Cuando la no intervención deja de ser prudencia y se convierte en complicidad
¿Hasta dónde alcanza el no involucrarse cuando un régimen viola de manera sistemática y sostenida los derechos humanos de su propio pueblo?
De ser una nación líder en la defensa de los DDHH a ser cómplices de los opresores
Hace 62 años que el régimen castrista digita el día a día de los habitantes de la isla pero el presidente Alberto Fernández, ante los hechos de los últimos días, sostiene “Yo no sé lo que está pasando en Cuba”

Argentina ha elegido codearse con los regímenes opresores
Al no acompañar los pronunciamientos de la OEA y el Grupo de Contacto contra las elecciones fraudulentas en Venezuela, el gobierno de Alberto Fernández ha provocado que nuestro país se convierta en un actor cada día menos confiable en la región

La preocupante complicidad del Gobierno con la dictadura de Ortega
La gestión actual presenta una política exterior que, en vez de tutelar derechos fundamentales, nos convierte en blanqueadores de las dictaduras poniéndonos del lado de los opresores y lejos de la defensa de la libertad.

Ley de lobby: otro paso hacia una gestión transparente
La gestión de intereses debe ser regulada no por un decreto presidencial, sino por una ley del Congreso

El vaso a medio llenar
Debemos entender que la paridad por la que abogamos no se alcanzará con la mera atribución de puestos por un cupo (una política necesaria) ni con la sola promulgación de leyes

Una autonomía bien federal
Los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires podrán dirimir sus litigios o sus pleitos a través de un Poder Judicial propio, que debería actuar con mayor celeridad y asistir a las víctimas de una manera más personalizada

Un presupuesto federal, legítimo y responsable
Por primera vez en una década, los argentinos tendremos un presupuesto confiable, ajustado a las necesidades reales de nuestra sociedad y con amplio consenso

