36 horas en Cozumel, México

The New York Times: Edición Español

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Puede resultar sorprendente que Cozumel, la isla de 48 kilómetros de largo situada frente a la península mexicana de Yucatán, uno de los destinos de cruceros más concurridos del mundo, aún pueda sentirse agradablemente despejada, tranquila e incluso salvaje. Más allá de los muelles, a veces abarrotados, de la ciudad principal de San Miguel, se puede nadar entre rayas águila moteadas del tamaño de un auto, pasear por las dunas desiertas de la costa este y explorar ruinas mayas milenarias, que ahora dominan iguanas. Está surgiendo un esfuerzo por cambiar la cultura turística: los líderes de la isla están tratando de atraer a más huéspedes que se queden varias noches y, este año, el gobierno detuvo un proyecto para construir un cuarto muelle de cruceros en el arrecife de la costa oeste, tras las protestas de los ciudadanos. Mientras saboreas unos tacos de pescado fresco al atardecer, viendo cómo los cruceros desaparecen en el mar Caribe, puedes sentir lástima por los excursionistas que se pierden de una estancia más larga.

ITINERARIO

Viernes

4:30 p. m. | Métete en el agua

El clima, a menudo ideal, y el mar transparente hacen de Cozumel un centro ideal para eventos deportivos, como el triatlón Ironman, la carrera ciclista GFNY Cozumel y la carrera de natación Oceanman Cozumel. Métete en el agua donde entrenan los atletas en Playa Mantarrayas, una estrecha playa pública de rocas y arena en la costa oeste de la isla y en el extremo sur de San Miguel. Allí podrás nadar o bucear a lo largo de un recorrido de más de un kilómetro entre dos grandes muelles, protegido del tráfico marítimo y marcado con boyas a lo largo de varios cientos de metros. Flota a una profundidad de entre 3 y 7 metros sobre un fondo marino salpicado de abanicos de mar púrpuras y formaciones verdes con forma de urna. Si tienes suerte, compartirás el arrecife con una tortuga verde o una enorme raya águila moteada que se desliza con elegancia.

6 p. m. | Tome un cóctel al atardecer

La costa oeste tiene un mar tranquilo, atardeceres y, a lo largo del paseo marítimo de San Miguel, restaurantes y bares con impresionantes vistas, como Jeanie's (que tiene un muelle desde el que se puede practicar snorkel) y Aquí + Ahora. También es un lugar donde puedes presenciar, con asombro u horror, las idas y venidas de los cruceros más grandes del mundo mientras disfrutas de un magnífico cóctel de mezcal (cerca de 200 pesos, o 10 dólares) en la terraza del Jungle by Tikila, justo al norte de la terminal internacional de cruceros. Contempla los imponentes barcos, más largos que una manzana de Nueva York, incluido el más grande del mundo, el Icon of the Seas de Royal Caribbean, con 20 cubiertas. Las sirenas de los barcos suenan al atardecer antes de zarpar en aparente silencio hacia el horizonte azul.

7:30 p. m. | Prueba una pizza de pez león

En una isla mexicana, los tacos y los mariscos son el sustento perfecto. En la ciudad, puedes encontrar deliciosos tacos de pescado con tortillas de maíz en la Cervecería KUSAM, tacos de coliflor rebozada y frita en el restaurante vegano Sol de Maple y pescado a la parrilla en Azul Madera. Para disfrutar de una excepcional pizza al horno de leña con pez león (una especie invasora), alcaparras y chiles secos (295 pesos), dirígete a Cervecería Punta Sur. Este bar de barrio y pizzería, que inauguraron en 2017 un empresario mexicano y su esposa estadounidense, es pionero en la elaboración de cerveza artesanal en la isla, con una selección rotativa de cervezas elaboradas por la pareja con agua filtrada de un pozo del local (pinta, cerca de 100 pesos).

9 p. m. | Recorre un mercado nocturno

Cozumel es bastante tranquila en cuanto a vida nocturna (a menos que sea carnaval, en febrero o marzo). Evita las bandas estadounidenses de pop y rock en los bares de la plaza pública frente a la terminal del ferry; en su lugar, camina hasta el parque Benito Juárez, situado junto a ella, y apoya a los artesanos locales en el mercado nocturno de artesanías (de 5 a 10 p. m., de viernes a domingo). Prueba el pastel de queso con caramelo derretido (80 pesos) en la mesa de Valentine, atendida por la repostera Valentina Arceo y su madre, Azalia Canul. Y echa un vistazo a Fusión-Arte, donde Arianne Garduño vende sus imanes de resina de cristal transparente con conchas marinas incrustadas (100 pesos) y su esposo, el escultor Josué Estrada, exhibe piezas de fibra de vidrio y resina de poliéster con forma de calaveras y tiburones (de 500 a 2500 pesos). Entre sus obras de arte públicas se encuentran las golondrinas gigantes situadas frente a la entrada del ferry.

Sábado

9 a. m. | Un paseo histórico

Cozumel fue el lugar donde se celebró la primera misa católica documentada en México en 1518, cuando el conquistador Juan de Grijalva exploró la isla para los españoles. Es el lugar al que Abraham Lincoln quería trasladar a los esclavos liberados en un intento fallido de comprar la isla en 1861. Y fue un importante punto de exportación de la resina de los árboles de Yucatán, el ingrediente principal del chicle de William Wrigley a principios del siglo XX, una industria próspera que llevó a la construcción de los primeros hoteles de Cozumel. Todo esto y mucho más se expone en español e inglés en el interesante Museo de Cozumel, en San Miguel, donde con facilidad puedes pasar una hora aprendiendo sobre la cultura maya que floreció en la isla antes de la llegada de los españoles y cómo sobrevive hoy en día. Entrada: 220 pesos.

11:00 a. m. | Excursión a un templo

En el interior de la parte norte de la isla, a media hora en coche del museo, se encuentra San Gervasio, el yacimiento arqueológico maya más importante de Cozumel. Se cree que la extensa ciudad antigua era un importante lugar de peregrinación para los mayas, que remaban en canoas desde Yucatán para rendir homenaje a la diosa de la fertilidad, Ixchel. El yacimiento está salpicado de ruinas de templos, viviendas, caminos y una plaza central, construidos en su mayor parte hace casi un milenio. Evita los grupos de turistas que se congregan en la plaza y camina 20 minutos hacia el oeste por un sendero selvático parcialmente sombreado hasta la estructura más alta que se conserva (la "R" en el mapa del yacimiento), una pirámide de unos tres pisos. Un paseo de 15 minutos hacia el norte desde allí te llevará a otra zona apartada, donde las iguanas toman el sol en las cornisas de una ruina en forma de espiral (letra "I" en el mapa). Entrada: 280 pesos.

13:00 h | Degusta platos tradicionales

Para disfrutar de un almuerzo típico de la isla, busca La Estrella en una callejuela de San Miguel. Atraviesa un pasillo decorado con murales que lleva a una variedad de áreas de estar con sillas de plástico y luces fluorescentes, y pide la especialidad de la casa, el pan de cazón. Se trata de un pastel de tortilla frita con varias capas relleno de pez ballesta y frijoles y cubierto con salsa de tomate. Prueba también las tostadas con ceviche de caracol, que probablemente habrá picado en el momento el propietario, Daniel Cárdenas, quien abrió el restaurante con su madre en 1993. Acompaña la comida con unas micheladas picantes, vasos de cerveza con sal en el borde del vaso. Almuerzo para dos personas, unos 430 pesos.

3 p. m. | Respira el aire salado

Toma un taxi durante media hora hacia el este, lejos de los puertos y los complejos turísticos, y da un paseo por el lado salvaje. Bájate en el único hotel, Ventanas al Mar, que, si no está totalmente lleno, puede que tenga bicicletas para alquilar (400 pesos al día). Pedalea o pasea hacia el norte, en dirección a Playa Punta Morena, a través de un amplio camino flanqueado por un mar de olas azules ondulantes y un frondoso bosque de manglares color esmeralda. Coconuts, una cabaña en lo alto de un acantilado con sabroso guacamole y rock de los 80, tiene un loro verde que cuida el bar. En raras ocasiones, el viento sopla desde el oeste y el agua del este se encuentra en calma. En esos días, el aislado tramo entre Playa Chen Río y Coconuts ofrece una vista clara de los arrecifes de coral a 6-9 metros de profundidad.

5:30 p. m. | Compra plata

Al atardecer, de vuelta en el lado oeste, las multitudes se han dispersado y el paseo marítimo de la avenida Rafael E. Melgar y la ciudad son ideales para pasear. Haz una parada en Los Cinco Soles, un mercado techado de estilo rústico español donde se venden artesanías mexicanas, como platos de cerámica con coloridos motivos florales del estado de Guanajuato (alrededor de 400 pesos cada uno) y figuras de arcilla de iguanas y tortugas marinas fabricadas en el estado de Jalisco (alrededor de 380 pesos). Camina unas cuantas cuadras hasta Sergio's Silver From Taxco, donde Sergio Hernández y sus familiares llevan 30 años fabricando y vendiendo joyas como los aretes del calendario maya (1560 pesos). Aprendió el oficio en el taller de plata que su padre y su abuelo tenían en Taxco, una ciudad del estado de Guerrero famosa por su producción de plata.

8 p. m. | Saborea platillos italianos con pescado

El chef suizo Guido Villiger abrió un restaurante en el paseo marítimo de Cozumel en 1978, y Guido's sigue atrayendo a multitudes con mariscos frescos, meseros atentos y bebidas memorables. Los comensales se acomodan en un romántico patio ajardinado decorado con llamativas pinturas y música suave. No te pierdas el carpaccio de pescado local (265 pesos), acompañado de pan de ajo inflado (160 pesos). Disfruta del pescado calabrese salteado en un sartén de hierro fundido con aceitunas negras y alcaparras (460 pesos), así como del helado de temporada, suave como la seda (75 pesos). En cuanto a las bebidas, querrás volver solo por la refrescante sangría llena de fruta (media jarra, 275 pesos) y la ginebra mexicana con tónica casera (225 pesos). Solo se admiten clientes sin reservación.

Domingo

9 a. m. | Deléitate con unos chilaquiles

Una de las delicias del desayuno mexicano son los chilaquiles: tortillas fritas bañadas en salsa de chile rojo o verde. Mucuy Jugos & Breakfast, un local luminoso y espacioso en un edificio centenario que abrió una joven pareja mexicana en 2023, adereza sus chilaquiles con crema fresca, queso cotija, cebolla, rábano y cilantro. Se sirven como acompañamiento en un paquete de desayuno que incluye huevos, frijoles refritos, jugo fresco y café (160 pesos). Mejor aún, disfrútalos dentro de la Torta Chill Akil (150 pesos), un sándwich con totopos, pollo a la parrilla, queso Gouda fundido, crema, cebolla encurtida, cilantro y aguacate. Si las mesas están llenas y tienes hambre, toma un taxi hasta los tradicionales lugares de desayuno mexicano Restaurante El Cedral o El Rincón de Addy, ambas opciones excelentes y económicas.

11 a. m. | Disfruta de una vista de 180 grados

Gran parte de la costa de Cozumel está rodeada de rocas calizas kársticas y arrecifes de coral, pero hay tramos de arena en su decena de clubes de playa. Varios se encuentran en el suroeste, repartidos entre los extensos complejos turísticos. Para disfrutar de unas vistas panorámicas impresionantes y un ambiente relajado, compra un pase diario de 20 dólares (que incluye camastro y sombrilla) en Playa Palancar, donde podrás tomar una copa de limonada helada en un camastro o en la terraza de arena bajo una sombrilla de paja. Camina unos cientos de metros hacia el sur, con dirección al cabo de manglares sin urbanizar, y practica snorkel en aguas que te llegarán hasta el pecho para ver estrellas de mar de color óxido.

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PARADAS IMPORTANTES

La avenida Rafael E. Melgar, en la ciudad principal de San Miguel, es ideal para pasear, tomar un cóctel y ver cómo el sol se funde con el horizonte acuático.

Las playas silvestres de la costa este, como Playa Chumul, se encuentran frente a un vasto bosque de manglares, por lo que el aire es salado y huele a madera secada al sol.

Playa Mantarrayas es una playa pública en el extremo sur de San Miguel donde los atletas y los buceadores se mezclan y disfrutan de una ruta de natación señalizada.

DÓNDE COMER

Jungle by Tikila es un pequeño restaurante frente al mar situado encima de un centro de buceo que ofrece vistas sensacionales de los cruceros, cócteles elaborados con maestría y tacos de pescado de primera calidad.

Sol de Maple es uno de los pocos restaurantes veganos de la isla, con sabrosos tacos de coliflor, enchiladas de chile verde y pastel de chocolate. No se sirve alcohol.

En La Estrella, los amigos pescadores del propietario traen las pescas del día para preparar ceviche, pasteles de pescado y tostadas en un menú económico.

Guido's es un restaurante suizo-italiano de lujo que sirve mariscos, pizza al horno de leña y pastas caseras.

Restaurante El Cedral es un restaurante de barrio abierto durante el día con un encantador jardín. Se sirve comida casera, como panquecitos de coco llamados queques.

El Rincón de Addy está escondido en un tranquilo patio trasero con una cocina abierta y mesas pintadas a mano, donde se sirven auténticos platillos mexicanos.

DÓNDE ALOJARSE

Ventanas al Mar es el único hotel de la costa este, con vistas al mar y a las dunas de arena. Sus 18 habitaciones están decoradas de forma única, muchas de ellas con balcón con vistas al mar, azulejos estampados y hamacas hechas a mano. Habitaciones a partir de 3800 pesos (unos 207 dólares).

Hotel B Unique es un elegante y moderno hotel boutique solo para adultos en la costa noroeste que ofrece yoga y tratamientos de spa, además de 27 habitaciones, la mayoría con vista al mar. Las habitaciones Ocean Front Grand tienen terrazas con hamacas. Habitaciones a partir de unos 180 dólares (los precios aquí, como en muchos otros hoteles, se anuncian en dólares estadounidenses). El Hotel B Cozumel, contiguo, da la bienvenida a familias.

Casa Mexicana se encuentra en el paseo marítimo de San Miguel, con un vestíbulo de varios pisos muy ventilado y vistas a los cruceros atracados en Punta Langosta. Dieciséis de las 88 habitaciones dan al mar. Habitaciones a partir de 142 dólares.

Para alquileres a corto plazo, la ciudad de San Miguel cuenta con numerosas casas y departamentos en tranquilas calles traseras.

Peces frente a la costa de Cozumel, México, en noviembre de 2025. (Tony Cenicola/The New York Times)

Un nadador en Playa Mantarrayas, una estrecha playa pública de rocas y arena en la costa oeste de Cozumel, México, en noviembre de 2025. (Tony Cenicola/The New York Times)