No hay ningún veto de Estados Unidos a la compra de aviones suecos por parte de Colombia, aclaró la empresa Saab

Un ejecutivo de la empresa sueca fabricante de aviones aseguró que no es cierto que sus cazabombarderos tengan vetos, tal como lo dijo una publicación especializada en defensa y análisis militar

Guardar
El avión de combate Gripen
El avión de combate Gripen fue diseñado por Saab para contrarrestar y vencer las amenazas más avanzadas del espacio de batalla moderno, según lo que aparece en el catálogo de su página web - crédito Saab / sitio web y Pixabay

La cuenta especializada en temas militares SA Defensa (@SA_Defensa) publicó en X que Estados Unidos “vetará oficialmente la venta del motor General ElectricF414-GE-39E”, uno de los componentes de los aviones de combate JAS Gripen E/F, fabricados por la empresa de defensa y aviación sueca Saab.

Esa información provocó la respuesta de uno de los directivos de Saab para JAS Gripen, que afirmó de manera tajante que no existe tal veto por parte de Estados Unidos a Colombia.

Richard Smith, subdirector de Marketing y Ventas para Gripen en Saab, respondió ese mismo día a la publicación de la cuenta especializada en noticias sobre defensa y análisis militar en el mundo, también desde su cuenta en X.

“Normalmente no comento sobre este tipo de publicaciones; sin embargo, esta publicación y la información en ella no son precisas ni veraces. Está engañando al lector. Todas las licencias y permisos pertinentes están en regla. El Gripen E, junto con el paquete logístico e industrial, es la opción perfecta para Colombia”, fue el mensaje que dejó en respuesta directa al mensaje.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.

Además de esta afirmación, otro medio especializado (infodefensa.com), aseguró de entrada que Estados Unidos le impuso a Colombia un veto para el suministro de servicios y sistemas de defensa.

Esta fue la respuesta de
Esta fue la respuesta de Richard Smith, subdirector de Marketing y Ventas para Gripen en Saab - crédito @SA_Defensa/ y @RichJBsmith/X

Dicha afirmación se publicó el lunes 27 de enero de 2025, pero todo cambió en la nota del martes 25 de febrero, es decir, casi un mes después, y en dicha ocasión se dijo que la nación norteamericana bloquearía en primera medida el uso del motor General Electric F414G.

Este motor es uno de los componentes que se fabrican en EE.UU., y afectaría en el caso de Colombia (y también a Perú) la compra de aviones de combate, que en el caso del gobierno del presidente Gustavo Petro, son los JAS 39 Gripen E/F, serán parte de los sucesores de la flota de aviones Kfir, y que en entrevista con El Tiempo, el ahora ministro de Defensa, el general en retiro Pedro Sánchez, confirmó que es un cambio inminente, el 22 de febrero de 2025.

Además de Smith, Viktor Wallström, vicepresidente senior y jefe del grupo de comunicaciones de Saab, también le salió a aclarar la situación, dejando en claro que no hay ningún veto, indicó W Radio.

“La adquisición de aviones de combate a menudo está rodeada de rumores. Saab cuenta desde hace muchos años con todas las licencias y permisos necesarios para Colombia y, por lo tanto, no hay ninguna razón para especular más sobre el tema. Tenemos una excelente relación con nuestros aliados estadounidenses y nuestra oferta de Gripen para Colombia sigue vigente. Estamos convencidos que el Gripen es el caza que mejor satisface las necesidades de Colombia”, explicó Källstrom.

El motor que generó la
El motor que generó la desinformación se fabrica en Estados Unidos, pero la empresa (Saab) que fabrica los aviones es de Suecia - crédito Saab / sitio web

Qué dijo el ministro de Defensa de Colombia sobre la compra y renovación de la flota aérea

La renovación de la flota aérea de Colombia está cada vez más cerca de concretarse. Según informó el general en retiro Pedro Sánchez, actual ministro de Defensa, el contrato para adquirir los nuevos aviones de combate que sustituirán a los antiguos Kfir será firmado por el presidente Gustavo Petro en los próximos meses.

Este anuncio, que se dio en diálogo con el periódico El Tiempo, marca un paso decisivo en la modernización de las Fuerzas Militares del país y busca garantizar la seguridad y soberanía nacional.

Sánchez explicó que esta inversión no es un lujo, sino una necesidad estratégica para el país. En sus palabras, “sería absurdo y criminal que alguien hiciera fuerza para que no se comprara algo que se necesita para proteger lo que es de él”. El ministro destacó también que la decisión final sobre la compra recaerá directamente en el presidente Petro, quien evaluará las necesidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y el contexto internacional antes de proceder con la firma del contrato.

El nuevo ministro de Defensa
El nuevo ministro de Defensa afirmó que la llegada de los nuevos aviones Kfir está próximo a realizarse - crédito Luisa González/Reuters e Infodefensa

Una inversión clave para la seguridad y la economía

El ministro Sánchez subrayó que la adquisición de los nuevos aviones no solo fortalecerá la capacidad defensiva de Colombia, sino que también tendrá un impacto positivo en la economía. El jefe de gabinete aseveró que la inversión en seguridad genera un entorno favorable para la producción económica, y a su vez incrementa los ingresos fiscales del país.

“Hay que crear ese círculo virtuoso: si usted invierte en seguridad, va a tener ambiente para producir en la economía. Y si produce economía, va a tener plata para impuestos”, afirmó Sánchez.

La flota de aviones Kfir, que ha servido durante décadas como uno de los pilares de la defensa aérea colombiana, se encuentra en un estado de obsolescencia, y esto hace que su reemplazo sea considerado como un prioridad. La compra de nuevas aeronaves permitirá a las Fuerzas Militares mantener la capacidad de proteger el territorio nacional frente a posibles amenazas externas, además de garantizar la soberanía del espacio aéreo colombiano.

El general en retiro Pedro Sánchez, quien asumió recientemente como ministro de Defensa, destacó que su gestión estará enfocada en cumplir con las necesidades estratégicas del país, dejando de lado cualquier inclinación política. “No soy petrista, ni uribista, ni santista”, declaró el hoy ministro, dejando claro que su prioridad será exclusivamente la seguridad nacional.