Un tribunal de apelaciones invalida los aranceles generalizados de Trump

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El fallo es un duro golpe para la política comercial del presidente Trump, pero los jueces dejaron los aranceles en vigor por ahora para dar tiempo a una probable apelación ante la Corte Suprema.

Un tribunal federal de apelaciones dictaminó el viernes que muchos de los aranceles más punitivos del presidente Donald Trump eran ilegales, lo que supone un importante revés para la agenda de Trump que podría socavar gravemente su principal fuente de influencia en una guerra comercial mundial en expansión.

La sentencia, dictada por el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Estados Unidos, confirmó la conclusión inicial de un tribunal inferior en mayo de que Trump no poseía autoridad ilimitada para imponer gravámenes a casi todas las importaciones a Estados Unidos. Pero los jueces de apelación retrasaron la aplicación de su orden hasta mediados de octubre, y permitieron que los aranceles siguieran en vigor para que el gobierno pudiera recurrir el caso ante la Corte Suprema.

El fallo adverso aún pone en duda el eje central de la estrategia comercial de Trump, que se basa en una ley de la década de 1970 para imponer aranceles generalizados a decenas de socios comerciales del país. Trump ha aprovechado esa ley --la Ley de Poderes Económicos para Emergencia Internacional o IEEPA, por su sigla en inglés-- para recaudar ingresos y presionar a otros países para que negocien acuerdos favorables. Normalmente, la ley se ha reservado para sanciones y embargos contra otras naciones.

La derrota resultó especialmente dolorosa después de que el gobierno de Trump dijera al tribunal el viernes que cualquier debilitamiento de sus poderes arancelarios podría desencadenar el caos económico. Horas antes del fallo, los principales asesores económicos del presidente mostraron especial preocupación por el destino de los acuerdos comerciales que Estados Unidos había alcanzado con otros gobiernos. Entre los acuerdos que citaron figuraba uno con la Unión Europea, que hizo concesiones favorables para eludir impuestos estadounidenses aún más elevados sobre sus mercancías.

El presidente, quien ha pasado meses insistiendo en que sus aranceles harían a Estados Unidos "rico de nuevo", ha invocado el espectro de la Gran Depresión si se restringe su capacidad de imponer gravámenes y si el país se ve obligado a devolver miles de millones de dólares en ingresos arancelarios.

En una publicación en las redes sociales tras la sentencia del viernes, Trump arremetió contra el tribunal y sus conclusiones, y pareció preparar un próximo recurso ante la Corte Suprema.

"Hoy, un Tribunal de Apelación Altamente Partidista ha dicho erróneamente que nuestros Aranceles deben eliminarse, pero saben que, al final, Estados Unidos de América ganará", escribió Trump. "Si estos Aranceles desaparecieran, sería un desastre total para el País".

La sentencia del tribunal de apelación afecta a un amplio conjunto de aranceles, algunos de los cuales se remontan al inicio de la presidencia de Trump. Incluyen algunos de sus aranceles más duros a China, Canadá y México, y sus llamados aranceles recíprocos, que Trump revisó posteriormente y empezó a cobrar este mes.

Para imponer los aranceles, Trump se apoyó en la IEEPA, una ley de emergencia económica de hace décadas que ni siquiera menciona la palabra arancel. El presidente invocó sus poderes para combatir lo que describió como un conjunto cada vez más amplio de amenazas, desde los persistentes déficits comerciales hasta el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos.

Sin la IEEPA, el presidente estaría limitado en los aranceles que podría aplicar, y en la forma y rapidez con que podrían imponerse. De lo contrario, podría tratar de promulgar aranceles con el apoyo del Congreso.

El gobierno no tiene ninguna garantía de éxito en la Corte Suprema. Muchos destacados juristas y académicos conservadores y libertarios han argumentado que los aranceles del presidente se emitieron ilegalmente.

Las pretensiones de Trump de un poder comercial aparentemente ilimitado han suscitado desafíos legales por parte de pequeñas empresas y estados, que dijeron verse perjudicados económicamente por impuestos sobre productos extranjeros que el presidente no tenía derecho a emitir. En mayo, un tribunal federal de comercio les dio la razón e invalidó muchos de los aranceles del presidente por considerar que la ley no le otorgaba una "autoridad ilimitada" para librar su guerra comercial mundial.

El gobierno de Trump recurrió rápidamente, y el tribunal permitió en un primer momento al presidente mantener sus aranceles mientras los jueces consideraban la legalidad de las acciones de Trump. En su fallo de 7-4, emitido a última hora del viernes, la mayoría del tribunal determinó por segunda vez que la amplitud de los aranceles que había impuesto el presidente era ilegal.

"Parece improbable que el Congreso pretendiera, al promulgar la IEEPA, apartarse de su práctica anterior y conceder al presidente una autoridad ilimitada para imponer aranceles", escribió la mayoría de los jueces en su sentencia, al citar la "magnitud" de los aranceles que Trump había establecido.

Jeffrey Schwab, director de litigios del Liberty Justice Center, que representaba a las pequeñas empresas que presentaron una de las demandas, dijo que la decisión subrayaba que el presidente "no tiene la autoridad en virtud de la IEEPA que afirma tener".

Ningún presidente antes de Trump había invocado la ley de emergencia económica para gravar las importaciones. Durante el primer mandato de Trump, sus propios asesores plantearon dudas sobre si la IEEPA, que suele utilizarse para imponer sanciones en el extranjero, podía utilizarse para imponer amplios aranceles.

Sin embargo, a su regreso a la Casa Blanca, Trump y sus asesores adoptaron una interpretación más amplia, y concluyeron que podía declararse una emergencia económica en respuesta a una amplia variedad de preocupaciones, incluido el déficit comercial. Llegaron a considerar la IEEPA como una herramienta que les permitiría "actuar con rapidez", dijo Ted Murphy, experto en comercio internacional del bufete de abogados Sidley Austin.

"El presidente puede hacer muchas cosas en el ámbito del comercio", dijo. "Lo fundamental de esta decisión es recordarle a todo el mundo que la facultad de fijar aranceles fue otorgada por la Constitución al Congreso".

Aunque Trump recurra ante la Corte Suprema y pierda, aún conserva importantes poderes arancelarios.

Las herramientas disponibles incluyen una disposición de la legislación comercial conocida como "Sección 232", que permite al presidente imponer aranceles relacionados con la seguridad nacional. Trump ha utilizado esta herramienta para imponer aranceles sobre los automóviles y el acero extranjeros, y proponer aranceles adicionales sobre los semiconductores, los productos farmacéuticos y otros productos.

Otras leyes comerciales permiten al presidente imponer aranceles más amplios durante un periodo de tiempo limitado. El artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974, por ejemplo, permite al presidente imponer aranceles de hasta el 15 por ciento a escala mundial durante un máximo de 150 días, y podría utilizarse como medida temporal. Otra disposición de dicha ley, conocida como Sección 301, otorga al presidente un amplio margen para imponer aranceles en respuesta a prácticas comerciales desleales, siempre que el gobierno lleve a cabo primero consultas y una investigación.

Jake Colvin, presidente del Consejo Nacional de Comercio Exterior, que representa a empresas que hacen negocios a escala internacional, dijo que la decisión de anular los aranceles debería servir "como llamada de atención para que el Congreso reclame su mandato constitucional de regular los aranceles". Calificó de "positiva" la decisión del tribunal, pero dijo que aún no estaba claro si las empresas se verían beneficiadas con el fallo.

Tony Romm es un reportero que cubre política económica y el gobierno de Donald Trump para el Times. Radica en Washington.

Ana Swanson cubre temas de comercio y economía internacional para el Times y radica en Washington. Es periodista desde hace más de una década.