‘Papá demonio’, el tatuador que modificó el 90% de su cuerpo: esta es la millonada que se gastó en la transformación

Larry Botello afirmó que desde que era niño soñaba con ser diferente a los demás, pero también aprovechó para aconsejar a las personas que tienen pensado modificar su apariencia

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Botello se ha consolidado como
Botello se ha consolidado como un tatuador exitoso en Bogotá - crédito @raidenkraneo_dos_caras/Instagram

A diferencia de lo que se registraba en el siglo XX, los tatuajes han dejado de ser un aspecto estigmatizante, llegando al punto de que el 38% de la población mundial tiene al menos un tatuaje; esto no es diferente en Colombia, en donde de acuerdo con una encuesta realizada por Cifras y Conceptos, el 47% de los colombianos menores de 24 años tiene tatuajes.

Esta tendencia también ha llegado a límites extremos en algunos casos, puesto que el gusto por los tatuajes también se trasladó en algunas personas por el agrado por modificaciones físicas. Un caso de esta índole se registra en Colombia, en donde un tatuador tomó la decisión de cambiar el 90% de su cuerpo.

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Se trata de Larry Botello, que es conocido en el contexto de los tatuajes como “Padre demonio”, un bogotano de 26 años que ha llevado al límite su pasión por las modificaciones corporales.

En diálogo con Daily Mail, el capitalino indicó que su amor por los tatuajes comenzó a los 12 años, llegando al punto de que tenía gran parte de su cuerpo cubierto de tinta a los 17, provocando que tomara la decisión de comenzar a modificar su cuerpo, comenzando con un cambio drástico en su lengua.

Botello está casado y tiene
Botello está casado y tiene una hija - crédito @raidenkraneo_dos_caras/Instagram

Nueve años después de esa modificación, Botello tiene más de 28 implantes subdermicos, lo que incluye cuernos y alteraciones en su nariz; sin embargo, el bogotano destaca que esto no le impide tener una vida “normal”, ya que es padre de familia y está casado desde hace varios años.

Junto a su pareja, su hija y su perro Thanos, el tatuador lleva una vida cotidiana en Bogotá, y lejos de ser juzgado por su físico, recibe elogios por parte de los amigos de su pequeña.

Mi hija no sufre de acoso, tal vez al contrario, los otros niños admiran que mi hija tenga un padre diferente porque soy artista”, expresó.

Con el pasar de los años, Larry ha dejado de contar la cantidad de tatuajes que tiene, ya que ha cubierto varios de los diseños que se realizó cuando era niño por nuevas capas de tinta; además, se ha sometido a la pigmentación de sus ojos, escarificaciones y expansiones que provocaron que sea irreconocible para las personas que lo conocieron en su niñez.

En el contexto de los
En el contexto de los tatuajes lo conocen como 'Papá demonio' - crédito @raidenkraneo_dos_caras/Instagram

Al hablar de sus cambios, el bogotano aseguró que el más extremo fue cortarse la nariz, lo que describió como “la modificación más dolorosa fue el corte de nariz, porque la anestesia no funciona bien allí”.

Larry Botello también habló del precio de sus modificaciones, mencionando que tener pasión por este tipo de procedimientos también es algo costoso, ya que estima que ha invertido más de 90 millones de pesos en los últimos años.

“Es una cifra muy significativa que he gastado en tatuajes”, indicó Botello, que aseguró que estos cambios también lo han beneficiado, puesto que le han permitido hacerse un nombre en la industria del tatuaje, permitiendo que tenga más clientes o que lo llamen para asistir a eventos.

“Siempre he generado un buen ingreso y las modificaciones corporales me han hecho ganar mucho dinero. En las redes sociales veo malos comentarios, pero eso no me afecta”, aseguró.

El bogotano comenzó a modificarse
El bogotano comenzó a modificarse a los 17 años - crédito @raidenkraneo_dos_caras/Instagram

Sobre los aspectos negativos, reveló que hay personas que lo llaman “demonio” o “hijo de satanás”, pero que ha aprendido a adaptarse a estos señalamientos, principalmente porque él está contento de ser “diferente”.

“Es algo que no me afecta porque me gusta que me vean como un ser oscuro. Siempre quise ser diferente, tanto por fuera como por dentro”.

Botello aconsejó a las personas que tienen pensado modificar su cuerpo, recomendando tomar la decisión después de pensarlo con madurez, ya que indicó que se trata de un estilo de vida que no es para todo el mundo.

Hay muchos seres humanos que disfrazan su maldad con una cara bonita. Pienso que al revés. Prefiero tener una cara de diablo y tener mucha luz dentro de mí para hacer cosas buenas y ser un buen ser humano. Puede que quieras ser diferente, pero no te lo tomes a la ligera, ya que la modificación corporal es algo muy extremo, algo para toda la vida y no hay vuelta atrás”.