General Erik Rodríguez afirmó que en El Plateado, Cauca, la mayoría de la población depende de cultivos de coca, lo que limita la acción militar

Ante la compleja realidad social y económica de El Plateado, donde la mayoría depende de la hoja de coca, el Ejército ha suspendido la erradicación forzosa y enfoca sus operaciones en la destrucción de laboratorios de procesamiento de cocaína para afectar las estructuras del narcotráfico

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General Erik Rodríguez, comandante encargado
General Erik Rodríguez, comandante encargado del Ejército Nacional, explica los cambios en la política contra cultivos ilícitos - crédito Ejército Nacional

En regiones como El Plateado, en el departamento del Cauca, la situación adquiere matices complejos.

El general Erik Rodríguez, comandante encargado del Ejército Nacional de Colombia, describió el contexto de la zona, donde “el 90 % de la población vive de la coca, entonces nuestros soldados terminan caminando efectivamente entre los cocales porque no podemos destruirlos”.

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En Colombia, la erradicación de cultivos ilícitos se encuentra actualmente suspendida, según confirmó el general Rodríguez, quien detalló que existen cerca de 300.000 hectáreas sembradas con hoja de coca en el país.

Esta decisión responde a una directriz presidencial que, en palabras del general, busca evitar afectar a los campesinos involucrados en la cadena del narcotráfico.

La política pública del Gobierno, en este momento, se orienta hacia la sustitución voluntaria de cultivos, dejando de lado la erradicación forzosa que durante años marcó la estrategia antidrogas en el territorio nacional.

Cultivos de hoja de coca
Cultivos de hoja de coca en el corregimiento de El Plateado, Cauca, donde la mayoría de la población depende económicamente de esta actividad ilícita - crédito red social X

El general Rodríguez explicó en una entrevista a Semana que la instrucción presidencial es clara: no intervenir directamente los cultivos de coca para no perjudicar a las comunidades rurales que dependen de ellos.

“El presidente, dentro de la autonomía que tiene para dirigir esta política pública, ordena no afectar al campesino en esta cadena de narcotráfico”, afirmó, subrayando el giro en la estrategia estatal frente a la problemática de los cultivos ilícitos.

La magnitud del fenómeno resulta evidente al considerar la cifra de 300.000 hectáreas dedicadas al cultivo de hoja de coca, una extensión que representa un desafío logístico y social para las autoridades. El general Rodríguez enfatizó que, en la actualidad, “no estamos erradicando, no hay una orden para hacer la erradicación.

No obstante, el avance militar en el cañón del Micay ha significado un retroceso para la estructura criminal conocida como Carlos Patiño, liderada por alias Iván Mordisco, que opera en la región de El Plateado.

Los resultados operativos presentados por el general Rodríguez reflejan la intensidad de las acciones contra la infraestructura del narcotráfico. Hasta la fecha, las fuerzas militares han destruido cerca de 48 toneladas de clorhidrato de cocaína, una cantidad significativa que impacta directamente en las finanzas de las organizaciones criminales.

Además, se han incautado más de 45.570 galones (172.500 litros) de cocaína en proceso, 158.000 galones (598.100 litros) de insumos líquidos y 317.000 kilogramos de insumos sólidos empleados en la producción de estupefacientes.

En el ámbito de la infraestructura, se han destruido 89 laboratorios de clorhidrato de cocaína y 1.177 laboratorios de pasta base en todo el país, cifras que evidencian la magnitud de la ofensiva contra los centros de procesamiento.

se han incautado más de
se han incautado más de 45.570 galones (172.500 litros) de cocaína en proceso, 158.000 galones (598.100 litros) de insumos líquidos y 317.000 kilogramos de insumos sólidos - crédito Armanda

El general Rodríguez puntualizó que no dispone del dato exacto de laboratorios destruidos en El Plateado, pero subrayó que estos resultados corresponden a la labor desplegada en el territorio nacional.

La destrucción de laboratorios representa un golpe estratégico, ya que interrumpe la cadena de valor del narcotráfico y dificulta la conversión de la hoja de coca en cocaína lista para la exportación.

Producción, incautación y consumo de cocaína alcanzan máximos históricos en 2023

La producción, incautación y consumo de cocaína alcanzaron niveles récord en 2023, según el Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd).

La producción global llegó a 3.708 toneladas de droga pura, un aumento del 34 % respecto a 2022 y diez veces más que hace una década. Este crecimiento se atribuye en gran parte al aumento de los cultivos de hoja de coca en Colombia, que registró 253.000 hectáreas, equivalentes a dos tercios del total mundial.

Colombia produjo aproximadamente 2.600 toneladas de cocaína, un 53 % más que el año anterior, con un foco especial en el suroeste del país, donde operan disidencias de las Farc que controlan territorios y negocios ilícitos.

Tabla del Informe Mundial sobre
Tabla del Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la Onudd, que confirma que Colombia registró 253.000 hectáreas de cultivos de coca en 2023, más de dos tercios del total global - crédito Onudd

Paralelamente, las incautaciones globales llegaron a 2.275 toneladas, reflejando tanto el incremento en el tráfico como la mejora en las operaciones de interdicción.

En Colombia, se decomisaron más de 845 toneladas de cocaína y pasta base, así como grandes cantidades de precursores químicos como acetona, ácido clorhídrico y permanganato de potasio, esenciales para la producción.

El informe destaca que las organizaciones criminales en Colombia, como las Farc-EP y las AUC, combinan el narcotráfico con control territorial y actividades legales, imponiendo normas y tributos dentro de sus zonas de influencia.

Aunque la eliminación de líderes ha reducido ataques insurgentes, no ha debilitado la capacidad operativa de estos grupos, evidenciando la complejidad del fenómeno y los desafíos para las políticas de seguridad. Además, el consumo mundial de cocaína creció a 25 millones de usuarios, frente a 17 millones hace diez años.