de referencia. La exposición a fosfina puede causar daños severos en órganos vitales y ser letal en minutos - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Ante la sospecha o confirmación de intoxicación por fosfina, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos enfatiza la importancia de actuar con inmediatez, dada la alta toxicidad y la rapidez de acción del gas.

Recomienda buscar atención médica de emergencia sin demora, ya que no existe un antídoto específico y la intervención temprana puede ser determinante. Se aconseja alejarse de la fuente de exposición en cuanto se perciba un olor inusual o se sospeche de fumigación, y solicitar asistencia o un cambio de ubicación seguro. La inhalación de fosfina puede resultar fatal en poco tiempo.

Al llegar al centro médico, es fundamental informar al personal sanitario sobre la posible exposición, detallando las circunstancias, como la ingestión de pesticidas o la inhalación de gases en áreas tratadas.

El tratamiento se basa en el soporte vital, con medidas orientadas a mantener las funciones corporales, tratar los síntomas y estabilizar al paciente. Esto puede incluir reanimación, monitorización intensiva y terapias específicas para problemas cardíacos, pulmonares, renales o hepáticos.

La automedicación está desaconsejada, ya que la complejidad de la intoxicación y la ausencia de un antídoto hacen que cualquier intento de tratamiento sin supervisión médica pueda agravar la situación.

La manipulación de sustancias como el fosfuro de aluminio, que libera fosfina, debe quedar exclusivamente en manos de profesionales capacitados y bajo estrictas normas de seguridad.

La tragedia ocurrida en San Andrés subraya la necesidad de reforzar los controles y la capacitación en el uso de estos compuestos, así como la importancia de la respuesta rápida ante cualquier sospecha de intoxicación.