EE. UU. propone una 'fuerza de supresión de pandillas' más letal para Haití

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Más de un año después de la llegada de un contingente de policías kenianos a Haití, Estados Unidos ha propuesto sustituir la fuerza por algo más grande y mejor financiado.

El gobierno de Donald Trump propuso el jueves la creación de una fuerza significativamente mayor para arrebatar el control de Haití de las garras de las brutales pandillas que han desencadenado una grave crisis humanitaria.

La medida supone el reconocimiento de que una misión internacional de seguridad dirigida por Kenia sobre el terreno desde hace más de un año ha fracasado en gran medida en su objetivo de sofocar el auge de la violencia de las pandillas en la nación caribeña.

Estados Unidos y Panamá presentaron el jueves al Consejo de Seguridad de la ONU un borrador de propuesta que crearía una "fuerza de supresión de pandillas" con un máximo de 5550 efectivos uniformados. La fuerza tendría poderes de arresto y detención y más capacidades de grado militar, así como equipamiento letal.

El plan también encomendaría a una oficina de la ONU en Haití el suministro de apoyo logístico y operativo, lo que ayudaría a proporcionar una financiación más estable, cuestión clave que ha obstaculizado la actual misión de seguridad.

No estaba claro si el nuevo plan sustituiría a los agentes kenianos o ampliaría la fuerza que ya se encuentra en Haití. Un portavoz de la fuerza dirigida por Kenia no respondió a la solicitud de comentarios.

La oficina del primer ministro de Haití y una portavoz del consejo presidencial que dirige el país tampoco respondieron a una solicitud de comentarios.

Según la propuesta, los países donarían fuerzas y financiación, y varios países, entre ellos Canadá, El Salvador, Estados Unidos y Kenia, proporcionarían "dirección estratégica", incluida la elección del comandante de la fuerza.

Los expertos que revisaron un borrador del plan dijeron que aún no estaba claro qué países ayudarían a financiar la fuerza y aportarían soldados.

Haití lleva 18 meses sumido en una revuelta de pandillas. Estas han atacado repetidamente barrios de la capital, Puerto Príncipe, y sus alrededores, obligando a más de 1,3 millones de personas a huir de sus hogares. Al menos 8000 personas han muerto en el último año y medio.

El gobierno de Joe Biden organizó una misión multinacional de apoyo a la seguridad, conocida como MSS, compuesta en gran parte por agentes de policía kenianos. Pero muy pocos países aportaron personal o dinero adicionales, por lo que, aunque los agentes kenianos tuvieron algunos éxitos, la misión, en gran medida, ha hecho poco por mejorar la seguridad y repeler a las pandillas.

En un principio se había previsto que la fuerza multinacional contara con 2500 agentes, pero solo llegó a algo más de 1000.

Su mandato de la ONU expirará el 2 de octubre, y la sensación de urgencia por decidir su futuro es palpable.

La propuesta facultaría a la nueva fuerza para llevar a cabo operaciones por su cuenta para neutralizar a las pandillas, en lugar de limitarse a desempeñar un papel de apoyo a la Policía Nacional de Haití, una diferencia clave, dijo Sophie Rutenbar, experta en misiones de mantenimiento de la paz en Haití de la Brookings Institution.

"Eso en sí mismo es un reconocimiento de que la estrategia actual está fracasando", dijo Rutenbar.

Aun así, los expertos afirman que las posibilidades de que el Consejo de Seguridad apruebe el plan son escasas, ya que lo más probable es que Rusia y China lo veten.

La propuesta estadounidense señalaba que, a pesar de los esfuerzos de las fuerzas multinacionales, "sus modestos recursos y capacidades resultantes no han podido seguir el ritmo de la dramática expansión de la amenaza que suponen las pandillas".

Dorothy Shea, embajadora en funciones de Estados Unidos ante la ONU, le agradeció a Kenia su intervención y añadió que los agentes del país habían "evitado un colapso total del Estado haitiano".

Instó a los miembros del Consejo de Seguridad a aprobar la medida.

"Esto garantizará que la misión disponga de las herramientas necesarias para combatir a las pandillas y asegurar que el Estado haitiano pueda satisfacer las necesidades fundamentales de su pueblo", dijo Shea.

El gobierno de Trump ha sido objeto de críticas por dar largas al asunto de Haití, sobre todo porque António Guterres, secretario general de la ONU, había hecho una propuesta similar hace meses, que nunca llegó a someterse a votación en el Consejo de Seguridad.

Los representantes de Rusia y China no indicaron el jueves si apoyarían la medida, y no estaba claro cuándo el Consejo de Seguridad votaría. Tanto Rusia como China sostienen que los problemas de Haití fueron creados por la intromisión de Occidente, y que solo pueden resolverse respetando y apoyando las soluciones internas autóctonas.

Dmitry Polyanskiy, embajador adjunto ruso ante las Naciones Unidas, dijo que las dificultades de la MSS eran previsibles.

"Ya advertimos de todo esto al principio", dijo, "pero nuestras advertencias no fueron escuchadas".

En un claro reconocimiento de que las Naciones Unidas llevaron la enfermedad del cólera a Haití durante su misión de mantenimiento de la paz allí que terminó en 2017, provocando un brote que causó casi 10.000 muertes, la propuesta pedía específicamente una gestión adecuada de las aguas residuales para controlar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.

David C. Adams colaboró con la reportería.

Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.

David C. Adams colaboró con la reportería.