Joven colombiana resultó con fuertes quemaduras mientras trabajaba como bartender en Estados Unidos: le cayó un líquido en el cabello

Manuela Vergara Salazar, de 27 años, permanece ingresada en un hospital de Nueva York a la espera de dos cirugías reconstructivas tras el incidente ocurrido en la madrugada del 23 de agosto

Guardar
Un espectáculo con fuego en
Un espectáculo con fuego en un bar de Queens dejó a la colombiana Manuela Vergara Salazar con graves quemaduras y hospitalizada tras un incidente que investiga la policía de Nueva York - crédito imagen ilustrativa Infobae

Hay preocupación en la ciudad de Armenia, Quindío, después de que se conociera el caso de Manuela Vergara Salazar, una joven colombiana de 27 años que resultó gravemente herida mientras trabajaba en un establecimiento de la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos.

Según información conocida por el diario El País de Cali, el hecho ocurrió en la madrugada del sábado 23 agosto, cuando Vergara cumplía con su jornada laboral en medio de un espectáculo que incluía el uso de sustancias inflamables y un show de fuego.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Según el testimonio brindado al mencionado medio por parte de Gustavo Urrea, abuelo de la joven y residente en la ciudad de Armenia, los hechos ocurrieron mientras Manuela trabajaba como bartender en el bar La Oficina, en Roosevelt Avenue, en el barrio de Queens.

Durante la realización de un espectáculo con fuego dentro del establecimiento, “la niña dice que estaba manipulando licor cuando ella sintió que le cayó un líquido en el cabello y la gente comenzó a correr, nadie la auxiliaba”, relató Urrea.

La joven colombiana Manuela Vergara
La joven colombiana Manuela Vergara Salazar sufrió quemaduras de segundo y tercer grado durante su turno como bartender en Nueva York - crédito red social X

La rápida propagación de las llamas provocó una situación de alarma entre quienes se encontraban presentes. Solo la intervención de un conocido permitió sofocar el fuego que alcanzó a Manuela.

Además, la familia de la joven denuncia que, una vez ocurrido el incidente, los propietarios del establecimiento nos solicitaron ayuda a los servicios de emergencia, sino que fue ocultada y llevada a un centro médico por cuenta propia.

“Cuando sucedió, no llamaron una ambulancia, a ella la sacaron por la puerta de atrás y la llevaron en un carro”, explicó su abuelo, agregando que la persona encargada del transporte le aconsejó a la víctima: “a ella le convenía quedarse callada”, en referencia a lo ocurrido.

Tras ser trasladada de urgencia, Manuela fue atendida primero en el Hospital Elmhurst y más tarde transferida al Hospital Cornell, donde permanece bajo observación médica.

El accidente que marcó la
El accidente que marcó la vida de Manuela Vergara Salazar en Queens destapó presuntas irregularidades en un bar donde los shows de fuego serían ilegales, según autoridades estadounidenses - crédito Miguel Rajmil/EFE

Los especialistas informaron que las lesiones corresponden a quemaduras de segundo y tercer grado, y estiman que el proceso de recuperación podría durar más de un mes.

Su abuelo detalló que su nieta está a la espera de recibir dos cirugías reconstructivas y, aunque permanece consciente, es sometida por momentos a sedación y alimentación asistida por sonda. Este proceso ha afectado considerablemente su salud: “en estos tres días ya bajó 4 kilos de peso”, puntualizó Urrea.

El entorno de Manuela en Estados Unidos incluye a su madre, su hijo menor de dos años, su hermana y una tía, con quienes reside desde que emigró hace año y medio escapando de la situación económica en Colombia. Antes de su viaje, la joven se formó como enfermera jefe en Armenia, desempeñándose en hospitales de la región y forjando vínculos que aún hoy perduran.

Por el momento, las autoridades continúan investigando el caso. El Departamento de Policía de Nueva York, según la familia, ha señalado que “ese tipo de espectáculos de fuego son ilegales en ese país”.

En paralelo, expresaron su intención de iniciar acciones legales para establecer posibles negligencias del bar donde ocurrieron los hechos. “Estamos devastados por afrontar una situación como estas con la niña”, expresó el señor Gustavo.

Entretanto, Sara Rodas Salazar, hermana de la joven, denunció un presunto acto ilegal por parte de los dueños del establecimiento. Según informó en diálogo con amNewYork, uno de los gerentes habría pedido vía telefónica que se eliminara el material de las cámaras de seguridad.

“Mi hermana lo escuchó decir que estaba llamando a todos los gerentes de los bares y les pedía: ‘Borra todos los videos, no quiero que haya evidencia de esto’. Mi hermana estaba atrás, obviamente en shock, sin saber qué hacer”, señaló la familiar.